Con un tráfico estimado en medio millón de personas disfrutando de un concierto virtual, en un término de una hora, no hay por qué dudar que la iniciativa del Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, conjuntamente con productores y artistas locales, tuvo un alcance exitoso en las plataformas digitales.

Tanto así que el concierto del intérprete urbano Rauw Alejandro, que dio inicio a la serie de eventos virtuales el pasado sábado, fue tendencia en Youtube, ubicándose en el primer lugar en mercados como Colombia, Chile, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Bolivia, Argentina, Ecuador, España y Puerto Rico.

Esta experiencia de conciertos sin público es la alternativa que se presenta a nivel local como internacional ante la extensión de las limitaciones para realizar eventos artísticos durante la pandemia de Covid-19. En Londres, la sala Wigmore Hall abrirá a partir del 1 de junio para ofrecer una serie de 20 conciertos sinfónicos a puerta cerrada.

Para Eduardo Cajina, gerente general del Coliseo de Puerto Rico, el éxito fue “combinado”, pues no solo el artista logró reunir una audiencia mundial en su show, sino también le sirvió a la industria del entretenimiento en general para probar que hay opciones para reactivar gradualmente la actividad, y a la vez poner en práctica los protocolos requeridos por las autoridades sanitarias.

“Hay una buena voluntad de todas la partes de comenzar a hacer algo”, reaccionó Cajina en videoconferencia, al tiempo que adelantó que ha experimentado un súbito interés de productores y artistas por ser parte de este tipo de producción que, además, reactiva la posibilidades de empleo para los distintos técnicos y recursos que intervienen en los montajes.

“Todas las partes, los proveedores, los que hicieron sonido, luces, pantallas de vídeo, demostraron que tenemos la capacidad para reiniciar cuando el Gobierno así lo determine, y que va a ser por fase y esta sería la primera fase, hacer eventos live, sin público, y donde las distintas compañías sigan los protocolos de seguridad y protejan primeramente a los empleados, a los que están haciendo el evento, a los artistas y a sus grupos de trabajo y nos vamos preparando para poder abrir de manera escalonada con menos público de lo que normalmente ocuparían el coliseo", abundó el ejecutivo.

El primero de la serie de conciertos virtuales tuvo una audiencia de casi medio millón en el transcurso de una hora. A cargo estuvieron Eduardo Cajina, gerente general del Coliseo de Puerto Rico, el intérprete Rauw Alejandro y el productor Eric Duars. (Suministrada )

Entre los protocolos de seguridad que pusieron en práctica, mencionó que, acorde con la empresa que administra la arena, ASM Global, y con las organizaciones de salud, el montaje se manejó por etapas. Comenzó el equipo de técnicos del coliseo con el montaje de tarima y cortinas, y en los días sucesivos continuaron los grupos de trabajo de iluminación, sonido, efectos, entre otros.

Además, detalló, que “cuando llegas al coliseo se da una orientación individual, se toma una información y la temperatura; se hacen advertencias sobre las medidas de distanciamiento social aún en los espacios de trabajo, y normalmente un evento se corre con mucho más personal, pero estamos haciendo más con menos, no porque los demás no sean necesarios, son necesarios, pero en este momento tenemos que tratar de limitar la cantidad de personas”.

Aquí no nos estamos inventando el agua tibia, aquí lo que estamos es poco a poco echando la máquina a correr otra vez"

-Eduardo Cajina, gerente general del Coliseo de Puerto Rico

Cajina espera anunciar los próximos eventos al término de esta semana y su expectativa es llenar una agenda con un mínimo de eventos bisemanales.

“Espero poder anunciar algo para finales de esta semana, más de uno, porque estamos trabajando con más de uno, y la idea es que mientras no se permita que haya público en las salas de eventos, por lo menos que el artista pueda ampliar la experiencia de los lives con todos los juguetes que puedes tener en un venue, la pirotecnica, las luces, los efectos, las pantallas, desde un espacio como es el Coliseo de Puerto Rico y el público pueda tenerlo en la intimidad de su casa, siguiendo las medidas de protección, y puedan pasar un rato divertido”, dijo.

El ejecutivo no pierde la esperanza de poder reabrir las puertas del popularmente conocido “Choliseo” antes que cierre el 2020, aduciendo que es tan importante para la industria de espectáculos como para las personas en general. “El entretenimiento es sumamente necesario. Muchas veces no lo vemos como algo esencial y ciertamente no lo es, pero llega el punto donde la gente necesita poder distraerse”, expuso.

Sobre otras alternativas de entretenimiento emergentes como la auto experience, que comienza a darse en otros mercados y que localmente explora el productor José “Pompi” Vallejo para conciertos, obras de teatro y otras producciones al aire libre, se expresó igualmente positivo.

“Ciertamente no es algo que podamos hacer. El Coliseo de Puerto no tiene esas facilidades, pero me parece a mí que todo lo que añada y permita que se comiencen a hacer eventos en vivo, es bueno”.

El coliseo aprovechará la ventana internacional que permiten las plataformas digitales para exponer los recursos humanos, técnicos y físicos que posee, así como para destacar los atributos de los artistas y de la Isla en general.