Bruce Springsteen lanza críticas a Trump en pleno concierto
“Estamos viviendo tiempos muy oscuros”, advirtió el músico desde el escenario.

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El arranque de la gira “Land of Hope and Dreams” de Bruce Springsteen en Minneapolis confirmó el tono político que el músico había anticipado. Durante un concierto de más de tres horas y 27 canciones, el cantante intercaló varios mensajes sobre la situación actual de Estados Unidos, dejó claro que su intención no es ofrecer un escape, sino reflexionar sobre el rumbo del país.
Desde el inicio, Springsteen enmarcó el espectáculo como una defensa de los valores estadounidenses, incluso con gestos simbólicos como una oración por las fuerzas armadas y la interpretación de “War”, tema asociado a la era de Vietnam. A lo largo de la noche, retomó críticas que ya había expresado previamente y profundizó en su postura contra el presidente Donald Trump y su administración.
“Estamos viviendo tiempos muy oscuros”, advirtió desde el escenario. “Nuestros valores estadounidenses, que nos han sostenido durante 250 años, están siendo puestos a prueba como nunca antes. La vida de nuestros jóvenes está en riesgo en una guerra inconstitucional e ilegal. Esto está sucediendo ahora mismo”.
El músico también denunció la situación de los migrantes: “Hay inmigrantes retenidos en centros de detención por todo el país y deportados sin el debido proceso legal a países extranjeros y gulags en el extranjero. Esto está ocurriendo ahora mismo”.
En su discurso, cuestionó el funcionamiento de las instituciones: “Nuestro Departamento de Justicia ha renunciado por completo a su independencia, y nuestra fiscal general, Pam Bondi, recibe órdenes directas de una Casa Blanca corrupta. Ella persigue a los supuestos enemigos de nuestro presidente, encubre sus fechorías y protege a sus poderosos amigos. Esto está sucediendo ahora mismo”.
También criticó decisiones económicas y de política exterior: “Los hombres más ricos de Estados Unidos han abandonado a los niños más pobres del mundo, dejándolos a merced de la muerte y la enfermedad, y desmantelando USAID. Esto está ocurriendo ahora mismo”. Y añadió: “Estamos abandonando la OTAN y el orden mundial que nos ha mantenido a salvo y en paz global durante 80 años. Esto está sucediendo ahora mismo”.
Springsteen fue más allá al señalar: “Amenazamos a nuestros vecinos y aliados… con la anexión depredadora de sus tierras. Esto está sucediendo ahora mismo”. Además, acusó intentos de manipular la memoria histórica: “A nuestros museos se les está pidiendo que oculten la historia estadounidense de cualquier hecho desagradable o incómodo… Tenemos un presidente que no puede soportar la verdad. Esto está sucediendo ahora mismo”.
Sobre la situación económica y la clase política, afirmó: “Mientras los trabajadores estadounidenses luchan por sobrevivir, nuestro presidente y su familia se enriquecen con miles de millones de dólares… en una corrupción sin precedentes en la historia de Estados Unidos. Esto está sucediendo ahora mismo”.
El músico resumió su postura con una crítica contundente: “Esta Casa Blanca está destruyendo la idea estadounidense y nuestra reputación en todo el mundo… Ya no somos la tierra de la libertad ni el hogar de los valientes”.
A pesar del tono duro, también hizo un llamado a la acción ciudadana y a la defensa de valores fundamentales: “Honestidad, honor, humildad, compasión… no dejen que nadie les diga que estas cosas ya no importan”. Y remató con una invitación directa al público: “¿Estás con nosotros?”
En la recta final del concierto, el artista apeló a la unidad en un país dividido: “Estos son tiempos difíciles, pero saldremos adelante… Estados Unidos… se construyó sobre el desacuerdo”. También retomó el mensaje de la activista Renee Good: “Está bien, amigo, no estoy enojado contigo”, como ejemplo de resistencia pacífica.
Bruce Springsteen declaró, entre música y aplausos, la guerra a Donald Trump:
“La poderosa E Street Band está aquí esta noche para invocar el poder del arte, de la música, del rock and roll en tiempos peligrosos. Estamos aquí para celebrar y defender nuestros ideales estadounidenses, la democracia, nuestra Constitución y nuestra sagrada promesa americana. La América que amo, la América sobre la que he escrito durante 50 años, que ha sido un faro de esperanza y libertad en todo el mundo, se encuentra actualmente en manos de una administración corrupta, incompetente, racista, irresponsable y traidora”.
Springsteen cerró con un mensaje ce empatía y movilización: “Si se sienten impotentes, desesperanzados… lo entiendo… estamos aquí esta noche porque necesitamos sentir su esperanza y su fuerza”. Así, dejó claro que su nueva gira no solo será musical, sino también un espacio me crítica, memoria y llamado a la acción.

