Muere la bailarina de ballet María Julia Landa
Información extraoficial indica que Landa murió de cáncer.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 15 años.
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Tras una aguerrida lucha contra el cáncer, la bailarina puertorriqueña de raíces cubanas María Julia Landa falleció cerca del mediodía de hoy, sábado, a sus 46 años de edad, en su residencia en San Juan, informaron a Primera Hora dos de sus estudiantes y miembros del Balleteatro Nacional de Puerto Rico.
“Recientemente las cosas se estaban poniendo un poquito más difíciles y era más admirable aún su entrega a Dios, su dedicación, su entrega, la paz que transmitía”, indicó su alumna y amiga, Laura Valentín.
Valentín es además la sucesora de Landa en el puesto de primera bailarina de Balleteatro Nacional de Puerto Rico (BNPR), compañía en la que la fallecida coreógrafa trabajó como profesora luego de labrar una prolífica carrera como bailarina.
Este trabajo artístico se vio interrumpido en 2009, cuando fue diagnosticada con cáncer de seno por primera vez. Tras vencerlo con tratamiento médico, en agosto de 2010 volvió a arrojar positivo a la enfermedad.
A María Julia Landa le sobreviven su esposo, José Bermúdez; y sus tres hijos preadolescentes: José Antonio, Paulina María y Jorge Luis. Todavía no se ha informado cómo la familia dispondrá de los restos de la insigne artista, según José Rodríguez, director artístico del BNPR.
“Tenemos entendido que no estaba en Puerto Rico, y vino esta mañana para poder estar con sus hijos”, dijo Rodríguez.
“Ella siempre bromeaba de que no quería que la velaran en una caja, que quería que la recordaran como ella fue, feliz, así que todavía no sabemos qué decidan hacer”, indicó a este diario esforzándose por contener las lágrimas.
Lamentan su partida
Y es que el fallecimiento de María Julia Landa, quien batalló contra el cáncer de seno, parece haber estremecido a decenas de sus estudiantes y espectadores, quienes inundaron las redes sociales con condolencias una vez este periódico informó la noticia en horas de la tarde.
“Tremendo ser humano”, fue, por ejemplo, la frase que repitieron en Twitter cibernautas como Rose Rivera, Karelys Santiago y Johanna Olmeda.
Incluso la novel actriz y cantante Suheil Martin se expresó sobre el asunto. “Muy triste con la noticia de una de las bailarinas de ballet más destacas de Puerto Rico”, twiteó Martin.
Venció estereotipos
Laura Valentín, la actual primera bailarina de Balleteatro, destacó la calidad humana y artística de su maestra y modelo a seguir, María Julia.
“En toda su vida ella reconoció a Dios y cuando Él no le falta a uno, uno lleva su vida al máximo, nos decía. Como coreógrafa fue excepcional. Una vez dejó de ser bailarina, en 1988, empezó a ‘coreografear’, colaboró con el Orlando Ballet y nos hizo brillar mucho con su talento”, contó Laura Valentín sobre su profesora.
De hecho, Landa fue catalogada por el periódico New York Times como una bailarina de clase mundial, un reconocimiento que para ella fue especial porque validó su esfuerzo contra los estereotipos en el baile clásico. “Siempre tuve un cuerpo grande y poco apegado al prototipo delgado de las bailarinas de ballet”, explicó María Julia Landa en una entrevista con El Nuevo Día Domingo publicada el 26 de septiembre de 2010.
“Era un ser humano lleno de alegría, lleno de paz, que nos enseñó a vivir la vida contentos y así mismo ser bailarines. Puedes ver a través de ella la paz del Señor, la paz que lleva al camino de la victoria”, la describió Valentín, quien la admira desde sus 11 años de edad
Por su parte, José Rodríguez resaltó la disciplina y entrega de Landa, quien nació en Cuba, pero vivió en Puerto Rico desde la infancia. “En las clases nunca nos dejaba pasar nada, pero lo hacía con un amor… Siempre nos animaba a dar el máximo”.
Recibió homenaje en vida
Rodríguez recordó que el año pasado el Balleteatro Nacional le hizo un homenaje en vida a la maestra. La producción, titulada “Huellas de María Julia Landa”, subió a escena en septiembre del año pasado con varios números en su honor. En esa presentación se destacó la pieza Entre cuerdas rotas, en la que Landa traduce al arte del baile clásico su vida y su guerra contra el cáncer de seno.
El evento ocurrió un mes después que a la bailarina se le volviera a detectar cáncer luego de estar en remisión.
Desde ese entonces, narraron Laura Valentín y José Rodríguez, María Julia Landa mantuvo una actitud optimista en su lucha por sobrevivir, así como comunicación constante con ellos y el resto del grupo.
El Balleteatro Nacional es una compañía de ballet clásico creada tras la paralización en 2004 del Ballet Concierto de Puerto Rico.
“Nos dejó tremendo legado. Sus huellas son para siempre, y seguiremos trabajando para que eso sea así”, insistió Rodríguez, director artístico de la entidad.

