“Al nacer y yo tenerlo en mis brazos, lo que sentí fue una bendición increíble de Dios”.

Con estas palabras, el empresario José Gazmey y padre del intérprete urbano Anuel AA, rememora el momento del nacimiento de su hijo aquel 26 de noviembre de 1992, en especial cuando el pronóstico médico no era alentador.

La emoción se asoma al compartir detalles. “El hecho de que él haya nacido fue un milagro”, reveló todavía con asombro en entrevista exclusiva con Primera Hora. “A mi esposa un doctor le había dicho que tenía cáncer. Pero gracias a Dios seguimos investigando hasta que nos enteramos de que era un bebé que venía. No empece a eso, nos dijeron que podía venir con problemas de salud”, dijo sobre el menor de cuatro hermanos.

Las circunstancias de su llegada al mundo motivaron al nombre escogido. “Por esa razón nosotros decidimos llamarlo Emmanuel, en agradecimiento a Dios”, reflexionó el también músico en entrevista telefónica desde Miami, Florida, en una visita a la estrella urbana.

Recordar los momentos difíciles que han marcado la vida de Anuel resulta inevitable al hablar de su hijo, no con la intención de justificar sus acciones, sino de celebrar que los valores inculcados rindieron fruto en la ilusión por un nuevo comienzo para el artista.

“Me satisface que no empece a las situaciones que pasó al principio, cómo lo subestimaron, él ha ido madurando, que a pesar de todo lo que pasó, mantuvo los valores que le enseñaron en la casa y ahora es que él empieza a balancear lo que es Emmanuel, la persona, de Anuel, que es el personaje”, compartió sobre la voz de éxitos como Sola, China y Secreto. “Me satisface grandemente ver que no solo como artista, sino como ser humano ha tenido un crecimiento excepcional. Es un muchacho bueno de corazón”, reiteró sobre quien recordó que en sus primeros años se inclinó por los deportes, y luego comenzó a reflejar la pasión por la música.

Sobre los días difíciles cuando fue ingresado a prisión en abril de 2016 por posesión de armas de fuego, el padre de tres varones y una hija quiso aclarar que jamás le retiró su apoyo. “Hubo un momento en que la gente pensó que nosotros nos distanciamos o no nos llevábamos, y nosotros toda la vida hemos estado juntos”, afirmó con énfasis. “El proceso que tuvo que pasar mientras estuvo en la prisión, yo estuve todos esos 30 meses con él, todas las vistas con él, toda la familia. Nunca me aparté de él”.

Antes de encaminarse al mundo de la música, en su infancia mostró interés por los deportes.

Gazmey hizo claro que jamás perdió la fe en su hijo. “Nosotros pedimos a Dios que algo dramático sucediera, y mira, algo dramático sucedió, con el propósito de que tomara un camino correcto, y así lo hizo, y cada vez que hablo con él me doy cuenta de que sigue madurando y eso de verdad me enorgullece grandemente”, destacó el empresario, quien confesó el reto de lidiar con los insultos y las burlas a su hijo en las redes sociales.

“Me duele que la gente no conozca al ser humano y critique. No saben que él me supo decir en un momento cuando estaba preso, ‘papi, vi a un niño en un anuncio en la televisión que tiene tal problema, necesito que tú por favor vayas y los ayudes, y no digas que fui yo”, compartió. “Emmanuel el ser humano es una persona simple, una persona con unos sentimientos de humanidad increíbles. La gente no sabe que si él tiene que quitarse un bocado de comida para dárselo a otra persona, como decimos en buen puertorriqueño, lo hace”.

El intérprete urbano es el menor de cuatro hermanos.

El músico, quien hace años ejerció como vicepresidente de Sony Music en Puerto Rico, manifestó la complacencia de ver el desarrollo artístico de Anuel, y cuánto se disfruta sus temas. “Nos lo gozamos muchísimo”, dijo entre risas, y destacó que el intérprete urbano no duda en pedirle consejos de vez en cuando.

Anuel AA: “Convertirme en papá ha sido la experiencia más grande de mi vida”

Lograr ser un artista exitoso es una aspiración que ya se hizo realidad para el exponente urbano Anuel AA. Pero en lo personal, su enfoque cambia.

“Mi mayor anhelo es que si yo me muero mañana, mi papá reconozca que me superé de la calle, y que gracias a él me refugié en la música”, confesó el trapero. “Siempre le doy gracias a Dios por tener la madre y el padre que he tenido. Son lo mejor que me ha pasado en la vida”, manifestó convencido el trapero, cuyo álbum reciente, Emmanuel, logró a una semana de lanzamiento el puesto #1 de la lista Top Latin Albums y #1 en Latin Rhythm Albums de Billboard.

Las memorias de infancia comienzan a aflorar, destacando lo consentidor de José Gazmey.

“Un recuerdo bien bonito es que ellos me compraron a mi hermano y a mí unos juguetes nuevos de Power Rangers. Yo tenía 5 o 6 años. Para aquellos tiempos las marquesinas lo que tenían eran portones. Recuerdo a mi papá llegando a mi casa. Ellos echaban jabón a la marquesina y tiraban (agua) de la manguera para que nosotros nos tiráramos, nosotros resbalando, pasándola rico”, compartió entre risas.

“El mayor aprendizaje de mi papá es no sentarme a esperar a que las cosas lleguen porque en la vida hay que trabajar muy fuerte y sacrificarse para lograrlo”, destacó, y de inmediato, el propio artista repasa tropiezos del pasado.

“Cuando yo era bien pequeño mi papá estaba bien. Cuando él perdió su trabajo, me refugié en la calle. Mi papá nunca me enseñó eso. Mi madre, menos”, señaló con énfasis.

“Mi papá siempre estuvo ahí. Yo le fallé mil veces. Me fui en contra de sus consejos, en contra de los valores que me enseñaron, terminé preso, y a pesar de todo, ellos terminaron yéndome a visitar cada semana”, valoró. “Es algo que me rompe el corazón cuando lo recuerdo, porque mi madre y mi padre hicieron la sentencia conmigo”, añadió con frustración. “Les pido perdón por tanto sufrimiento”, reveló el padre de Pablo Anuel, quien este mes cumplirá 8 años.

“Convertirme en papá ha sido la experiencia más grande de mi vida”, dijo con determinación. “Dicen que todos los niños lloran al nacer. Mi hijo no lloró. Me acuerdo que movía la manita y me miraba a mí, y miraba a la mamá, y miraba al doctor”, reveló con ilusión.

“Yo dije ‘hay alguien que me necesita por el resto de su vida, tengo que enderezar mi vida’”, afirmó, y compartió los atributos que lo hacen especial.

“Mi hijo es bien bueno. No es un nene que le gusta estar por ahí haciendo maldades. Me escucha a mí decir una palabra mala, que se me zafa, y me regaña, y le pido perdón”, dijo. “Le encantan los deportes. Ha estado en equipos de soccer, de baloncesto. Le encanta la gimnasia”, enumeró con satisfacción. “Me hace querer ser mejor ser humano. Le tengo que dar el mejor ejemplo del mundo. Sé que todavía no lo soy, pero algún día lo seré y para eso estoy trabajando”, reflexionó el intérprete urbano, quien resaltó el trato de su padre con el menor.

“Mi papá como abuelo es el mejor del mundo. Mi hijo es loco con él. Yo miro cómo mi papá lo trata, como un rey, como un angelito de Dios, y me imagino cuando yo era bebé cómo mi papá nos trataba”, destacó emocionado.

Para concluir la entrevista, Anuel quiso compartir la siguiente reflexión. “A todos esos muchachos que están en la calle, a veces uno no mira a sus padres como ejemplo de superación, y como ejemplo uno mira a los bandidos, a los títeres de la calle, que los ve con dinero, que se ven poderosos y a la larga se van a dar cuenta de que eso es un engaño de la vida. Terminé preso, pero gracias a Dios estoy aquí, y sigo lidiando con que me juzguen porque estuve preso, porque no soy un buen ejemplo. Pero sigo dando lo mejor de mí para demostrar lo contrario. Hay muchas formas de salir hacia adelante. Hay que proponérselo, y aunque todo el mundo te diga que tú no puedes, tienes que creer en ti mismo”.