Héctor Rivera Ruiz es conocido por muchos en Puerto Rico como el rostro y la mente detrás de la cadena Mundo Mattress, la tienda que busca mejorar el descanso con cada colchón.

Pero detrás del ejecutivo que administra 21 locales y lidera a más de 60 vendedores alrededor de la Isla, hay un cantautor que guardó por más de una década decenas de composiciones a la espera del momento idóneo para compartirlas.

Ese paso al frente tomó forma con el lanzamiento oficial de “El futuro es hoy”, su más reciente sencillo y carta de presentación musical, una pieza con la que invita al público a reflexionar sobre la urgencia de la reconciliación y la fragilidad del tiempo.

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“A veces vivimos pensando que somos eternos, pero este periodo de vida y nuestra productividad es limitada. Nosotros hoy estamos respirando y mañana no sabemos si vamos a respirar. ¿Cómo yo voy a vivir enojado con un hermano, con un padre o con un hijo?”, compartió el comerciante de 41 años en entrevista con Primera Hora.

Rivera Ruiz afirmó que el lanzamiento de este tema no responde a un ejercicio meramente comercial, sino a una catarsis íntima provocada tras un malentendido que amenazaba los lazos de su entorno más cercano.

“‘El futuro es hoy’ nace de un conflicto familiar que yo tuve donde yo, pensando que estaba haciendo lo correcto, ofendí a un ser querido”, relató. “Ahí cogí la guitarra y en menos de 30 minutos tenía esa canción terminada. La escribí, me inspiré, hice los tonos, me salió la canción y se la envié a mi familiar querido; lloramos todos, fue una cosa hermosa”.

De las tablas de teatro a fundar su empresa

Aunque su incursión discográfica sorprenda a quienes solo conocen su faceta empresarial, el arte ha sido parte fundamental en la vida de Rivera Ruiz. Creció inmerso en una familia materna repleta de artistas plásticos, actores y músicos bohemios, lo que lo llevó a estudiar baile y teatro en la Escuela Especializada Centro de Adiestramiento y Bellas Artes de Aguadilla, al punto que logró costearse la universidad mediante una beca en artes escénicas.

Pero su desarrollo artístico sobre el escenario tomó una pausa tras el fallecimiento prematuro de su padre cuando él tenía 17 años, obligándolo a asumir responsabilidades mercantiles, encabezar el apoyo a su familia y, con el tiempo, fundar su propia empresa.

Apoyado por su esposa y su hija, el cantautor rodó el videoclip del tema con su teléfono celular durante un viaje familiar por varias ciudades de España.
Apoyado por su esposa y su hija, el cantautor rodó el videoclip del tema con su teléfono celular durante un viaje familiar por varias ciudades de España. (Suministrada / Eduardo "Kiki" Pérez)

“Con el mismo talento de las bellas artes yo lo implementé en la profesión llamada ventas, porque cuando vendes un producto tú puedes actuar y dramatizar una excelente presentación”, recordó sobre cómo integró la disciplina teatral a los negocios. “La ética de que la función tiene que continuar, así lo que haya sea solamente un espectador o dos, yo la llevo al negocio también”.

Esa faceta comercial nunca apagó su inquietud creativa: tras el nacimiento de su primera hija hace 10 años, la musa regresó con fuerza hasta acumular un catálogo de más de un centenar de temas inéditos. “Yo me sentía como un pintor que tiene 100 cuadros en un cuarto [...] y que solamente sus amistades y sus familiares los veían. Pero algo está faltando, porque el artista que no se expresa, no se siente realizado”.

Producción guerrillera en España

La salida del sencillo vino acompañada de un video musical que gestionó de manera espontánea durante unas vacaciones familiares en Europa. Tras extraviarse su equipaje de viaje por varios días, Rivera Ruiz aprovechó la situación y filmó el concepto audiovisual apoyado únicamente por su teléfono celular y su núcleo familiar.

“Estuve con la misma ropa tres días. Y empecé a grabar todo lo que yo estaba viendo [...] le decía a mi niña de 10 años: ‘Cógeme el celular aquí, camina acá’, y a mi esposa: ‘Dóblate, párate aquí’. Con un celular hicimos una producción que a cualquiera le hubiera costado miles de pesos”, narró sobre el rodaje, que capturó estampas entre Madrid, Barcelona y monumentos como la Sagrada Familia de Antoni Gaudí.

Mensajes con propósito frente a la corriente

Rivera Ruiz se mantiene firme en definirse como un cantante secular guiado por principios, apostando a que su música conecte con un público diverso sin recurrir a temáticas destructivas o lenguaje soez.

“El problema es que ahora todo lo que vende es lo que va contrario: en vez del perdón, la venganza o los actos de represalia. Eso es lo que más dinero hace y más reproducciones tiene [...] pero yo me puedo entretener con una canción que dice malas palabras sin pensar que eso es lo correcto. Si las canciones tienen valores y persiguen el bien, las puede escuchar el público cristiano y el que no lo sea”, puntualizó.

Aunque hoy lidera más de una veintena de tiendas en la Isla, Rivera Ruiz inició su formación artística en teatro y artes escénicas antes de entrar al mundo de los negocios.
Aunque hoy lidera más de una veintena de tiendas en la Isla, Rivera Ruiz inició su formación artística en teatro y artes escénicas antes de entrar al mundo de los negocios. (Suministrada / Eduardo "Kiki" Pérez)

No obstante, el empresario reconoció que abrirse paso en la industria musical actual conlleva dinámicas muy distintas a las del comercio tradicional, enfrentándose al reto de los algoritmos y la visibilidad digital.

“Ahora tengo un reto que no conocía, porque en el mundo de los colchones ni en otros negocios es así. En este ambiente, yo puedo tener las mejores canciones del mundo y las mejores intenciones, pero si el público no entra a YouTube o Spotify y se conecta, el mismo algoritmo te esconde y te desaparece. Mi meta ahora es que la gente pase el trabajo de buscarme, y si le gusta lo que hago, que se suscriba y lo comparta”, concluyó.

El sencillo y el video musical de “El futuro es hoy” ya se encuentran disponibles en YouTube bajo el canal oficial de Héctor Rivera Ruiz, así como en las principales plataformas de distribución digital como Spotify e Instagram.