Antes de partir para China a concursar en el certamen internacional de Miss Mundo, la representante puertorriqueña Yara Lasanta se disfrazó de angelito y diablita para mostrar su lado más dulce y el más picante de su personalidad. Y de paso, la joven de 24 años de edad se adelantó a la divertida festividad del Día de las Brujas que se celebra esta semana.

Confiada en  triunfar

A sólo días del certamen internacional,  Yara Lasanta asegura sentirse tranquila, especialmente luego de haber ganado el premio al mejor cuerpo, asegurando su entrada al grupo de las semifinalistas de la competencia.

“Esta semana es la más importante y estoy preparada con muchas fuerzas para afrontarla. Estoy feliz y deseosa de escuchar en la tarima el nombre de Puerto Rico; éste fue mi sueño y lo estoy haciendo una realidad. El lograr entrar a las semifinalistas es un buen paso, pero aún queda camino por recorrer y lo haré con mucha responsabilidad y con muchos deseos. En estos días, una mujer  china me cogió por una oreja,  no para regañanarme, sino deseándome suerte según un ritual de ellos. Es buena suerte según ella”, expresó ayer  Miss Mundo PR, mediante un comunicado de prensa.

El próximo sábado 30 de octubre, en  Puerto Rico se podrá ver en vivo  desde China el certamen de Miss Mundo, a través de PRTV  (canal 6).  A las  6:00 de la mañana se presentará un  programa especial  y a las  7:00 de la mañana se emitirá  la competencia final.

Con una diablilla escondida

En principio,  Yara Lasanta  no podía recordar ni un solo momento en su vida en el que fuera   traviesa. Pasó revista de los acontecimientos que ha vivido y aseguró que nunca había hecho nada que pueda asemejar al  espíritu de una  “diablita”. Pero, de repente, abrió los ojos  y soltó como si nada: “Bueno, en lo que fui un poco diablita es que  peleé en la escuela para defenderme”.

En ese instante, la sonrisa y la blanca dentadura que Yara Lasanta había sostenido durante varios minutos se  escondió detrás de los labios. Y es que la reina de belleza supo lo que era el acoso escolar o bullying desde que estaba en escuela intermedia. Su pelo rizo, su alta estatura y su delgadez fueron los motivos centrales de las burlas constantes que sufrió cuando estudiaba en la escuela.  Por años tuvo que escuchar cómo le decían que su pelo se parecía al de Bob Marley, que parecía una jirafa, entre otros comentarios hirientes.  

“Me pasaba jorobada todo el día porque desde que tengo 13 años tengo la misma estatura”, dijo.

Yara Lasanta padeció de baja autoestima durante varios años, pero con la ayuda de su madre y de amistades pudo vencer sus complejos. El entrar al ámbito del modelaje y los certámenes de belleza, aseguró,  la ayudaron a fortalecer su autoestima.

Cuando inició el séptimo grado, llegó transformada y segura de sí misma, pero en esa etapa también sufrió burlas constantes, de parte específicamente de seis jovencitas de su escuela, quienes le decían que se creía la más bonita.

“Me decían Miss Universe, Miss Movimiento Corporal y era un relajo constante... Yo estaba bien  afectada, no quería ir a la escuela ni me atrevía ir a la fuente a tomar agua porque eran seis nenas que estaban todo el tiempo insultándome”, comunicó.

“Hasta que un día recuerdo que estaba bien harta de los insultos y peleé. Yo estaba con una amiga mía que sabía que yo era bien tranquila y detrás estaban las seis nenas de siempre insultándome, hasta que le dije a mi amiga: 'Aguántame aquí'. Entonces me viré y les dije a las nenas: '¿Qué caramba es lo que les pasa a todas ustedes?' Y a la primera que una iba a empezar a hablar,   le metí en la cara y  le di bien duro... Entonces, ahí vino  otra que tenía pantallas en toda la oreja y me dijo: '¿Qué pasa, abusadora? Métete conmigo'. Y  allá fui yo y me enredé con ella. La furia me salió y los guardias me contaban que me tuvieron que levantar porque tenía a la nena pegada de la verja. Pero desde ese momento, se acabó el vacilón y no me volvieron a molestar”.

¿Y qué te dijo tu mamá?

-Mi mamá no me regañó tanto porque siempre me dijo que si me molestaban, que me defendiera, y ella sabía que la situación me tenía afectada.

Yara Lasanta señaló que aquella experiencia la transformó y que desde ese momento siempre se ha dado a respetar, incluso precisó que hace algunos años recibió una llamada de uno de los jóvenes que la relajaba para pedirle disculpas.