El lugar más curioso del Viejo San Juan: un café con conejos, tortugas, güimos
En Animal Café PR, puedes interactuar con varios animales.
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Nota el editor: Esta historia forma parte de la serie Coge Calle por la isla donde te presentamos los lugares turísticos en Puerto Rico que pocos conocen y que valen la pena ponerlas en calendario para visitarlas en algún momento.
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No hay “coffee shop” más relajante y terapéutico que este, pues ¿en qué otro lugar en la isla se puede degustar una tacita de café en compañía de conejitos peludos, güimos curiosos y reptiles exóticos?
Esta experiencia se vive únicamente en Animal Café PR, ubicado en la calle Fortaleza, del Viejo San Juan, rinconcito curativo donde los visitantes pueden conocer a 18 animales de 13 especies que conviven allí, al igual que acariciarlos y alimentarlos.
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“Nuestra misión es crear un espacio para diversión donde se pueda crear un vínculo entre humanos y animales, especialmente para aquellos que no pueden tener mascotas en sus casas”, especificó la empresa en declaraciones escritas.
Estos son los animales
El lugar es el hogar de 10 conejos: Pom Pom, de raza gigante de Flandés; Lion, de raza cabeza de león; y Caramel, de raza holandés enano. Igualmente, están los conejitos Cookies y Cream, ambos de raza holandesa mixta y diferenciados por una manchita blanca en la orejita de Cream; y Benito, un conejito de raza Hotot mixto, cuyo nombre es inspirado en el cantante urbano Bad Bunny.
Los “bebés” son Sally y Pepper, belier holandeses; Chai, de raza American Fuzzy Lop; y Koala, un English Angora.
Allí también está Coco o “Skinny”, el güimo calvo, y Mohawk, el guïmo peludo o peruano.
El que visite el café también conocerá a Rango, el camaleón Jackson; la pitón bola real Zita y el pitón bola amarilla Nano. Igualmente, está Jelly, el pez beta, y las dos tortugas de patas rojas, quien aún no tienen nombres por formar parte de la familia apenas hace una semana.
Así se vive la experiencia
Bum, bum, bum. Pom Pom anuncia sus movidas con su salto pesado, corriendo hacia los visitantes para alimentarse de los vegetales y “pellets” que podrían tener en sus manos. Se queda quietecita y deja que le acaricies su pelaje gris. Caramelo roba corazones, mientras se para en sus patitas de atrás a husmear a quién lo alimenta. Lion se deja querer también, aunque por espacios más breves de tiempo, y es imposible no enamorarse de Cookies, su gemelito Cream y Benito.
En cuanto a los reptiles, todo supuesto miedo perjudicial disipa inmediatamente, principalmente por la manera en que la empleada del local, Regina Castejón Brignoni, explica el proceso de cargar a estos reptiles.
“Nuestros animales son amados y disfrutan de socializar”, estableció la empresa.
Regina invitará a acariciar la suave piel de las serpientes. Esto les dejará saber que serán sujetados, ya que la visión de estos animales no es la mejor.
Zita, por su parte, se moverá tal como lo haría en el tronco de un árbol, curioseando con su lengüita los alrededores del café y dándole un apretoncito de cariño a las manos de quien la carga.
“Le damos la oportunidad a personas con autismo a reducir la ansiedad, mejorar sus habilidades sociales y promover la comunicación. Algunas personas han venido para enfrentar sus fobias a algunos animales. También puedes reservar nuestra sala privada para fiestas de cumpleaños, fiestas infantiles, ‘team buildings’, u otros eventos. Por favor toma fotos, haz preguntas y recibe consejos sobre cómo ser un dueño responsable de mascotas”, detalló.
A Rango se le puede alimentar grillitos, que atrapa con su larga lengua, que estira y encoje en segundos. Cuando no se está alimentando, se queda inmóvil y se camuflajea entre las ramitas donde vive.
Aunque su ternura enloquece, el bienestar animal es primordial en Animal Café PR. Por ende, no se permite cargar a los conejos, güimos ni el camaleón. De hacerlo, los deja susceptibles a ser lastimados y les podría aumentar los niveles de estrés y ansiedad.
Al que desee cargar a Nano y Zita deberá seguir las instrucciones específicas para proteger su bienestar.
El visitante podrá alimentar a los güimos y conejos con zanahorias, lechuga y, exclusivamente a los conejos, “pellets”. Correrán a las manos del visitante y puede que hasta le brinquen en las faldas, olfateando, rosándose y jugando con una energía constante.
Para los conejos, los vegetales que les alimentan los visitantes son “como dulces” ya que el 80% de su dieta y lo que consumen casi 24/7 es heno, indicó Regina.
¿Cómo nació Animal Café PR?
Aunque era un concepto que antes no existía en Puerto Rico, en otros lugares en el mundo ha encantado desde la década de los 1990.
En el estado de Florida, por ejemplo, comensales tienen la dicha de alimentarse junto a capibaras en el Café Capibara. En Japón, sobre todo, hay una gran variedad de estos cafés.
Fue precisamente durante unas vacaciones en tierra nipona donde el dueño Luis Pabón Santiago, padre del joven Alberto Pabón Castejón y quien también es empleado del local, decidieron traer la idea a su tierra natal, materializando el negocio en octubre de 2024. Comenzó con sus propias mascotas, algunos de los conejitos, quienes ahora son los superestrellas del local.
“Durante un viaje familiar a Tokio visitamos varios cafés de animales y disfrutamos mucho la experiencia. Luego de orientarnos con el Departamento de Recursos Naturales nos dimos a la tarea de crear una experiencia aún más interactiva en Puerto Rico. Nos encantó jugar con los animales, darles comida y aprender un poco más de cada uno. Hoy día los empleados de Animal Café PR son expertos en el cuido, alimentación y bienestar de todos los animales”, estableció el negocio.
“El concepto de los cafés de animales surgió a finales de los años 90. El primer café de animales se estableció en Taiwán en 1998, y tenía gatos. Esta idea se extendió rápidamente a otros países, especialmente a Japón, donde floreció. En 2004, Japón vio la apertura de su primer café de animales en Osaka, consolidando su reputación como el país con más cafés de animales del mundo. Sin embargo, muchos otros países como España, Alemania, Francia, Estados Unidos y Australia también tienen estos encantadores establecimientos”, detalló.
Date la vuelta
Aunque se aceptan “walk-ins”, es preferible reservar su visita llamando al 787-725-5050 o visitando el sitio web animalcafepr.com.
Por $25, se le servirá una bebida fría, como agua o jugo, o un café, que puede ser negro, con leche de vaca o leche de almendra.
El precio incluye también la canastita con los alimentos que se les dará a los conejos y güimos. Los visitantes pueden interactuar con los animales por un espacio de 45 minutos aproximadamente.
Es menester seguir las instrucciones al pie de la letra de los empleados de Animal Café PR, para así promover el bienestar y salud de los animales.