Se casan Amneris Morales y Miguelángel Suarez

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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El pasado domingo 22 de marzo la actriz Amneris Morales y el actor Miguelángel Suarez contrajeron matrimonio en una sencilla e íntima ceremonia que se llevó a cabo en la capilla ecuménica del Hospital Metropolitano, donde el artista se encuentra recluido a consecuencia de una neumonia que ha agravado su ya delicada condición de salud a consecuencia del cáncer de esófago que le aqueja.
No obstante, esto no fue impedimento para que la pareja, que llevaba trece años de convivencia, disfrutara al máximo la emoción del momento. La ceremonia religiosa fue oficiada por la pastora luterana Marisol Díaz.
Fue un acto breve, del que sólo fueron testigos familiares y un puñado de amigos íntimos, entre los que se encontraba el actor Jacobo Morales y su esposa Blanca Eró, así como la productora de televisión Vicky Hernández.
A pesar de llevarse a cabo el casamiento dentro del marco de la enfermedad de Miguelángel, no faltaron momentos graciosos que arrancaron risas de los presentes.
Como por ejemplo, cuando la pastora Díaz olvidó preguntar quién entregaba a la novia y el intercambio de anillos, así que prácticamente, por instrucciones del contrayente hubo que empezar de nuevo.
Un momento muy emotivo tuvo lugar al comenzar la boda, cuando Miguelángel se incorporó de la silla de ruedas para recibir a Amneris, quien venía escoltada por el padrino de la boda, su cuñado José. Vestía para la ocasión un sencillo traje blanco, de largo chanel a media pierna y en sus manos llevaba un ramo de gardenias blancas, salpicadas con otras diminutas de color amarillo.
De manera simbolica, los contrayentes fueron entregados por sus respectivos hijos, Alondra Suárez Hudo, fruto del primer matrimonio del actor con la bailarina Nana Hudo y quien ya lo hizo abuelo; así como por Belange Rodríguez, la hija que tuvo Amneris en su primer matrimonio y quien ha seguido sus pasos en la actuación. Ruth Morales, la hermana de la novia fungió como madrina.
Tras las promeras de rigor, la pareja selló su amor con un beso. Luego brindaron con vino tinto y hasta el nuevo esposo se dio un pequeño sorbo.
Una tortilla española sirvió de aperitivo y tras esto, se procedió al tradicional corte del bizcocho de bodas.

