La cantante Brenda K. Starr apuesta por la nostalgia con el lanzamiento de una versión renovada de “No digas nada”, uno de los temas más emblemáticos de su etapa como salsera y que marcó su carrera a finales de la década de 1990.

La nueva grabación forma parte de un proyecto de producción independiente con el que la artista conmemorará casi 30 años del éxito tropical. El tema cuenta con un arreglo musical del productor Pedro Jesús.

“Estoy súper contenta de compartir mi nueva versión de ‘No digas nada’”, expresó Brenda K. Starr al anunciar el lanzamiento.

La historia de “No digas nada” comenzó en 1987 como una balada interpretada por Lunna, con letra de los compositores Rudy Pérez, Enrique Raúl De Jesús y Roberto Livi. La canción retrata el dolor de una ruptura y cómo algunas exparejas terminan hablando mal de quien una vez amaron.

Diez años después, Brenda K. Starr transformó el tema en salsa para su álbum “Te sigo esperando” (1997), una producción dirigida por el maestro Humberto Ramírez y respaldada por el sello Parcha Records.

La versión salsera se convirtió rápidamente en un favorito de la radio y llevó a la cantante a obtener Disco de Oro y Disco de Platino por sus ventas en Estados Unidos y Puerto Rico.

El éxito de aquel álbum también le abrió las puertas a importantes galardones dentro de la música tropical. Entre ellos destacan los premios como Salsera del Año en Chicago, Revelación del Año en Puerto Rico, Mejor Salsera Femenina por la revista Radio y Música, además de reconocimientos otorgados por la Revista Estrella de Nueva York y la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York (ACE).

Brenda K. Starr, de ascendencia puertorriqueña, aseguró que el mayor premio de su trayectoria sigue siendo el respaldo de sus seguidores, quienes continúan cantando sus canciones generación tras generación.

“El disfrute no es solo estar en el escenario, sino ver a todos cantar juntos; no se puede hacer sin ellos. Gracias por su amor y apoyo siempre”, escribió la intérprete en sus redes sociales.

Antes de consolidarse como una de las voces femeninas de la salsa, la artista ya había cosechado éxitos en el mercado anglosajón. Su carrera comenzó desde niña participando en actividades musicales escolares y, a los 14 años, obtuvo su primer contrato profesional, dando inicio a una trayectoria que se mantiene vigente décadas después.