El actor puertorriqueño Pedro Telemaco se considera tan fuerte como “Marcos”, su personaje en la película puertorriqueña “El cimarrón”.

“Esta carrera es un maratón, y los maratones se ganan con resistencia, aun cuando todo es adverso. Soy como el salmón, siempre nado en contra de la corriente”, asegura.

Pedro Telemaco quedó prendado de su personaje, precisamente, cuando conoció la valentía y la fortaleza que daban vida a este esclavo, que lucha por sobrevivir y escapar de las garras de un hacendado español que lo adquirió mediante subasta.

“‘Marcos’ es un superhéroe. Telemaco, yo, como actor, en la actuación, siento siempre que estoy en la cuerda floja... Con los personajes, muchas veces mis selecciones son tan arriesgadas, y ‘Marcos’ fue bien arriesgado... tenía que hacer cosas muy fuertes porque era un hombre que era un libertador, recibía palos y se levantaba”, expresa.

En ese sentido, el artista considera que su interpretación era alimentada por su propio “yo”, pues acepta que en su camino por la actuación ha aprendido que, en este ambiente, sólo permanecerá vigente aquel que siga levantándose a pesar de las duras caídas.

“Uno tiene que estar claro con lo que sueña y siempre soñé con ser un actor que trabaja. Si los médicos estudian medicina para poder ejercer, los actores también nos preparamos para eso. No me interesa la fama, hace tiempo que tengo controlado el mono del ego. Lo que quiero es trabajar con continuidad y vivir de ello”, añade.

El actor se marchó de la Isla en la década de 1990, periodo que se identifica como el inicio del decaimiento del taller local de actuación.

Se marchó por siete años a España, en donde enseñó inglés y también “enseñó” su cuerpo, al servir como modelo para estudiantes de arte. Además trabajó como stripper.

Luego partió a Miami (Florida), en donde vivió hasta las pasadas semanas cuando decidió volver a su tierra.

A su regreso, se ha topado con un auge en el cine nacional, pero le sigue preocupando la situación para los actores puertorriqueños ante la escasez de proyectos para la televisión.

“Hace falta un interés real, no de palabra, no cosmético, o de pancarta, o de discurso. Hace falta que el Gobierno ponga menos impedimento, menos burocracia, para que de verdad se levante una industria”, expresa.

“Con la cantera de talento que hay en este país, ¿cómo es posible que no haya una compañía nacional de teatro?”, añade.

El artista, en tanto, continúa aprovechando el espacio que se ha abierto para el cine en los pasados años, pues tras concluir su participación en “El cimarrón”, de Iván Dariel Ortiz, se prepara para comenzar a rodar “La mala”, una coproducción entre España y Puerto Rico, de los directores españoles Lilian y Pedro Rosado.