Ser cantante nunca fue un plan en la vida del español José Luis Perales. Sus aspiraciones siempre han estado ligadas al ejercicio de escribir, por lo que convertirse en una voz de la música romántica le costó de muchas maneras.

Tuvo que romper con el miedo a los escenarios, mas nunca pudo congraciarse con la soledad que conlleva la fama. En entrevista telefónica recordó ayer que una de sus canciones más preciadas la compuso en una noche de profunda soledad en Puerto Rico. Se emocionó con el recuerdo, porque para entonces no tenía ni a su esposa ni a su hijo cerca.

“Una de mis canciones más bonitas la escribí en Puerto Rico, en el hotel Caribe Hilton, en una noche de soledad, en esa playita privada que es una preciosidad y escuchando a lo lejos un piano el del bar del hotel, escribí ‘A más de cien kilómetros de ti’", rememoró.

Esa soledad es un sentimiento que ya no experimenta, porque no viaja solo, más aún porque inicia una gira de despedida de los escenarios para entregarse a la vida familiar y a la composición.

“Es triste el momento de irse y es una gran felicidad también, porque es recuperar una época que para mí fue maravillosa, que es la época de simplemente escribir, escribir canciones sin prisa, y siempre viene algún cantante esperando alguna canción mía y yo me disfrutaba del campo, de las sombras de la higuera, de mi guitarra, de la soledad, de mi pueblo, y la verdad es que era una vida muy bucólica, pero muy maravillosa, sin grandes tensiones, porque lo de cantar y lo de los viajes, es una gran tensión para mí”.

Perales presentará el concierto “Baladas para una despedida” el domingo, 16 de febrero, en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, en Santurce. Revisitará más de 30 canciones de su trayectoria de cinco décadas, tal como ha hecho en con su más reciente álbum, “Mirándote a los ojos”.

Dedicarle tiempo a su rol de abuelo es algo que, igualmente, le entusiasma.

“La fama de alguna forma con el tiempo te acostumbras a ella y sopesas, ¿Realmente vale la pena pasarse la vida solo por ser famoso o realmente merece más la pena pasarte un día entero con tus nietos jugando a la pelota? Vine a la conclusión de que después de tantos años ahora me apetece jugar con mis nietos que tengo cuatro, escribir mis novelas, escribir canciones para otra gente, que seguiré haciendo, así que es un gran encuentro con las cosas que deseé y con lo maravilloso que ha llegado que son mis nietos, que tienen ahora entre 2 y 10 años”.

La gira de despedida supera las 60 presentaciones entre su natal España, Latinoamérica y Estados Unidos.

“En diciembre no me voy de viaje de novios... Creo ya es hora también”.