"Todo tiene su final" fue uno de los grandes éxitos del salsero puertorriqueño Héctor Lavoe, aunque los recuerdos de su familia y ex compañeros no coinciden con ese título al cumplirse este domingo 15 años del fallecimiento del artista.

Aunque muchas personas recuerdan a Héctor Juan Pérez Martínez (1946-1993) como un adicto a las drogas, su hija, Leslie, y varios músicos boricuas aseguraron a Efe que "El cantante de cantantes" debe ser recordado por el amor, el cariño y los consejos que les dejó.

Leslie Pérez recordó dos consejos que su padre le inculcó desde pequeña: "pedir la bendición y en cualquier profesión, ser lo más humilde".

Añadió que Lavoe le pidió que a cualquier lugar que fuera a vivir, tratara de conservar el idioma español en sus vidas, pues fue él quien le enseñó.

Pérez indicó que el domingo se celebrará una pequeña actividad musical en el cementerio de Ponce, ciudad al sur de Puerto Rico y lugar de nacimiento de Lavoe, donde se cantará música "del ayer" en honor al intérprete de "El Todopoderoso".

"Yo no le celebro la muerte a mi papá porque no me gusta celebrarlo, pues para mí sigue vivo con su público", recalcó.

Por su parte, el salsero Ismael Miranda, acusado en libros de la historia de la salsa de dar a probar el primer pitillo de marihuana a Lavoe, sostuvo que "definitivamente" le hace falta la presencia de su amigo, señaló que la música de ambos "no morirá" y que a través de la salsa fue que "el mundo nos conoció".

"Esos momentos nunca mueren. Como Héctor no va a haber otro", insistió.

Miranda, quien compartió en innumerables ocasiones con Lavoe como miembros de las Estrellas de la Fania, dijo que cuando supo de la muerte de su compañero, sintió emociones "encontradas", pues se alegró de que muriera "porque así no sufría más", pero se entristeció "al perder a un hermano".

El llamado "Niño bonito de la salsa" recordó que estaba en Puerto Rico cuando la viuda de Lavoe, Nilda "Puchi" Román, lo llamó notificándole la muerte del salsero, por lo que rápidamente viajó a Nueva York a despedirlo.

"Fue una nostalgia brutal por la forma que murió, pues no se lo merecía. La gente siempre recuerda lo malo y no se dice lo bueno y lo servicial que era Héctor", sostuvo Miranda sobre el intérprete de "Rompe sarag ey" y "Paraíso de dulzura".

Por su parte, Cheo Feliciano, quien también cayó en el uso de drogas, aunque a diferencia de Lavoe pudo rehabilitarse, dijo que aún siente "la presencia y la vibración del espíritu" del intérprete de "El cantante".

"Es como si estuviera celebrando con él. Por eso es que lo hacemos con tanto gusto y guarachando como hacía con nosotros", expresó.

Feliciano dijo a Efe que se encontraba en Panamá cuando supo la noticia de la muerte de Lavoe a través de su esposa, doña "Cocó".

Indicó que creyó la noticia "por la condición en que se encontraba" Lavoe y que "en algún momento iba a ocurrir", aunque le dio "un poco de alegría" al saber del fallecimiento, pues "ya queríamos que descansara y estuviera en paz".

No obstante, se entristeció por no poder acompañar a los familiares, amigos y compañeros del género de Lavoe para "sembrarlo como hice con otros".

Asimismo, Luis "Perico" Ortiz, con quien Lavoe trabajó en los discos "De ti depende" (1976) y "Comedia" (1978), aún agradece la oportunidad de haberlo conocido, pues "nunca me faltó el respeto, al contrario, me cuidaba y me decía que no usara drogas porque era un infierno".

"La gente no lo cuidaba y le llevaban drogas de gratis. Pese a eso, dejó un gran legado musical del que la gente no habla. Héctor fue un cantante de primera", defendió Ortiz, productor de grandes discos como "Siembra" (1978), recordó que supo de la muerte del cantante mientras trabajaba en la producción "La combinación perfecta" en la que cantaron Marc Anthony y La India.

Lavoe murió de sida en el hospital Saint Claire de Nueva York a los 47 años el 29 de junio de 1993.

Pero antes, había intentado suicidarse en varias ocasiones vencido por las drogas y golpes del destino, como la muerte de uno de sus hijos por un disparo accidental de un amigo en 1987, el mismo año que murieron su padre y su suegra.

Ortiz recordó que cuando Lavoe cayó del noveno piso del Hotel Regency en Condado, San Juan, en 1988, fue de la habitación donde él se iba a hospedar, pero se la cedió al intérprete de "Hacha y machete" y se fue a quedarse en casa de sus padres.

La mañana siguiente, al llegar al hotel, se encontró con Johnny Pacheco y el conguero Ray Barreto y estando en el vestíbulo del hotel escucharon un estruendoso ruido.

Al salir del edificio, se percataron de que Lavoe había caído y tenía el cuerpo "desbaratado", pero unos conductos del aire acondicionado amortiguaron el golpe salvándole la vida.

Según Ortiz, Lavoe cayó porque estaba alucinando y vio en el balcón del hotel a su hijo, Héctor Luis, que había muerto dos meses antes.