Combinar sus conocimientos en química con el deseo de crear, le permitió a Lorna Liz Gómez Rosa encontrar la fórmula perfecta para atender su piel y, al mismo tiempo, desarrollar sus destrezas como artesana.

Esta samaritana se destaca como profesional en química industrial, pero desde hace 20 años decidió explorar y crear jabones saponificados. “La saponificación es la técnica que utilizamos en Abba Jabones Artesanales para hacer jabón. Esta técnica es un proceso de química donde mezclamos grasas o aceites con una base alcalina y esta mezcla produce jabón y glicerina”, explicó la artesana de 47 años.

La samaritana confecciona jabones artesanales veganos.
La samaritana confecciona jabones artesanales veganos. (Suministrada)

Con esta técnica, Lorna confecciona jabones artesanales veganos hechos 100% a mano, y cuenta con más de 20 olores a escoger como: almendra, café, avena, piña, coco, lavanda y fresa.

“Mi propuesta son los jabones veganos, no uso ningún ingrediente de origen animal para manufacturarlos. Si tengo las frutas disponibles, hago puré, lo convierto en líquido y sustituyo el agua por ese líquido. La avena que uso es natural, el café es natural, lo uso para sustituir el agua”, destacó.

“Los que más se venden son café, avena, coco, lavanda y frutas”, detalló la mujer, quien después de casi dos décadas trabajando este producto, se certificó como artesana el 14 de junio de 2021.

La variedad que ofrece integra más de 20 olores a escoger como: almendra, café, avena, piña, coco, lavanda y fresa.
La variedad que ofrece integra más de 20 olores a escoger como: almendra, café, avena, piña, coco, lavanda y fresa. (Suministrada)

Todo por la salud

Su proyecto Abba Jabones Naturales, con el cual rinde honor a “Abba” (Padre), no nace de la noche a la mañana, sino que lleva tomando forma desde hace 28 años.

“Soy artesana en jabones saponificados y aceites en la Compañía de Fomento Industrial, pero soy química industrial de profesión y desde la universidad, en una clase que tomé de química, decidí comenzar a crear mis jabones. Mis jabones se llaman Abba porque Dios es nuestro padre que nos sostiene y esa es la clave de mi vida. Quise incluir al que siempre me ha sostenido, que es Dios”, explicó Gómez.

Impulsada por su padecimiento de dermatitis, Lorna comenzó a sus 19 años a crear estos productos solo para su uso personal. Desde entonces, afirma que su piel ha mejorado, lo que la llevó a compartir con otros sus creaciones.

La artista ofrece talleres educativos.
La artista ofrece talleres educativos. (Suministrada)

“El propósito principal de confeccionar estos jabones fue la salud en mi propia piel. Yo no uso manteca de cerdo en mis jabones, como los que venden de manera comercial, porque mi piel no lo acepta. Entonces, comencé a hacer los jabones veganos que hago para mí, porque me han ayudado, mi piel ha cambiado”, mencionó Gómez, quien de paso resaltó los beneficios que tienen sus creaciones.

“El beneficio a largo plazo es que tu piel a largo plazo va a cambiar, va a renovarse y a nutrirse cada día. Va a cambiar para bien”, afirmó la química industrial.

Con la certeza de que cuenta con un producto que le ha hecho bien, Gómez decidió dar el paso para certificarse como artesana y, aunque no se le hizo fácil, el encierro en la pandemia del covid-19 la llevó a explorar este negocio.

“En medio de la pandemia, trabajaba en línea y presencial, pero tenía más lapsos de tiempos libres. Comencé a comprar cosas en línea, me llegó cantidad de material grande y ya tenía como 500 jabones hechos. Fue mi esposo, Gonzalo Mojica De León, el que me impulsó, me dijo que no iba a regalar todos esos jabones”, contó la mujer, quien desde entonces creó su página web www.abbasoaps.com para vender su producto.

Gómez además se presenta en ferias y eventos, y brinda talleres a otras personas interesadas en este arte.

“Me apasiona mucho hacer jabón, me ayuda a crear. Mi pasión es desde escoger los colores y los materiales, me satisface cuando desmoldo ese jabón, pero amo enseñar a otros. Siempre daba tutorías de química, pero enseñar a hacer jabón es otra parte de mí”, admitió la científica.