El exproductor de cine Harvey Weinstein perdió este jueves una apelación con la que buscaba anular su condena por violación y otros delitos sexuales resultante de un proceso judicial en Nueva York a principios de 2020, que se convirtió en emblemático para el movimiento “Me Too”.

Un panel de cinco jueces de la división de apelaciones de la Corte Suprema del estado de Nueva York decidió por unanimidad mantener tanto la sentencia como la condena de 23 años de cárcel de Weinstein, quien argumentaba que el magistrado, James Burke, se equivocó y que hubo errores en el juicio.

Weinstein, que tiene 69 años de edad, fue declarado culpable en un juicio con jurado de un acto sexual criminal en primer grado contra la asistente de producción Mimi Haley y de una violación en tercer grado contra la aspirante a actriz Jessica Mann, tras lo que el juez dictó condena.

El que fuera productor estrella de Hollywood apeló esa condena en abril del año pasado al considerar que no recibió un “juicio justo” porque, entre otras cosas, se permitió testificar a varias mujeres que habían denunciado supuestos abusos pese a que en el proceso no se juzgaban esas acusaciones en concreto.

Pero, los jueces del Tribunal de Apelaciones, en un escrito de 45 páginas publicado hoy y revisado por Efe, dijeron “rechazar los argumentos y reafirmar la condena en todos sus aspectos”, añadiendo que no ven motivos para “reducir la sentencia” y consideran “inválidas” las alegaciones del acusado.

El fiscal del distrito de Manhattan, Alvin Bragg, sucesor del fiscal que acusó a Weinstein, Cyrus Vance, dijo hoy que su oficina estaba satisfecha con el mantenimiento de “una condena monumental que cambió la manera en que fiscales y tribunales enfocan las persecuciones complejas de depredadores sexuales”.

No obstante, según la revista Variety, un representante del productor, Juda Engelmeyer, adelantó que el equipo legal de Weinstein baraja “todas las opciones” y continuará apelando en una instancia superior, en la Corte de Apelaciones de Nueva York, que es la más alta del estado.

El productor de películas como “Pulp Fiction” o “Shakespeare in Love”, en la cárcel desde 2020, está ahora preso en Los Angeles a la espera de otro juicio por abusos sexuales a mujeres en el que está acusado de 11 delitos.