Después de dos horas llenas de emoción, cultura y orgullo patrio con la celebración de la Primera Parada Puertorriqueña en Puerto Rico, la fiesta continuó a lo largo y ancho del Viejo San Juan como parte del Junte Boricua, la iniciativa de GFR Media que busca atraer a 50,000 miembros de la diáspora boricua de regreso a la isla entre mayo y agosto.

Una vez acabó el desfile de carrozas y comparsas, que se extendió por toda la avenida Constitución, el público no lo pensó dos veces para llegar hasta una de las tarimas donde se presentaría la oferta musical. La monoestrellada y las camisas con el nombre de Puerto Rico fueron protagonistas en el trayecto.

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La Miss Universo 1993, Dayanara Torres, sucumbió al ritmo de Los Mulatos del Sabor, El Gran Combo de Puerto Rico.
La Miss Universo 1993, Dayanara Torres, sucumbió al ritmo de Los Mulatos del Sabor, El Gran Combo de Puerto Rico. (Stephanie Rojas)

El calor intenso que imperó durante la tarde no fue un impedimento para que los boricuas de la diáspora manifestaran su alegría de regresar a las calles adoquinadas del Viejo San Juan. Las fotos en los edificios icónicos y la compra de piraguas y helados naturales eran prioridad en la “lista de cosas para hacer” de muchos.

Mientras, a lo lejos, se escuchaba la música que comenzaba a encender la Plaza del Quinto Centenario donde, a partir de las 6:00 p.m., se produciría el Festival Musical de Junte Boricua. La apertura del evento estuvo a cargo de “la reina de la improvisación”, Victoria Sanabria.

Antes de que la primera mujer ganadora del prestigioso Concurso de Trovadores Bacardí, en 1995, deleitara a los presentes con su inigualable voz, el animador y locutor El JD subió a la tarima para medir el entusiasmo del público. Según el copresentador de “Día a día” de Telemundo, el evento reunió a más de 30,000 personas.

Con su peculiar interacción con el público, la merenguera Giselle puso a bailar al público que se di cita en la tarima de la Plaza del Quinto Centenario.
Con su peculiar interacción con el público, la merenguera Giselle puso a bailar al público que se di cita en la tarima de la Plaza del Quinto Centenario. (Stephanie Rojas)

Hasta la Ciudad Capital llegó gente de Caguas, Ponce, Vega Baja, Humacao, Isabela, entre otros. Asimismo, dijeron presente puertorriqueños radicados en estados como Texas, Miami y Nueva York.

En menos de media hora, boricuas y visitantes de otras partes del mundo como México, Colombia y Rusia abarrotaron las escalinatas de la Plaza del Quinto Centenario. Y con esta amalgamación de visitantes y locales dio inicio el baile y la buena música.

Sanabria arrancó con “Yo habito una Tierra luz” de Tony Croatto, lo que provocó que la mayoría del público alzara sus banderas. A través de las pantallas digitales ubicadas en el escenario se proyectaron distintos paisajes naturales de la isla que, sin duda, le dieron el toque perfecto al momento.

La trovadora se describió “afortunada de formar parte de este Junte Boricua. Los de aquí y los de allá, todos somos hijos de Puerto Rico. A los que son de la diáspora, bienvenidos a casa”.

“Mi Puerto Rico” y las populares improvisaciones de Sanabria también tuvieron un lugar en su repertorio. Hasta la modelo Maripily Rivera, quien continúa su paso hacia la final de “La casa de los famosos” de Telemundo, fue inspiración para una de las décimas.

Para la compositora, la presentación fue doblemente especial al poder compartirla con su hijo de 15 años, Esteban Alberto. La orgullosa madre compartió con el público que el también cantante se gradúa este año con altos honores y que fue admitido en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.

Antes de acabar, Sanabria agradeció a la producción de Junte Boricua por la invitación y catalogó el evento como uno “muy bonito”. La trovadora se despidió con un clásico en sus presentaciones, “El coro de la malanga”.

A las 7:00 p.m. la tarima de la Plaza del Quinto Centenario se encendió con la música de la merenguera Gisselle Ortiz. Inmediatamente se escuchó la voz de la intérprete, la plaza sanjuanera se convirtió en una extensa pista de baile.

“Saludos, buenas noches. Buenas noches, boricuas”, expresó la cantante. La presentación de la también actriz, que tuvo una hora de duración, contó con éxitos como “Lo mío es mío”, “Perfume de mujer” y “Lo quiero a morir”.

“A que vuelve”, sin embargo, logró que la voz de la merenguera y el coro del público se escuchara como una sola voz. Ortiz, quien desde que inició su carrera en el 1987 se ha caracterizado por su manera de interactuar con sus fanáticos, confirmó que nació para estar en los grandes escenarios.

La intérprete, cuyo último concierto en la isla se tituló “Entre tacas y canciones”, en el Coca-Cola Music Hall, no se limitó y decidió bajar de la tarima para “dedicar una canción”. Antes, se aseguró de tener una “víctima”. Al final, se trató del tema “Como el perro bebe agua” de Nelly Swing.

“Quiero estar contigo” dejó al público con ganas de más. Tal y como dictó la promoción del evento –”boricua, echa pa’ acá”- a las 8:30 p.m., muchos decidieron sumarse a la fiesta puertorriqueña.

Pasadas las 8:00 p.m., llegó la agrupación que, cerraría la noche con broche de oro, El Gran Combo de Puerto Rico. Los integrantes, aclamados por el público, entre la multitud la Miss Universe Puerto Rico 1993, Dayanara Torres y el director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Carlos R. Ruiz Cortés, subieron a la tarima ataviados con el uniforme que conmemora sus 60 años de trayectoria.

El Gran Combo de Puerto Rico abrió su presentación con el tema “Yo soy boricua” de Bobby Valentín. El espectacular montaje de luces de la tarima pintó el mar de gente con los colores de la bandera puertorriqueña, una imagen que, de seguro, quedará grabada en la memoria de muchos de los presentes.

La icónica orquesta, fundada el 26 de mayo de 1962 por Rafael Ithier, quien fue por muchos años el pianista de la orquesta y su director musical, deleitó a la audiencia por una hora con su rica e inigualable salsa.