Soprano boricua Meechot Marrero conquista la Ópera de Sídney
La tercera puertorriqueña en tomar el emblemático escenario, agradece la oportunidad de vivir y trabajar en Australia.

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La soprano puertorriqueña Meechot Marrero continúa destacándose en la escena operística internacional y este pasado fin de semana debutó en uno de los escenarios más emblemáticos del mundo: la famosa Ópera de Sídney.
“Me siento muy emocionada, muy agradecida, muy honrada. Yo soy la tercera puertorriqueña que canta como solista aquí, así que para mí es un verdadero privilegio estar aquí representando a Puerto Rico y haciendo un espectáculo tan especial en un edificio tan icónico como lo es la casa de Ópera de Sídney”, expresó la vocalista natural de Corozal en entrevista telefónica con Primera Hora.
“Saber que después de tanto trabajo y tanto sacrificio, estoy poquito a poco logrando las cosas que una vez soñé cuando chiquita. Para mí es una honra saber que las otras dos personas (boricuas) que se han presentado aquí como solistas son gente que yo admiro y vivo eternamente agradecida del legado que nos han dejado: el gran Justino Díaz y la gran Ana María Martínez. Es un orgullo saber que dos de mis héroes pasaron por aquí y que ahora mi nombre se une también a esa lista de gente que admiro con tanto aprecio”, manifestó la cantante, quien cuenta con diez años de trayectoria.
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El sábado, la soprano boricua presentó —junto a una orquesta sinfónica y un coro de 430 integrantes— las piezas Réquiem, de Duruflé, y Gloria, de Poulenc, en la Sala de Conciertos de la Ópera de Sídney, con capacidad para 2,697 espectadores.
Marrero posee dos bachilleratos: uno en Biología de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, y otro en Voz del Conservatorio de Música de Puerto Rico. Además, obtuvo una maestría en Yale University.

Recién llegada
La artista, que lleva pocos meses establecida en Australia, tras una década trabajando como solista principal en la Ópera de Berlín, compartió cómo surgió este nuevo capítulo en su vida profesional y personal.
“Me mudé en diciembre, todavía estoy en la mudanza. Quería otras oportunidades de trabajo en otros países y otros espacios, así que decidí embarcar en otra aventura a ver a dónde me llevaba el trabajo y ahí fue que coincidió la vida personal con la vida profesional”, relató.
“Mi prometido es australiano y comenzamos a jugar con la idea de venir para acá a ver si se nos daba la vida y el trabajo de una manera llevadera y comenzamos a viajar poquito a poco a Sídney a hacer audiciones. Él no tiene nada que ver con la música”, explicó.
La soprano detalló que aprovechaba cada visita al país para abrirse paso en la industria musical australiana.
“Cada vez que venía a Australia, hacía audiciones, cantaba para gente, mandaba 15 correos electrónicos enviando mi información y mi resumé, y poquito a poco se me fueron dando oportunidades hasta que firmé con una agencia que ahora se responsabiliza de buscarme trabajo. Ahora tengo la agenda llena y decidimos mudarnos. Llegué oficialmente en diciembre”, contó.

“Yo soy una hustler (fajona), es una etapa completamente nueva en mi vida. Pero dentro de la incertidumbre que pueda venir con eso, yo no tengo duda de que mi capacidad para que las cosas me lleguen como me tienen que llegar y cuando me tienen que llegar está ahí porque yo voy a darlo todo para que esas cosas se den. A mí me hace mucha ilusión empezar a trabajar en un país donde yo no conozco mucho, pero tampoco la gente conoce mucho de Puerto Rico. Ahora la gente está con la fiebre de Bad Bunny, que para mí ha sido súper beneficioso también porque yo llego y la gente te pregunta: ‘¿De dónde tú eres?’, y dices ‘de Puerto Rico’ y rápido ‘ahhh Super Bowl’, y yo ‘exactamente’. Ya podemos hablar de cosas específicas de nuestra cultura. Es muy lindo tener esa oportunidad de presentarle a toda esta gente que probablemente solo ha escuchado de Puerto Rico así, otros aspectos artísticos que tenemos por presentar”, dijo la artista, quien ha actuado en escenarios de Europa, Norteamérica y Oriente Medio.
La soprano adelantó además que uno de sus próximos recitales estará dedicado en gran parte a exponer la música puertorriqueña ante el público australiano.
“Otros de los conciertos que tengo este año es un recital, que es un concierto que te da espacio abierto para tú escoger el repertorio que tú quieras presentar, y yo decidí que la mitad del concierto es repertorio puertorriqueño. Voy a estar presentando piezas solamente en español y solamente de compositores puertorriqueños porque son piezas que te garantizo que esta gente nunca ha escuchado y, si no lo hago yo como embajadora de mi país, ¿quién lo va a hacer? Así que me toca a mí ahora aprender de la cultura de ellos y enseñarles a ellos de la nuestra”.
Sobre uno de sus proyectos inmediatos, la artista adelantó que asumirá un papel protagónico en una ópera en la ciudad de Melbourne.
“Estoy dos semanas más aquí en Sídney y dos semanas después me voy a Melbourne y allá voy a estar haciendo el rol titular en una obra que se llama ‘La coronación de Popea’, voy a estar haciendo el personaje de Popea”.
Vuelve a casa, a…
Este año, la soprano regresará a Puerto Rico, aunque por una razón muy distinta a la de su visita del año pasado, cuando participó como una de las solistas de la ópera Ainadamar durante el Festival Casals.
“Este año me caso y me caso en Puerto Rico”, contó animada.
“Me caso en noviembre en el Viejo San Juan, así que ahora les toca a los australianos arrancar pa’llá a conocer y a gozar”, dijo entre carcajadas sobre los allegados de su prometido, natural de la ciudad de Coffs Harbour, quienes viajarán a Puerto Rico para la ceremonia.


