Buenos Aires. Cual compañera inseparable, la música ha estado en la vida de Eduardo Cabra (Visitante), uno de los líderes de la agrupación puertorriqueña Calle 13.

Esta relación, que inició desde los seis años de edad del músico, fue el pretexto para visitar el primer museo dedicado a la banda británica The Beatles en América Latina, que abrió sus puertas el pasado enero en la capital argentina.

Visitante es un admirador de los “experimentos” rítmicos de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, pero sobre todo de la manera en que los famosos músicos se dejaron llevar por sus emociones e instintos para crear un sonido innovador y que aún conserva su frescura.

“Era un corillo que no estudió música. Ellos simplemente se dejaron llevar por lo que sentían. Es que no todo debería estar escrito y no todo está escrito en la música. Creo que eso te da ciertas libertades. Al final, la música es matemática. Puedes dejarte llevar por dos lados: por el matemático, que está todo perfecto, o por experimentar. Lo que hizo esa gente fue experimentar. Se dejaron llevar por las emociones para hacer música importante y revolucionaria”, expresó Visitante en referencia a la banda de Liverpool, que forma parte de una página esencial en la historia de la música desde su gestación a principios de la década de los sesenta.

“Aún su música se escucha fresca. No sé si porque era superbuena o porque la música de hoy está tan mierda, que lo que hicieron hace 50 años todavía se siente fresco. Es curioso porque arrancaron como una banda superpop y después hicieron un cambio de 180 grados a partir de Rubber Soul”, agregó quien estudió a nivel universitario programación de computadora, pero desde pequeño le puso atención a la música gracias a la influencia de su padre, José Cabra.

Ese sentido de creación libre ha sido el norte del instrumentista y arreglista, quien se encarga de impartirle un sonido distinto a la banda Calle 13, que no se puede encasillar en un solo género musical.

“Creo en el balance de estudiar y de dejarte llevar por lo que tú creas correcto. Jamás es que me esté comparando, sólo que me gusta ese lado (de los Beatles). A mí, la música me va llevando, tanto que a veces cuando termino una canción, no sé de dónde salió lo que ya está grabado. No voy al papel, sino que empiezo a fluir. Me dejo llevar por las emociones”, mencionó quien señaló que el mayor cambio de la banda boricua se apreció en la transición del primer disco (Calle 13) al segundo (Residente o Visitante).

Explicó que las influencias que ha absorbido de las diversas culturas que ha conocido en los últimos años, combinadas con su experiencia, se fueron integrando al tercer disco, Los de atrás vienen conmigo y tuvieron una continuidad lógica en el cuarto álbum, Entren los que quieran. Sin embargo, admitió que el cambio radical que logró en el disco Residente o Visitante le hizo cuestionarse el rumbo de la banda. “En ese momento, me preocupé, pero lo que tenemos que hacer es fluir y va a salir natural. Uno sigue viendo, escuchando y viajando, así que va a seguir saliendo natural”, dijo.

La colección de los Beatles de Visitante no se puede comparar con la del creador del museo, el argentino Rodolfo Vázquez, quien ingresó al Libro de Récords Guinness al poseer más de 8,500 objetos en su catálogo de colección. Vázquez exhibe en el museo los discos de la época, figuras, fotos, vestuarios, juegos de mesa, cheques firmados por los famosos, afiches, platos, vasos, utensilios de cocina, un pedazo del escenario del Star Club de Hamburgo, Alemania, donde la banda tocó antes de alcanzar la fama, y otros objetos que hacen referencia a la popular banda.

“Tengo discos raros, pero no se compara. Tengo discos con la tapa en español. Estaría chévere también tener los que sacaron en japonés”, dijo Visitante, quien estuvo acompañado de su hermano, el cantante y compositor de Calle 13, René Pérez (Residente).

La presentación de Paul McCartney en el Coliseo de Puerto Rico, en Hato Rey, el año pasado, fue una de vivencia inigualable para el músico, además de que se vivió la emoción de su padre José Cabra, quien le presentó el trabajo de los Beatles. “Fue mucho más de lo que esperaba. Papi nos introdujo a esta música y se las sabía todas. Él tocaba los covers de los Beatles cuando tenía 15 años. Si para mí era un privilegio estar allí, imagínate a mi papá ante la banda que más admira”, recordó.

Residente, admirador de los intérpretes, pero quien reconoce que su hermano “es el experto y conocedor”, también asistió al espectáculo acompañado de su mamá Flor Joglar. “Disfruté más ver a mi mamá disfrutando. Soy más fanático de George Harrison y John Lennon. Lo que me parece genial es que todavía la música se escucha refrescante. La tristeza es que no hay nada similar ahora. Por eso, patrocinamos tocar con una banda en vivo que sepa lo que está haciendo y se viva la música”, mencionó Residente.

Un poco del coleccionista argentino

El argentino Rodolfo Vázquez quiso presentar de forma permanente su colección de los Beatles para el disfrute de las nuevas generaciones.

El museo conforma sólo el 20 por ciento de su colección de más de 8,500 objetos. “Desde los diez años, junto material. La idea es mostrarlo de forma permanente e ir renovando el material. La sorpresa ha sido que la gente joven, que no había nacido ni cuando se separaron (1970), no cree que se haya vendido todo este material y que hayan producido tanta música”, mencionó Vázquez, quien estaba feliz con la presencia de Eduardo Cabra y René Pérez.