En vez de un regalo, las madres que asistieron esta noche al concierto de Alejandro Sanz, se llevaron en total tres.

El cantautor español Alejandro Sanz sorprendió  a las mamás y a su fanaticada puertorriqueña al presentar en el escenario del Coliseo de Puerto Rico, en San Juan,  al queridísimo cantautor Robi “Draco” Rosa, quien lo acompañó durante la interpretación del éxito “Cuando nadie me ve”.  Pero no sólo eso. Durante el segmento final de su espectáculo, también invitó a subir al escenario a su compatriota Antonio Orozco con quien cantó “No me compares”.

Acompañado de su inseparable amiga la guitarra, el cotizado artista ofreció un espectáculo dedicado a las madres mediante el cual interpretó un escogido de los éxitos que han marcado su trayectoria internacional. 

El estilo lineal y hablado que caracteriza al artista en términos vocales, pareció complacer a la audiencia que desafió las condiciones del tiempo para ir  a ver a su ídolo.

Apoyado de algunos sencillos elementos de producción, que incluyeron  la proyección de visuales tridimensionales al fondo del escenario, Sanz interpretó en total dieciséis temas y dos popurrís en su intento por complacer lo más posible a su  fans boricuas.

“Buenas noches Puerto Rico. Gracias por estar aquí, en un día tan señalado como este: el Día de las Madres… Por eso le vamos a dedicar el concierto esta noche. Disfruten este concierto, que va a ser especial, se los digo”, pronunció el artista al dirigirse al público por primera vez.

El cantante, quien sólo alcanzó a llenar el Coliseo de Puerto Rico en su modalidad de teatro, arrancó la primera parte de su espectáculo con los temas “Llamando a la mujer acción”, “Cómo  decir sin andar diciendo”, “Se vende”, un medley compuesto por las canciones “Nuestro amor será leyenda”, “El alma al aire”, “La Habana” y “Quisiera ser” y el número “Camino de rosas”.

Luego prosiguió con otro popurrí compuesto por los temas “Enséñame tus manos”, “Para que me quieras”, “Hay un universo de cosas pequeñas” y “Me iré”.

Draco se roba el show

Fue entonces cuando se desató el momento más emotivo y emocionante del espectáculo. El cantautor boricua Robi “Draco” Rosa apareció de sorpresa para acompañar a Sanz a cantar el éxito “Cuando nadie me ve”. 

Cuando el puertorriqueño apareció en la tarima, los gritos y los aplausos resonaron dentro del Choliseo por un espacio prolongado de tiempo. Draco se quedó con el concierto. Desafortunadamente, la participación del artista puertorriqueño, sobreviviente de cáncer, fue breve y fugaz ya que, una vez terminaron de cantar el referido tema, este abandonó la tarima de inmediato. El público, en ese momento, se quedó con ganas de más.

Una vez en control de su espectáculo, Sanz prosiguió con el tema “Mi soledad y yo”. Acto seguido tomó un receso y cedió su espacio a su banda, que interpretó “Every Little Thing She Does Is Magic”.

A su regreso al escenario, el majo vocalizó “Yo te traigo… 20 años”, su canción bandera “Corazón partío” y “No me compares” con su compatriota Antonio Orozco, quien se presentó precisamente ayer en ese mismo recinto. 

La presentación de Orozco, al igual que la de Draco, fue una sorpresa para el público.  A su encuentro en el escenario, ambos españoles se fundieron en un prolongado abrazo. 

Para el segmento final de su concierto, Sanz interpretó los temas “No es lo mismo”, “Looking for Paradise”, “La música no se toca”, “Mi marciana”,  “Amiga mía y “Si fuera ella”. 

La apertura del concierto estuvo a cargo del primer ganador de la competencia “Idol Puerto Rico”, Christian Pagán. Durante su corta aparición cantó sus éxitos “Desde que se fue” y “Contigo en la cama”, entre otros.