A pesar de la tristeza que se siente cuando un ser amado parte de este mundo, para los familiares de la actriz Ofelia Dacosta, más bien es una celebración de la vida y el legado que ésta dejó, porque prácticamente murió con las botas puestas y fue una luchadora incansable hasta el final.

Es así como todos recordarán a la primerísima actriz, quien falleció el sábado de un infarto cerebral a sus 86 años y cuyos restos fueron velados ayer en la Funeraria Buxeda, en Hato Rey.

“Mi abuela siempre fue una persona superactiva, trabajó hasta los otros días. Ella siempre fue saludable, pero le dieron dos infartos cerebrales. Para decirte más, varios días antes del suceso ella estaba haciendo chistes y peleando con mi tía. Nosotros lo que queríamos era que no sufriera”, explicó Bernie Acosta, uno de los nueve nietos de la actriz.

Con los ojos llorosos, Acosta confesó que su abuela fue su heroína y, luego de sus hijas, fue lo más importante en su vida. “Ella siempre estuvo ahí y para mí siempre será the best, in the top of the top for me. Yo vivo en la Florida, pero siempre manteníamos la comunicación, y es bien cómico porque cuando me llamaba, siempre me preguntaba primero por mi esposa y por las nenas e incluso siempre preguntaba por mi mamá, quien se divorció hace años de mi padre. Es raro que una persona tenga ese amor por su ex nuera. Se me infla el pecho de orgullo por la reacción que ha tenido el público por mi abuela”, añadió.

Para uno de los hijos de Ofelia, Jorge Acosta, el sentir es similar al de su sobrino.

“Mami, para mí, no era una actriz, era mi mamá, y no la veía como una figura, yo la veía como una persona normal. La recuerdo como una gran mujer, una mujer luchadora que nunca se amilanó ante las vicisitudes que se le presentaban, siempre echó pa’ lante, y ése es el recuerdo que quiero tener de ella. Sé que a ella le gustaría que la recordaran como una gran actriz porque ésa era su pasión, eso era lo que ella amaba ser y sé que lo hizo bien. Estamos tranquilos y estamos contentos porque ahora celebraremos su vida”, afirmó.

Al destacar el espíritu luchador de su madre, Acosta recuerda con nostalgia que cuando su madre llegó a Puerto Rico, las primeras ollas que utilizó para cocinarles a sus hijos las recogió de la basura.

“El primer trabajo de mi mamá fue vender juguetes por la calle, ella ya era una gran actriz en Cuba, pero no se amilanaba. Luego, en los 70 estuvo varios años vendiendo carros, y ese sentido de lucha, de echar para adelante, eso es lo más que yo recuerdo de mi mamá y es lo que he adoptado también, soy igual que ella en ese sentido. Esa fuerza que hay que tener para levantarse cuando uno se cae fue lo que heredé de ella, el poder ver las cosas negativas por el lado positivo”, confesó.

Por su parte, el actor Joffre Peréz, quien llegó temprano a la funeraria, recordó que Ofelia tenía una calidad humana incomparable.

“Ambos trabajamos mucho en las novelas. Del 100 por ciento de las novelas, trabajamos un 98 por ciento, o sea toda la vida juntos. Ella siempre fue un ser humano extraordinario y una señora de las tablas. Siempre estaré ahí para mis compañeros de toda una vida, siempre estoy en las malas, porque en las buenas está todo el mundo. Me siento honrado de Ofelia porque era de Cuba, pero no era de Cuba, fue puertorriqueña desde que pisó Puerto Rico”, puntualizó.

Hoy, a partir de las 11:00 a.m., miembros de la clase artística se reunirán en el Centro de Bellas Artes, en Santurce, para realizar una guardia de honor por Ofelia Dacosta. A las 3:00 p.m. se realizará una misa en la Funeraria Buxeda, y luego el cuerpo será cremado.