Se ha destacado en principales escenarios frente a grandes multitudes como bailarín de celebridades. Conoce el calor del aplauso y la energía contagiosa del público. Pero ahora está decidido a darle una oportunidad a su sueño por brillar como cantante.

El coreógrafo dominicano Willie Gómez reconoce que extraña trabajar con grandes íconos del género pop como Britney Spears, Christina Aguilera, Katy Perry y Kesha, por solo mencionar algunas figuras del espectáculo. Pero está claro que ahora le toca el turno a probarse con su habilidad interpretativa.

“Al principio tenía nervios”, expresó a Primera Hora mediante videollamada desde Los Ángeles, California, donde reside. “Empecé a entrenar en baile a los 14 años. También tomé actuación y canto. Lo que pasa es que me enfoqué en el baile con los años porque fue el primer trabajo que se me dio”, confesó pensativo. “Pero llegó el momento en que me veía bailando para muchos artistas que admiro muchísimo, y quería seguir creciendo. Tenía ganas de enfocarme en lo mío, y en ese momento fue que decidí volver a la música”, repasó el artista, quien promueve la versión remix de Mojados.

La decisión comenzó a tomar forma durante su residencia en Las Vegas con la estrella Britney Spears, al recibir mensajes de apoyo para probar otros ámbitos en el mundo de la música.

“En los días libres empecé a tomar clases de canto lo más que podía. Me metía al estudio. Mientras mis compañeros estaban distrayéndose en la piscina (ríe), yo iba al estudio de grabación, aprendiendo por horas largas, de todo el proceso de grabación, de todo el proceso de los ingenieros, de cómo trabaja todo”, reveló con orgullo.

Dejar de lado su desempeño exclusivamente en el baile, no ha sido sencillo.

“Lo más difícil de esto ha sido la transición, pero creo que eso nos pasa a todos cuando estamos haciendo otra cosa, porque mucha gente a veces te encasilla en que estás en esto y si quieres hacer lo otro, que no vas a ser bueno”, confesó sobre los inicios de su meta. “Pero se siente bonito que ahora tengo este cariño del otro público, además del que tenía del baile”.

La versión original de Mojados la lanzó hace diez meses.

“Me gusta escribir de historias de amor, y Mojados se trata de que llegas a un lugar y ves una persona que te vuelve loco a loca, y no te la puedes sacar de la cabeza, y con suerte, al final de la noche terminan juntos, y están bailando toda la noche, llenos de sudor, mojados”.

La cantante Sharlene colabora en la versión remix. El vídeo supera el millón de reproducciones en YouTube.

“Es una artista muy talentosa, dominicana, compatriota, y la conozco hace como dos o tres años porque tenemos amistades en común”, destacó el vocalista, quien aspira a contar con colaboraciones del colombiano J Balvin y la española Rosalía, entre tantos otros.

Una excepción por la “Diva del Bronx”

Si bien está claro en declinar propuestas en el baile para dedicarse de lleno a sobresalir en la música, no rechazó la invitación a participar con la cantante Jennifer López en el show de medio tiempo del Super Bowl en febrero de este año.

“Para mí ha sido uno de los highlights (momento destacado) de mi carrera como bailarín”, confesó con una amplia sonrisa. “Después que firmé con la disquera hace como un año y medio, dije ‘ahora es tiempo para enfocarme en lo mío totalmente’. Pero cuando se me presentó lo de Jennifer López para el Super Bowl, es algo que tenía que hacerlo sí o sí”, confesó.

“En ese momento estaba también trabajando en mi álbum, así que pensé que no se me iba a dar. Pero pude lograr hacer las dos cosas a la vez, estar de lleno en el estudio durante las mañanas y en las noches, y el día entero ensayando con Jennifer”, recordó.

“Nada se compara a ese sentimiento de preparación intensa, seis días a la semana, 8 o 10 horas al día. Ver el proceso. Se aprende demasiado con una artista que está tan involucrada en ese proceso de creación, esta disciplina de ser bailarina, y en ese escenario tanta gente, esta energía, a la misma vez que te están viendo millones de personas en todo el mundo. Es un sentimiento que no se compara”.