Juan José Hernández celebró la noche del sábado uno de los momentos más importantes de su carrera con el concierto “Un boricua nacido en Cuba”, que presentó ante un aforo lleno en el Centro de Bellas Artes de Santurce.

La producción llevó al público por un recorrido íntimo y musical a través de la historia del músico y director de orquesta: desde sus raíces cubanas y sus primeros recuerdos familiares hasta la vida y carrera que ha construido en Puerto Rico. Fotografías, videos y elementos visuales proyectados en un ciclorama acompañaron una puesta en escena que convirtió cada canción en un capítulo de su historia.

La velada comenzó con “Todo mezclado”, tema que dio paso a la entrada de Hernández, guitarra en mano, mientras se presentaban imágenes de su niñez junto a su abuelo. Desde ese momento quedó establecido el concepto central de la noche: celebrar esa mezcla de culturas, sonidos, recuerdos y afectos que han definido su vida.

El repertorio incluyó temas como “Llegó San Juan Habana”, “La espuma y la ola”, “La hora del té”, “La raza caliente”, “Arroz con habichuela”, “La generación dispersa”, “Mi terruño”, “La décima Borinqueña”, “En el 2030”, “Ivonne”, “San Juan Habana”, “Ella Menea” y “Llegué para quedarme”, además de homenajes musicales y medleys que conectaron al público con diferentes etapas de su trayectoria.

Uno de los momentos especiales llegó con “Mi terruño”, junto al invitado Adib Melgen, mientras imágenes de Puerto Rico acompañaban la interpretación. Asimismo, el espectáculo rindió homenaje a figuras que han marcado la historia musical de Hernández, entre ellas Willie Rosario, Rafael Ithier e Ismael Miranda.

Precisamente, el recuerdo de Ismael Miranda dio paso a uno de los segmentos más emotivos de la noche. Willito Otero se unió a Hernández en “San Juan Habana”, seguido por un medley dedicado a Miranda en el que participaron varios músicos e invitados.

El concierto también tuvo espacio para una inesperada historia de amor. Durante la interpretación de “Ivonne”, el bajista José sorprendió a su novia Yaret con una petición de matrimonio sobre el escenario, provocando una emotiva reacción entre los asistentes.

La celebración continuó elevando su intensidad con la participación de Gerardo Rivas en “Ella menea”. Más adelante, el público recibió a Gilberto Santa Rosa, quien se unió a Hernández para interpretar “Conteo regresivo”, convirtiéndose en otro de los grandes momentos de la velada.

Para el cierre, Víctor Manuelle subió al escenario como invitado de “Yo vivo”, acompañado por una poderosa descarga musical y percusionistas adicionales que llevaron el espectáculo a su punto culminante.

Más que un concierto, “Un boricua nacido en Cuba” fue la narración musical de un artista que ha hecho de Puerto Rico su casa sin olvidar las raíces que forman parte de su identidad. Hernández celebró sobre el escenario las dos culturas que han marcado su vida y agradeció al público que llenó la sala para acompañarlo en una nueva etapa.

La noche cerró con un mensaje que resume el presente artístico de Juan José Hernández: “Llegué para quedarme”.