El artista puertorriqueño Gaby Alicea tuvo una exitosa presentación -la noche del sábado 3 de enero- con su espectáculo “El Boricua es otra cosa”, en el Walt Disney Theater del Dr. Phillips Center en Orlando, Florida. Se convirtió así en el primer comediante boricua en pisar tan prestigioso escenario.

Alicea plantó bandera y marcó un hito para la comedia puertorriqueña en Estados Unidos. Cientos de compatriotas y decenas de latinos disfrutaron de una velada mágica, enmarcada en el humor sano y el orgullo cultural. El espectáculo de más de dos horas fue cuidadosamente estructurado y con un ritmo ascendente, llevando al máximo nivel la energía del público.

Gaby Alicea evidenció una conexión perfecta con la audiencia durante su impecable rutina y personajes.

La noche inició con la entrada del “Boricuita”, logrando una ovación inmediata de los espectadores, que entre gritos y risas quedaron sorprendidos por sus ocurrencias y su peculiar “conocimiento”.

El estilo profesional de Gaby Alicea se ha distinguido por ser “clean comedy”, apta para toda la familia, por lo que da protagonismo a los suyos en escena, como ocurrió con la breve aparición de su esposa y sus hijos.

El show prosiguió -de forma dramática- con el personaje de “Mami”, uno de los más aclamados por los asistentes. Su fuerte carácter arrancó carcajadas constantes y gritos pidiendo la famosa chancleta.

Más adelante, subió a la tarima “Don Sefe”, el personaje favorito de Gaby, ya que fue el primero que creó y está inspirado en su padre… Uno de los momentos más memorables ocurrió cuando el personaje habló de los beneficios de tener “caja de dientes”, generando sorpresa y risas incontrolables.

Gaby Alicea se adueñó, entonces, del escenario con su ‘stand-up’, compartiendo desde su conocimiento “boricuístico” aquellas particularidades que distinguen a los puertorriqueños de otras culturas.

En un segmento que casi lo mete en problemas, habló sobre las mujeres boricuas, provocando euforia y aplausos entre éstas en el auditorio, que se sintieron plenamente identificadas con las historias narradas.

Destacó ante la multitud, “hablando de las mujeres boricuas… (Hizo pausa por la emoción) No hay mujeres más lindas que las boricuas… La mujer boricua es especial. Oye, y no lo digo solamente por mi esposa; lo digo por mi madre, por mis hermanas, por la gente que tengo cerca. ¡La mujer boricua es especial!”.

Inmediatamente, exaltó a la mujer que lo crió, porque no vivió con sus padres biológicos. Él llegó a la vida de una familia con tres hijos. Gaby estremeció al revelar que sus padres de crianza -que tenían más de 50 años- lo trataron igual que sus demás hijos. “Ellos me trataron como si yo fuera un hijo hasta el último día. Ya ellos fallecieron. Me enseñaron todo lo que soy hoy, respetar a las personas mayores, ser educado… Por eso en este show, usted no escuchó ni una mala palabra…”, afirmó, ante aplausos de la concurrencia.

El comediante añadió, “sobre mis hombros, yo cargo dignamente la bandera de Puerto Rico, demostrándole al mundo que para hacer reír no hace falta hablar malo; que para hacer reír no hace falta burlarse de la audiencia”, sin pensar en el vía crucis que pueda cargar esa persona al ser víctima de ‘bullying” o depresión, o hasta de la situación que enfrente una pareja que busca un respiro en el espectáculo y no que aborden realidades parecidas.

“¿Usted cree que es justo que pague un boleto para divertirse y yo me lo vacile?”, cuestionó Alicea, para inmediatamente agregar que en la actualidad las artes van menguando o bajando la vara. Al artista le preocupa qué tipo de arte va a consumir sus hijos -de 13 y 16 años- cuando sean adultos. “Por eso, yo he decidido hacer lo que hago y demostrarle al mundo que ‘El boricua es otra cosa’..”, culminó Alicea, en medio de otra ovación.

Gaby Alicea revalidó que, ya sea estando en la piel de otros personajes o en la propia, su comedia es única y puede ser la mejor medicina para sus seguidores… Y, a la misma vez, concienciar sobre nuestras raíces, lo que sucede en su patria y a nivel global.