El boricua  Tommy Torres  cumplió su promesa de difundir los ritmos autóctonos de su país a través de su propuesta musical durante el impecable concierto que ofreció el sábado en el Coliseo de Puerto Rico, en Hato Rey.

El pop rock característico del afamado cantautor fue matizado por el instrumento del cuatro a cargo de Christian Nieves en varios números, además de un segmento de bomba adornado por una bailarina y percusionistas.

Además, el espectáculo contó con las participaciones de Andrés Jiménez "El Jíbaro", Tego Calderón y los mexicanos Jesse & Joy, quienes brindaron variedad musical al concierto que tuvo una duración de dos horas.

 Poco antes de las 9:30 de la noche, las luces del "Choliseo" se apagaron y un telón blanco que cubría el escenario proyectó relojes de aguja, con los nombres de diversas ciudades del mundo, moviéndose rápidamente.

 Enseguida, la voz de Tommy Torres se escuchó mientras entonaba su reciente éxito "Tarde o temprano".  El telón cayó y se desveló la impresionante escena de apertura que despertó las pasiones del público que llenó el recinto en su capacidad teatral.

  El artista, apoyado por una banda de cuatro músicos, estaba sentado tocando un piano colocado sobre una plataforma metálica que a su vez colgaba del  techo del inmueble.  Poco a poco, comenzó su descenso, hasta llegar al proscenio.

 La pieza de apertura culminó, Tommy Torres abandonó el instrumento para pisar el escenario y se colgó una guitarra para encender los ánimos con las rítmicas "Vinito pa’l corazón" y "Hoy te vas".

"¡Pero qué muchos son!  ¡Hace tres años tuve la oportunidad de cantar para ustedes en (el Centro de) Bellas Artes y he visto que se han multiplicado!", expresó con rostro de satisfacción el intérprete que llevó su pelo rizado alborotado y vistió pantalón oscuro, camisa de botones y chaqueta de cuero negro.

"La verdad que se ven muy lindos.  El primero nunca se olvida y ésta es mi primera vez aquí en el Choliseo", agregó luego de entonar "Mar adentro" y "Sigo aquí".

  El recital, que se vio favorecido por tres pantallas gigantes que proyectaron diversos visuales, continuó con la coreada "Dame esta noche", que dio paso a la ejecución del cuatro puertorriqueño en manos de Christian Nieves durante la melodía "Lamento".

Acto seguido, aparecieron en escena los mexicanos Jesse & Joy, que acompañaron al protagonista de la velada para la canción "Imparable", y también aprovecharon para ejecutar su éxito "Esto es lo que soy".

"De rodillas", "No me digas que no", "Un poquito", "Por amor" y "Nunca imaginé" vinieron antes del explosivo momento cuando la banda La Musa y Andrés Jiménez se juntaron con Tommy Torres para cantar "Mi bandera".  Recibieron una calurosa ovación.

El sabor boricua se sintió aún más  cuando Tego Calderón intervino en "El trabajito", también acompañado por una bailarina y percusionistas al ritmo de bomba.

 Mientras, el contagioso rock de "Besos y sal" vino antes de la falsa salida.  El público reclamó con efervescencia el regreso del cantautor, quien concluyó en definitiva con "Pegadito" y "Cómo olvidar", su primer éxito.

Entre el público se encontraban la esposa del cantante, Karla Monroig, y las intérpretes Janina y Ednita Nazario, quien se vivió el momento cuando Tommy Torres, como parte de un popurrí de sus creaciones como productor y compositor,  cantó un fragmento de "Hielo bajo el sol", que popularizó la diva ponceña.