Jóvenes presentan la magia de ¡Kwaheri! en Ponce
Participantes del Estudio Afora Aeir presentarán su espectáculo de acrobacia aérea.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 9 años.
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Poder tocar el cielo con las manos y volar como un pájaro es una sensación que solo se siente en los sueños, pero que para algunos es posible con la ayuda de la imaginación y una buena preparación física.
Eso es lo que sienten los participantes del Estudio Afora Aeir, situado en el antiguo local de la Logia Faro de la Marina en la avenida Padre Noel, esquina Alfonso 12, de la Playa de Ponce.
Y es que este sábado, 21 de enero en el Centro de Bellas Artes Ada E. Mage Zayas, de Juana Díaz, unos 25 integrantes del estudio estarán presentando el evento ¡Kwaheri! (“hasta pronto, hasta luego”), de acrobacia aérea a partir de las 7:00 de la noche a beneficio del proyecto dirigido por Alexander Cedeño López y Llentil Stansbury desde hace dos años.
“Vamos a realizar un teatro bailable, donde por medio de las artes del circo y la danza, vamos a interpretar un ritual de Boda desde una perspectiva totalmente africana”, explicó Cedeño López, psicólogo y profesor en la UPR de Ponce.
“Kwaheri” es la protagonista de la obra que se destaca por la perfección de la música y el baile coreografiada por la profesora Lysette Rodríguez, de la escuela Ponce High.
Durante el evento se reunirán especialistas en Acrobácia Aérea (Danza en tela y Aro), Acrobacia en piso, Artes Circenses (CyrWheel, Malabares, Performing, Trapecio y Circo oriental), Gimnasia, Contorsionismo, Zancos y 6 modalidades en la danza, para dar forma al ritual que dará la oportunidad a los espectadores de ver una demostración de movimientos que realizan artistas de compañías como Cirque Du Soleil. De hecho, los especialistas fueron adiestrados por Seanna Sharpee, ex integrante del Cirque Du Soleil.
La compañía de danza aérea Afora Aeir, utilizará los fondos del espectáculo para costear la producción del evento, así como para el arrendamiento de su local, el acondicionamiento del mismo, y la asignación de becas a jóvenes de bajos recursos.
El donativo sugerido para disfrutar de este gran encuentro es de $15.00 por persona para quienes adquieran los boletos antes del día de la función y $21 el día del espectáculo, enfatizó Stansbury, inspectora federal de agricultura, que estudió danza en Italia y posee una maestría en Ciencias Ambientales.
“A mucha gente le parece curioso que sea especialista en este arte por mi trabajo y preparación pero es que en Puerto Rico nadie puede vivir del arte, pero lo hacemos con mucho entusiasmo y energía”, explicó Stansbury.
La instructora explicó que en el estudio tienen niños y jóvenes de 2 a 18 años, así como estudiantes de Educación Especial, autismo, dislexia y Síndrome Down.
“Es un arte que atrae por su novedad, movimiento, flexibilidad, energía, belleza y fuerza”, explicó la especialista sobre el proyecto en el que participan estudiantes de Ponce, Coamo, Peñuelas, y Santa Isabel.
Con Stansubury y Cedeño trabajan Samantha Wilfong, Rocío Rodríguez y Edward Santiago, instructores que participan del proyecto en el que se ofrecen talleres de Bomba, Banda, Caretas de Vejigantes, y otras artes.
La función es el sábado, por lo que los especialistas siguen entrenando para que los espectadores tengan puedan volar y bailar al mismo tiempo.

