Un matrimonio sólido en tiempos revueltos

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 18 años.
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Sus vidas han estado unidas por casi dos décadas matizadas de altibajos. Pero la vocalista Yolandita Monge y su esposo, el empresario Carlos “Topy” Mamery, aseguran contar con la comunicación como armadura para no dejar que los problemas se interpongan entre ellos.
La pareja ha superado divorcios, distancia física y hasta los reclamos de presuntos maltratos y abuso sexual por parte de Noelia, hija de la cantante.
“Tengo 52 años y me siento feliz, aun con los momentos difíciles. De las cosas tristes también uno aprende y todos los días se comienza la vida. Sin la comunicación no hay nada. Creo que la base de una buena comunicación está en el principio. Si no hay una comunicación honesta, donde esté establecido que somos amigos, no puede haber la base del amor y la verdad”, explica Yolandita Monge, quien conoció a su esposo cuando ella ofrecía un espectáculo en Mayagüez. Él quedó prendado y al poco tiempo la abordó en torno a sus sentimientos. De su unión nació Imanol.
Al inicio de su romance, Topy Mamery la llamaba al celular, pero no hablaba, sólo se escuchaba la melodía “Tan enamorados” de Ricardo Montaner.
“Sabía que era él”, recuerda la intérprete, mientras su esposo hace el cuento a la inversa.
Para el vicepresidente senior de operaciones de la cadena radial SBS, la canción “Dime cuándo”, popularizada por José Feliciano y que luego la voz de “Demasiado fuerte” grabó, “fue la que marcó un comienzo entre nosotros”.
“Ella la cantó y siempre me la dedicaba. Cada vez que ella la canta es para mí, tengo esa mentalidad”, confiesa.
La pareja se muestra enamorada. Ella adjudica el sentimiento a “lo que vivo junto a él... una vida sencilla y llena de muchas cosas que tienen un valor que no se paga con dinero, que es la alegría”, mientras él atesora disfrutar su existencia “junto a la mujer que amas y que te gusta”.
“Puede haber una mujer que tú amas, pero ya no te gusta, o te cansaste. Pero yo a ella la amo y me gusta”.
Al rememorar su caminar junto a Topy Mamery, Yolandita exclama que no cambiaría nada de lo vivido.
“Yo he hecho un camino de verdad. No me arrepiento de nada de lo que he hecho, de lo que he vivido. Uno siempre tiene algo que aprender. He sido una mujer bendecida, lo he tenido todo”.


