Hay un par de obras en la trayectoria del dramaturgo y director Carlos Ferrari que son puntuales en su trayectoria. “El insólito caso de Miss Piña Colada” es una de ellas.

Esta pieza situada en la década del 80 presenta a una madre de tres hijos, “Ofelia”, quien vive obsesionada por tener un acontecimiento en su vida que la acerque -al menos para aparentar- a un “éxito social”.

La primera “Ofelia” fue la actriz Luz María Rondón, porque Ferrari escribió el personaje pensando, precisamente, en ella. La experimentada intérprete trabajó con el autor en la obra “Amor en el caserío”, pero fue tan breve su participación que lo dejó con deseos de verla más en escena.

“A mí me marcó mucho, en primer lugar porque el escritor tomara esa deferencia de dedicarme el personaje, además de que tuvimos 250 funciones, que en mi vida he repetido eso”, recordó Rondón con el entusiasmo que siempre matiza sus palabras.

Recordó que al término de las 250 funciones, el público seguía llegando a Nuestro Teatro para solicitarla. “Además de ‘Puerto Rico fuá’ (que estuvo cerca de un año en cartelera), esa es la que más tiempo tuvo en escena, 10 meses”.

Este éxito de taquilla volverá a escena el 29 de abril con un grupo de actores y actrices que representan las primeras y segundas generaciones de tres familias: la del actor René Monclova y su hija Camila; la de la actriz Cristina Soler y su hija Lara González-Soler, y la de Linnette Torres y su hijo Fernando Tarrazo.

Los dirigirá Gilberto Valenzuela, quien vio la actuación de Rondón siendo estudiante en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. “Luz María estaba extraordinaria en ese papel”, comentó del primer montaje, cuyo elenco reunió además a Beverly Purcell, Belén Caballero, Eduardo Cortés, Eduardo Díaz y Damaris Rodríguez.

Esta vez, la dirección escénica no se quedará en la banalidad recogida en el texto, sino que tendrá momentos muy intensos en las actuaciones.

“En un principio pensé montarlo casi como una especie de homenaje al propio estilo de Ferrari, que es un estilo fársico, pero al estar leyendo el texto vi que en la obra, a pesar de que no está escrito, los personajes tienen suficientes posibilidades y suficiente profundidad como para llevarlo un paso más allá”, detalló el director.

“Esto es cómico, pero hay momentos en que la situación se pone un poco tensa y hasta patético. Entonces es cómo trabajar eso sin caer en el drama, manteniendo la comedia, y sin que tampoco sea una cosa de humor negro, porque este texto no está escrito para eso”.

“El insólito caso de Miss Piña Colada” se presentará en el Centro de Bellas Artes de San Juan.