La situación de la cantante mexicana Paulina Rubio continúa generando titulares. Mientras permanece a la espera de una decisión judicial sobre la custodia de su hijo Andrea Nicolás, recientes reportes apuntan a que también estaría atravesando dificultades para reactivar su carrera profesional.

Según reveló la periodista Mandy Fridmann durante una entrevista en el programa de YouTube de Javier Ceriani, la llamada “Chica Dorada” habría intentado obtener nuevas oportunidades laborales en televisión y espectáculos, sin éxito hasta el momento.

De acuerdo con Fridmann, Rubio habría buscado incorporarse como conductora de la versión estadounidense de Operación Triunfo, cuyo estreno está previsto para el próximo 7 de julio. Sin embargo, la propuesta no prosperó. La periodista aseguró que los responsables del proyecto habrían descartado su participación debido a experiencias previas relacionadas con compromisos profesionales que, presuntamente, no fueron cumplidos.

Los rumores sobre dificultades laborales no terminan ahí. También se ha informado que la intérprete habría mostrado interés en participar en los conciertos que la agrupación Timbiriche ofreció los días 9 y 10 de junio en el Auditorio Nacional de Ciudad de México. No obstante, su presencia no se concretó. Incluso, versiones no confirmadas señalan que la cantante tampoco habría sido considerada para una posible gira que el grupo anunciaría próximamente.

Paralelamente, Rubio sigue inmersa en un proceso judicial relacionado con la custodia de su hijo de 15 años, fruto de su relación con Nicolás Vallejo-Nágera.

El caso se encuentra actualmente en la Corte Familiar de Miami bajo la supervisión de la jueza Marlene Fernández Carabetzos. La artista busca que el adolescente permanezca residiendo con ella en Florida, mientras que su padre pretende trasladarlo a Madrid, España.

La disputa legal tiene sus raíces en la separación de la expareja en 2012, aunque las tensiones se intensificaron durante los últimos años. Hasta ahora, Rubio ha evitado ofrecer declaraciones públicas sobre el proceso y se ha limitado a emitir comunicados en los que defiende su papel como madre.

A las especulaciones sobre su situación financiera se suma la venta de una de sus propiedades más emblemáticas en Florida.

La operación inmobiliaria trascendió públicamente en enero de este año, poco después de que surgieran reportes que indicaban que la cantante había optado por mudarse a una vivienda alquilada en Miami. Según diversas informaciones, la residencia fue vendida por aproximadamente 16.8 millones de dólares.

La propiedad había sido uno de los bienes más conocidos de la artista durante décadas y su venta alimentó las versiones sobre una posible reorganización de sus finanzas en medio de una etapa personal y profesional particularmente compleja.