Antonio Orozco ofrece velada “única” en el "Choliseo" -FOTOS Y VÍDEO
“¡Te quiero Puerto Rico, te quiero!” exclamó el artista en más de una ocasión

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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El cantautor español Antonio Orozco cumplió con su promesa de exclusividad al ofrecer anoche un concierto con un repertorio único para Puerto Rico. Con el corazón en la garganta, Orozco se lució al emocionar al público con su voz rasgada y con una interpretación de entrega total.
El artista embrujó a la audiencia desde que arrancó su evento musical, el cual se celebró en la versión reducida del Coliseo de Puerto Rico en San Juan. Orozco logró conquistar al público al crear un espacio íntimo con el que rompió la barrera imaginaria entre artista/audiencia a través de un sencillo montaje para el que solo se sirvió de una pantalla con narrativas visuales. El cantautor se fundió en un gran abrazo musical con los asistentes a través de una veintena de temas, entre ellos los éxitos Devuélveme la vida, Estoy hecho de pedacitos de ti y Ya lo sabes.
Orozco se mostró conversador y bromista con el público que se disfrutó cada tema, a juzgar por los gritos y aplausos constantes. El vocalista cantó al amor en el concierto, pero no olvidó llevar un mensaje de solidadidad y de cambio ante el panorama desalentador que se vive a diario.
El concierto inició con hora y media de retraso, a las 10:00 de la noche, con la llegada de Orozco, cuya voz y música fueron los protagonistas exclusivos de la velada. Aires en las espaldas fue la primera canción, seguido de Llévatelo, con la que el intérprete dio las buenas noches.
“Buena noches Puerto Rico, ¿cómo están? Les voy a contar una historia de amor que empezó hace nueve años… Las canciones tienen su vida propia y saben más de uno que uno mismo. Ellas hacen que uno tome la decisión de agarrar un vuelo y pasar por los oídos de tanta gente. Hoy, aunque ustedes no se lo crean, es uno de los días más importante de mi vida”, expresó el artista emocionado.
“Nos atrevimos a soñar que sería posible y a soñar que incluso un día estaríamos en el Choliseo de San Juan y aquí estamos. Han pasao miles de momentos hermosos en Puerto Rico, donde aprendí a reír, a caminar, a volar, aprendí a soñar , aprendí a escribir. Y de la misma forma que Puerto Rico me dio, de la misma forma permítanme que esta noche me exprese como el que lo quiere dar todo”, agregó para enseguida cantar Una y otra vez, canción con la que la audiencia se avivó y primera que tarareó.
Luego de esta canción, los gritos tomaron el Coliseo, y entre ellos se escuchó a una mujer exclamar: “¡Dame un hijo!”.
Una estación sin voz y El viaje sirvieron para que Antonio Orozco demostrara su potencia vocal y comenzara a trazar su viaje a la intimidad, el cual despegó con Ya lo sabes, melodía para la que pausó para escuchar cantar al público. La amplia sonrisa que se dibujó en el rostro del artista al final de este tema bastó para saber que fue un momento especial. También hubo espacio para el movimiento con temas como Siempre imperfectos y Quiero ser, con el que Orozco presentó a su banda, compuesta por músicos puertorriqueños.
Los éxitos Estoy hecho de pedacitos de ti y Es mi soledad hicieron suspirar a los asistentes, luego de que el cantautor se confudiera con ellos al bajarse de la tarima y caminar por el área de arena.
Luego de otros cinco temas, llegó el momento acústico de la noche con la canción Celos irremediablemente celos, que el artista interpretó solo con guitarra y voz. Le siguió Eres y No hay más, que cantó al piano.
El final del concierto vino con Devuélveme la vida y Bajo la piel, composición del puertorriqueño Draco Rosa con la que Orozco cerró una noche irrepetible, “Único”, por citar el título de esta gira que despegará de Puerto Rico hacia el resto de América.

