Sagrado Corazón

Eran las 12:30 del mediodía. Hacía calor. Dos mujeres tomaban algo en el café de la librería Euroamericana, que tiene aire acondicionado. Hay café, bebidas frías, quesitos, galletas y muffins.

“Desde que el tren está gratis, ha habido un incremento de personas”, indicó el gerente, Luis Pérez.

Eso ocurrió en marzo de 2024. El año pasado, la Autoridad de Transporte Integrado (ATI) registró seis millones de usuarios.

Quizás por eso, alrededor de las estaciones del Tren Urbano, ha florecido una ruta gastronómica que vale la pena explorar.

Otros lugares:

Blas and Saint

Beer Me Valhalla

Hato Rey

Al cruzar la avenida Luis Muñoz Rivera, hay un local que te transporta a Francia. Decorado con flores que cuelgan del techo y trepan las paredes, Dulce Capricho abrió hace dos años y se especializa en brunch: tostadas francesas, pancakes, waffles, benedictinos, ensaladas, sándwiches, salmón y mac & cheese.

También:

Urban Beer Garden

Tinto y Blanco

Roosevelt

Si tienes un antojito, en iBlock, en el 270 Plaza, tienen bowls de frutas, cupcakes de guayaba y tiramisú. También ofrecen tostadas, sándwiches y wrap de pollo.

“Tenemos latte, capuchino, espresso”, mencionó Joanyeliz Quiñones, la encargada. “Aquí utilizamos café Don Pello”.

Más adelante, en la plazoleta del World Plaza, se encuentra, desde hace poco más de un año, El Mercadito de Luly.

El Mercadito de Luly.
El Mercadito de Luly. (Stephanie Rojas)

Del menú, destacan la frita cubana, los burgers y los cortes de carne a la parrilla, pero también venden pizzas, pastas, pastelillos y hasta desayunos.

Y si no te decides, pide “Lo que Luly quiera” que la chef, con más de 36 años de experiencia, de seguro te sorprenderá.

De postres, hay quesitos de guayaba y nutella, muffins de guineo o budín de fresa.

“Mi servicio y el ambiente familiar es lo que me ha hecho llegar hasta aquí”, aseguró la dueña, Luly Bustillo. “Disfruto mucho mi trabajo”.

Cerca:

La Cantina

Ruben’s Café

Tao Sushi & Bar

La Santa

Domenech

A seis minutos andando, hay un espacio que transmite calma desde que entras: The Nutty Kitchen, una cafetería especializada en desayunos, wraps, sándwiches y ensaladas.

“Tenemos productos de calidad, frescos. Los pancakes se preparan aquí, los huevos son del país”, apuntó la gerente, Carolina Valverde.

Además de café, matcha, chai y bebidas de cúrcuma, también preparan jugos naturales de china, acerola y parcha.

Y entre los postres, que cambian constantemente, siempre habrá uno vegano.

“No sirvo nada de una calidad que yo no vaya a consumir”, sostuvo.

Un poco más adelante está Latte Factory, un restaurante de desayunos, brunch y almuerzos con fusiones mexicanas que nació durante la pandemia con apenas dos empleados.

En sus inicios, su propietario, Jaime Pagán Padilla, utilizaba el tren para llegar al local desde Bayamón.

Hoy, el negocio se ha expandido y cuenta con 22 trabajadores y una capacidad para unas 100 personas.

Entre los platos favoritos, están el Monte Cristo French Toast, los pancakes de crème brûlée y la mimosa de limonada con jengibre.

“Todo es 100% fresco, hecho al momento por nosotros”, destacó el joven de 35 años.

“Amo la cocina. Que las personas se vayan satisfechas es una satisfacción personal”.

Además:

Tango Latte

VERA

Hacienda San Pedro

La Cueva del Chicken Inn

Frida’s Mexican Restaurant

Piñero

El reloj marcaba las 3:30 p.m. Justo al lado de la estación está Bohiques que, entre plantas y un ambiente más pausado, busca ser ese refugio dentro del ajetreo constante de la zona.

El restaurante, que abrió en enero de 2025, resalta las propiedades curativas de los ingredientes locales, inspirados en la cultura precolombina. Los bohíques eran, de hecho, los curanderos de los taínos.

“Queríamos abrir algo puertorriqueño, salir de la importación y empezar a comer de aquí”, explicó la cofundadora, Irelis González.

“Si nuestra familia nos trae plátano, hacemos mofongo o sopa”.

Del menú, a base de ingredientes “libres de químicos y preservativos”, destacan el Smash Burger de la Casa, con queso muenster, bacon, alioli de miel y huevo; y los Montaditos de Burrata & Chutney de Tomate, ambos servidos en pan focaccia artesanal.

En la barra, los tragos sanan, como Pa’ la presión –hecho con bourbon, bitters de recao, miel, parcha y limón– y Pa’ la monga, con ginebra, un licor italiano, bitters, miel, guayaba y limón.

El concepto también busca rescatar esos sabores caseros, de hierbas frescas, “como si estuviéramos en casa de abuelita”, resaltó el chef y cofundador, Harry Villegas.

“Es un oasis en la ciudad”, agregó la empresaria. “Te relajas y te coges un break del diario vivir”.

Y antes de seguir, un cordial de china, una receta que González heredó de su abuela.

Otro:

Poliniza

Universidad

Arrope

El Ocho

Mr. Mac

Bro Cofee

Río Piedras

En la avenida Juan Ponce de León hay, desde hace un año, un establecimiento que evoca el amor, por los seres queridos, por la música, por la gastronomía.

Y es que Pasillo 15 nace del lugar donde se criaron dos mejores amigos, los artistas Janiel Manosalvas y Luis Manuel Jiménez, quienes querían crear ese espacio donde poder manifestarse.

“Un lugar donde pasarlo bien, crear comunidad y fomentar las bellas artes”, describió Manosalvas.

Además de los almuerzos criollos –como pechuga, chuleta frita o chicharrones de pescado– a $10, del menú de tapas resaltan la picaña, el ceviche de pescado con coco y las papas fritas hechas en casa.

“Tenemos los platos que nos gustaban a nosotros”, contó. “Nacen de lo puro, del probar de cada cual”.

Los cocteles fueron nombrados en honor a sus familiares. El Celibee, creado por Manosalvas e inspirado en su tía, lleva bourbon, lima y ginger beer, infusionado con jengibre y lavanda. Mientras, el Doña Lucy, por la madre de Jiménez, se elabora con vodka de sandía, lima, sirope de sandía home made y prosecco.

Las noches cambian según el día: miércoles de latin jazz y jueves de plena.

A unos pasos, en el callejón del Carmen, ya es hora de algo refrescante. Mucho Gusto es una heladería vegana y gluten free, que trabaja con leche de coco.

Además, los productos utilizados son locales. Esta vez, el café vino de Jayuya, el guineo de Humacao y la papaya de Salinas.

“Todo se hace aquí”, enfatizó Clarisse Orta, scoop shop host del negocio.

Hay sabores “visitantes” que suelen rotar cada cuatro o seis semanas. Para mayo, uno de los más curiosos es el de mango-yuzu cheezcake, una fruta cítrica japonesa muy aromática.

Por el área:

Café Comunión

BOBET’s Bakehouse

Selena

Bocado

Café Paraíso

Flor de Parcha

La Plaza del Mercado

San Francisco

Lechonera Hecho en Guavate

Sorbo Café

Las Lomas

JC’s

Marcano Pizza #2

Torrimar

Dentro del supermercado boricua Cosechao, la cafetería se ha convertido en una parada frecuente para quienes buscan un desayuno durante el trayecto.

Hay sándwiches de jamón y queso, cubano o pastrami, así como revoltillo, cremas, café, chai latte y chocolate caliente.

“No es porque yo trabaje aquí, pero en verdad los desayunos son bien ricos y los precios son buenos”, afirmó la cajera Yolimar Tatis.

Y para los que prefieren desayunar algo dulce, tienen bizcocho de canela y tartas de limón, pecan o manzana.

“Todos se hacen en Puerto Rico”, recalcó.

Bayamón

En la última parada hay una escena gastronómica muy activa y floreciente.

Uno de los más veteranos es El Nido, que mezcla gastronomía, coctelería, moda, música, arte y entretenimiento.

Los nombres del menú se asocian a la cultura bayamonesa. De los hamburgers más pedidos está el Jíbaro Soy, con queso del país, cebolla caramelizada, huevo y cilantro mayo hecho en casa.

Mientras, en los aperitivos resaltan los pastelillos de queso con cebolla y las bolitas de queso local.

De la barra, el bartender Gerardo Rivera destacó el Montefrío, con mermelada de blueberry, gin, lima y sirope de menta; y El Callejón, con miel, jarabe de jengibre, lima, tamarindo, licor de china y ron.

“Todo lo que trabajamos es home made”, puntualizó el joven, quien ha visto un incremento en el “chinchorreo con el tren”.

Y justo debajo de la estación, dos nuevos inquilinos llegaron al barrio hace un mes para avivarlo aún más.

Café del Tren es como una pequeña cafetería inspirada en las tradicionales buchette del vino en Italia, donde los clientes ordenan a través de un pequeño hueco en la pared.

Allí detrás preparan macchiatos, mochaccinos, matcha frappé, salted caramel chai, así como cremas, tequeños, croquetas y pastelillos de revoltillo con jamón y queso, cubano, cuarteta y carne molida con queso crema.

Mientras, El Almacén Clandestino se ha convertido en el restaurante del momento, luego de que su dueña, Yahemi Collazo, se viralizara en redes sociales.

“El ambiente es bien familiar, bien local”, expuso el general manager, Eddie Aponte. “Si juegan Los Vaqueros, lo vamos a poner”.

Entre las especialidades están los pastelillos de salmón con queso crema, las croquetas rellenas de mamposteao en aceite de trufa, kan kan bites y ceviche de mero.

“El wait list puede ser de dos horas y la gente espera”, comentó Aponte.

A las 6:26 p.m., el recorrido había terminado. El cielo se teñía de naranja, mientras el tren regresaba cargado a la estación de Sagrado Corazón.

En la zona:

CaféStudio

183 grados

Pitirre Café

French Press Atelier

Los Trailers

The New Oscar’s By Leonor