¿Cuántas canciones contienen la frase Sin ti, no puedo vivir o cualquiera de sus variantes? Cientos, quizás hasta miles. ¿Será que hay otra manera de expresar la soledad a la que alude ese verso?

Según Tito Auger, no habría miles de posibilidades, sino infinitas, si cada canción se escribiera a partir del “banco enorme” de creatividad que se esconde en la identidad de cada autor.

Ésa es la idea principal del curso corto de composición lírica que ofrecerá el vocalista del grupo puertorriqueño de rock en español Fiel a la Vega como parte del ciclo de talleres que mantiene el Salón Literario Libroamérica (SLLA) en la casa-biblioteca Concha Meléndez, en Santurce.

“Es la primera vez que doy un taller de este tipo. La iniciativa es que podamos estimular la creatividad de diversas maneras. Es algo intenso”, indica en entrevista con Primera Hora acerca de la propuesta. El curso corto durará cuatro días: sábado 9, lunes 11, sábado 16 y lunes 18 de agosto.

Tito Auger explica que su meta es que los alumnos adquieran herramientas para estimular su creatividad, pero, sobre todo, que la fuente de alimentación primaria de esa musa sea la identidad, y no la adopción de una moda o la adjunción a alguna tendencia.

“El punto es que esa llama creativa se prenda. Escribir canciones es trabajar, como cualquier otro oficio artesanal; hay inspiración, pero también hay mucho trabajo”, afirma.

¿Y en qué se puede trabajar para escribir canciones?

En la identidad. En el taller habrá ejercicios para buscar la identidad. Entiendo que es un banco de datos inmenso acerca de uno mismo, y es lo que va a hacer que no imitemos a nadie a la hora de escribir. Que cada cual busque dentro de sí todo lo que tiene que ofrecer, que va a encontrar mucho más de lo que cree.

El cantautor boricua añade que el seminario contará también con orientación sobre qué hacer con las canciones ya escritas, cómo ofrecerlas a los cantantes y los asuntos legales que se deben tomar en cuenta cuando se redactan líricas.

Con 15 años de experiencia como compositor, Auger aclara que el taller está dirigido a adultos que deseen profundizar sus conocimientos en este campo, preferiblemente con la ayuda de un instrumento musical.

“Una de las lecciones más importantes es la que trata sobre cómo ajustar la letra a la melodía”, destaca.

“No estudié música formalmente. Soy un autodidacta y estoy seguro de que uno puede aprender a hacer esto en el camino”, manifiesta.

Poesía versus canción

El hecho de que este curso se dé en el Salón Literario Libroamérica remite al concepto de la poesía y sus relaciones con la canción. En el SLLA se organiza el Festival de la Palabra, entre otras actividades de literatura.

“Para mí, la poesía es un animal aparte. Sí, hay metáforas e imágenes poéticas en las canciones, pero la canción es más el arte de ajustar métricas a la música”, opina Tito Auger.

Mayra Santos-Febres, una de las directivas del Salón, comparte con este diario una perspectiva distinta.

“La canción es la madre de la poesía. Toda poesía se escribió en primera instancia para ser cantada. Por eso, le extendimos la invitación a Tito para que ofreciera el taller”, cuenta la narradora y poeta. Santos-Febres añade que la organización busca validar métodos no académicos de formar artistas de las letras.

“Hace falta un esfuerzo para que prendas la radio y no te encuentres con que todas las canciones dicen lo mismo, son iguales”, agrega la autora.

Busque más información sobre los talleres del SLLA en www.festivaldelapalabra.net.