La cantautora Kany García demostró anoche que la madurez interpretativa es su mejor carta de presentación a la hora de cautivar al público puertorriqueño en el Coliseo de Puerto Rico, José Miguel Agrelot. 

Esa evolución músical que recoge una década de trayectoria  fue materializada en su cuarto concierto  en el recinto de Hato Rey. Para sus seguidores,- que cantaron  las 20 canciones de principio a fin-, la velada fue perfecta.

La combinación de letras con sentido, su interpretación y actuación en el escenario, sumado a sus dotes como músico en la guitarra, el chelo y la armónica la colocan como una las cantautoras más versadas y  versátil en la industria musical latina. 

Ella lo mismo canta, toca o emociona con una letra inesperada que transporta al amor y el desamor en un mismo verso. Así lo dejaron saber sus seguidores, la mayoría féminas, a  juzgar  por las  reacciones y el respaldo que le demostraron a la artista durante todo el concierto.

Desde el primer minuto de su espectáculo, titulado Kany García en concierto, la cantante se echó  al bolsillo al público con los temas "Mío"  y  "Cómo decirle", éxitos que gozaron de difusión mediática en la Isla. Los asistentes cantaron a coro ambos temas.

Un vídeo de la artista,  enfocado en sus tatuajes que llevan las palabras agradecida y solidaridad apareció al filo de las 10:00 p.m. para  dar inició al espectáculo. De inmediato, se escuchó en voz de la intérprete un “Que viva el amor” , frase que anticipó el contexto del concierto que duró casi dos horas.

La vocalista que lució impecable y como nunca se  había visto en un escenario con cuatro diseños de Stella Nolasco, seleccionó  un repertorio idóneo para evidenciar la evolución vocal, escénica y física que ha tenido en su carrera.

Kany combinó temas de sus cuatro álbumes de estudio de manera que el show no se tornó lineal ni cronológico. Un cuerpo de bailarines de Andanza y los instrumentos de cuerda violín, viola y violonchelo se sumaron al espectáculo que no llenó la capacidad completa del coliseo, dejando pocas butacas vacías.

En esa línea interpretativa una de las canciones que ejecutó magistralmente fue el primer tema de su carrera “Hoy ya me voy”, que estrenó en el 2007. La cantante lo interpretó en un solo de guitarra acompañada de los miles de fanáticos que cantaron el tema a viva voz. El coliseo se postró a los pies de la cantautora que se ubicó  en una plataforma al final de arena para establecer cercanía e inclusión con su público.

Vestida con una traje largo transparente con tonalidades blancas y platinadas también cantó desde el medio del público el tema “Pasaporte”, mientras dos hombres realizaban una coreografía seductora  en representación de  una pareja gay. Igual interpretó desde allí, los temas “Esta vida tuya y mía”, “Con esta soledad” y “Adiós”. Fue  ese puñado de canciones las que provocaron el climax del show. A partir de ese momento el público permaneció de pie el resto del repertorio.

Igual de emotivo fue  el tema “Alguien”, esperado por muchos en el concierto. La interpretación de la artista fue perfecta, tanto así que puede ser catalogada con la mejor canción de  la noche. Además fue en el único tema que Kany demostró con una respiración profunda la emoción que experimentó al culminar la canción.

La artista aprovechó entre medio de las canciones  para introducir  alguna anécdota previo el tema a interpretar. En sus alocuciones expresó que deseaba ser un ente de conexión entre los temas y su público. Exhortó a que se olvidaran del trabajo, los problemas y las situaciones difíciles para que disfrutaran de una noche inolvidable. Enfatizó  en que el amor  hay que vivirlo y “nadie suponga cómo es que hay que amar”.

La participación familiar que la artista ha acostumbrado a realizar en sus conciertos llegó con su hermano Mito García, profesor de música clásica con el tema “Demasiado bueno”. Kany retomó su infancia y juventud al tocar el chelo en la apertura del tema, acompañado de su hermano. Ambos estudiaron en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.  Precisamente esa canción es una de las más íntimas de la artista, ya que fue compuesta en honor a su padre Antonio García. Una foto de su padre apareció en pantalla.

La solidaridad que profesa se hizo presente  al recordar la tragedia del 12 de junio en la discoteca Pulse en Orlando a través de emotivos visuales que presentaron las víctimas que fueron asesinadas por el joven Omar Mateen. Las fotos de los puertorriqueños asesinados en el interior de la discoteca ocuparon la pantalla grande del escenario, mientras la cantante entonaba el tema “Aquí”.

En ese instante la bandera arcoíris que representa a  la comunidad LGTB apareció en el público que acogió el gesto con una masiva ovación.

De igual forma y sin mediar palabras, Kany celebró la conmutación de la sentencia del prisionero Oscar López por parte del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama. Al culminar el tema “Libre” una foto gigante de López y con la fecha del 17 de  mayo de 2017 ocupó la pantalla principal del escenario.

La alegría y  el sabor del soneo llegaron con Víctor Manuelle, quien fue el primer artista invitado de la noche. El “Sonero de la juventud” hizo lo que sabe hacer al improvisar soneos dedicados a Kany y a Puerto Rico. PJ Sin Suela también se presentó para plasmar  su  estilo de improvisación junto a la vocalista en el tema “Limonada”.

Acto seguido el himno de su carrera musical; “Mi amigo en el baño” se adueñó del recinto.

El cierre del concierto fue al ritmo de “Cuando se  va el amor”.

Qué cantó:

Mío

Cómo decirte

Estigma de amor

Demasiado bueno

Verano a invierno

Para volver amar

Me quedo

Me pregunto

Pasaporte

Esta vida tuya y mía, Con esta soledad, Adiós

Hoy ya me voy

Aquí

Limonada

Mi amigo en el baño

Duele menos

Libre

Perfecto para mí

Alguien

Que te  vaya mal

Cuando se va el amor