Andrea Echeverri y Héctor Buitrago ya gozaban del éxito con su banda Aterciopelados cuando en 1995 lanzaron “El dorado”, un disco con más de un millón de copias vendidas que conquistó a América Latina y el Caribe con canciones como “Candela”, “Bolero Falaz” y “Florecita rockera”.

El álbum les dio a los colombianos la oportunidad de expandir esa energía pícara con “La pipa de la paz”, producción en la que no sólo encendieron la conversación sobre la protección del planeta Tierra, la autonomía de los cuerpos, la experiencia de ser mujer en espacios patriarcales y la conservación del folclor, sino que también les dejó darle a probar al mundo un sonido alternativo.

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Fuimos adelantaditos a nuestra época. Hemos sido raros siempre, nunca hemos sido normales, y a la gente le gusta mucho esa ‘rareza’. Quería honrar lo que me hacía diferente, lo que yo sentía, quería hacer algo nuestro, aquí no había estudios de ‘target audience’ y no sé qué, quería que este disco sonara a Bogotá”, expresó Echeverri al hablar sobre el proyecto de 15 temas producido por el guitarrista de Roxy Music, Phil Manzanera, que recibió una nominación a los Premios Grammy anglosajones en 1998.

Ahora este corillo está bien puesto para celebrar 30 años de su rock atrevido y colorido en tierra boricua con su concierto “Aterciopelados: La pipa de la paz” el próximo 15 de mayo en el Centro de Bellas Artes de Santurce.

Los bogotanos compartieron con Primera Hora sus expectativas de volver a la Isla del Encanto con un espectáculo que traerá de vuelta éxitos como “Cosita seria”, “Baracuratana” y “No necesito” a los escenarios boricuas, así como otras canciones que se remontan a más de tres décadas de carrera.

Hemos estado ensayando todas las canciones de ‘La pipa de la paz’. No estarán todas, porque hay algunas que están media flojas, pero vamos pa’llá con todo. ¡Ese es el objetivo! Vamos a ver qué logramos y si esas 15 canciones llegan y qué otras más se aparecen“, destacó Echeverri, quien siempre tiene a Puerto Rico en mente, tanto así que la canción ”Ataque de risas" hace mención del bosque El Yunque, ubicado en la Sierra de Luquillo.

Echeverri aprovechó para tender una invitación especial a una figura musical que tanto venera de la Isla del Encanto.

“Cuando grabamos ‘La pipa de la paz’, lo hicimos en un lugar que se llamaba Gallery, y resulta que ese mismo año, Draco Rosa grabó su disco ‘Vagabundo’, que también está cumpliendo sus 30 años. ¡A ver si él se deja ver esa noche!“, compartió la cantautora, quien anhela tener un ratito para visitar su ”coffee shop", Just B Cuz.

Buitrago, mientras tanto, se encuentra dispuesto a tocar parte de la producción que honra los sonidos tradicionales de Colombia, como el vallenato y el joropo, combinado con unas influencias electrónicas y el rock alternativo que conquistó las ondas radiales de los 90.

“A pesar de que el disco se titula ‘La pipa de la paz’, el mismo tiene el llamado a recordar una época utópica, que no necesariamente puede estar en el pasado, pero que también puede estar en el futuro, de que tenemos esa capacidad de fumar esa pipa para vivir en armonía con la naturaleza y entre nosotros mismos”, dijo al revelar que el público podrá esperar una experiencia sonora similar a la que llevaron a su espectáculo de “Tiny Desk” para NPR.

“Hay canciones que las llevaremos tal cual se escucharon en el ‘Tiny Desk’, y hay otras que las hemos regrabado porque las sacaremos para un nuevo LP. Tendrán la misma esencia, pero actualizadas al estilo 2026. Pero tendremos todas las canciones que nos han dado a conocer, porque queremos pasar una noche divertida”, sostuvo.

Y ante los tiempos que se está viviendo, el dúo invita a todo el pueblo a fumar la pipa para alcanzar la sana convivencia, así como para hallar la paz interna en momentos de alta tensión social y política.

“Estamos en una época terrible, estamos tan pendientes a las redes, estamos tan pendiente a la perfección, a la comparación... somos muy duros con nosotros mismos”, indicó Echeverri.

Buitrago exhortó a la comunidad a no dejarse contagiar del pesimismo que abruma a muchos y “trabajar para construir algo bello”.

Boletos disponibles a través de Ticketera, Ticket Center y en la boletería del Centro de Bellas Artes.