Brenda Robles casi renuncia a Miss Puerto Rico: revela lo que no había contado sobre su reinado
La exreina confesó que estuvo a punto de abandonar la competencia tras la coronación de Dayanara Torres y aclaró las circunstancias de su embarazo, una controversia que marcó el final de su reinado en 1994.
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En mayo de 1994, Brenda Esther Robles Cortés asumió la encomienda de representar a Puerto Rico en Miss Universe 1994 desde Manila, Filipinas, con la presión histórica de buscar el primer “back-to-back” tras la coronación de Dayanara Torres en 1993.
Sin embargo, antes de emprender esa ruta, la soberana confesó en la serie web “Confesiones de una reina”, de Primera Hora, que su participación estuvo a punto de no concretarse, intimidada por la hazaña de la toalteña en suelo mexicano.
“Cuando Dayanara Torres ganó Miss Universo yo todavía no era Miss Puerto Rico, era Miss Isabela, y estaba en ese proceso de preparación. Por poco me quito de Miss Puerto Rico. Nunca había pasado un ‘back-to-back’, o sea, eso iba a ser un evento histórico. Y como nunca había pasado, yo me sentía un poco presionada. Dije: ‘Bueno, yo creo que este no es el año’”, rememoró la beldad, quien reconoció que el respaldo de sus padres fue decisivo para no abandonar la competencia.
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“Obviamente no se esperó lo que la gente quería y esperaba, que por primera vez en la historia hubiese dos Miss Universe de Puerto Rico corridas; pero creo que tuve mucha visibilidad gracias a eso también. Eso abrió muchas puertas en Filipinas, sobre todas las cosas, ofreciéndome trabajos de modelaje, trabajos como actriz. Así que yo creo que valió la pena”, manifestó Robles.
Poco después, un torbellino mediático marcó el cierre de su reinado cuando trascendió públicamente su embarazo, desatando especulaciones sobre su desempeño en el certamen internacional. No obstante, la también ganadora del Reinado Internacional del Café 1994 fue enfática al desmentir los rumores.
“La verdad fue que sí estaba embarazada, pero la verdad es también que no lo sabía”, reveló Robles.
“Me enteré cuando llegué a Puerto Rico en julio, dos meses después, porque me quedé haciendo varias cosas de trabajo en Filipinas...Tenía 18 años y medio, la verdad no le presté atención, y cuando llegué a Puerto Rico yo dije: ‘Pero es que esto no es normal’”, sostuvo la puertorriqueña, al recalcar que la gestación se dio en su etapa de despedida del concurso.
Asimismo, desmintió categóricamente que tanto su estado de gestación como su corte de cabello estilo paje —impuesto por la fenecida hacedora de reinas Anna Santisteban— hubiesen influido en su eliminación en Filipinas.
“Eso es mentira, porque ni yo misma lo sabía. ¿Cómo lo vas a saber tú si yo no lo sabía?...Yo no clasifiqué porque ese año seleccionaban 10 y, si Anna Santisteban no sacó los cálculos mal, yo fui la número 12. Y en ese entonces, siempre habían sacado a 12 delegadas, pero también estuve en las entrevistas más altas”, sostuvo entre risas.
Un acuerdo secreto y el estallido mediático
La confirmación médica de su primer hijo, Gerardo Martínez —quien hoy tiene 31 años—, coincidió con los preparativos de la gala de Miss Puerto Rico 1995 en Mayagüez. Según Robles, los entonces directores de la franquicia, Anna Santisteban y Eddie Ortiz, acordaron inicialmente mantener bajo reserva la noticia para no alterar el protocolo de despedida.
“Ellos se sentaron conmigo y me dijeron: ‘Tranquila, que aquí no ha pasado nada, ya estás a punto de entregar corona’. Yo hice la promoción del certamen en Mayagüez de 1995 cuando coronan a Desireé Lowry... pero justo un día antes de yo irme para Mayagüez, salió el chismecito en la revista Vea”, recordó la boricua.
Tras la filtración en la prensa de farándula, la reina prefirió dar un paso al costado sin confrontaciones.
“Anna me dice: ‘Diantre, ya esto está público, ¿qué hacemos?’. Y yo: ‘Anna, haz lo que tú quieras. A mí ponerme una corona a la próxima no me quita ni me resta...Sé feliz, que yo no tengo nada que hacer ahí que no sea un discurso de despedida y poner una corona encima de otra cabeza. Ya yo había cumplido mi propósito’”, narró.
A pesar de los discursos moralistas de la época, que ya habían generado titulares tras su aparición en el segmento “El poder de la semana” del programa televisivo “No te duermas”, Robles aseguró que no guarda resentimiento.
“A mí no me afectó en nada, al contrario. Yo tengo que mirar hoy día que gracias a eso y gracias a mi hijo Gerardo, yo no soy una Miss Puerto Rico olvidada”, afirmó la exbeldad, destacando que el interés público le abrió caminos en la actuación, la televisión y la fundación de su propia academia de modelaje.
“Miro para atrás y doy gracias porque eso me abrió las puertas a lo que me ha dado de comer a mí y a mis hijos hasta ahora, que tengo 51 años”, enfatizó.
De igual modo, Robles respondió a las críticas que en aquel momento cuestionaron su rol como modelo de conducta para la juventud puertorriqueña.
“Brenda nunca encajó en un molde. Y yo creo que por eso fui a la que llamaban una ‘reina controversial’. Pero siempre fui obediente con Anna Santisteban, bien diferente a lo que mucha gente pueda pensar”, argumentó.
“Estoy en un momento de mi vida que sí me atrevo a decirlo, y es que las reinas de belleza o las personalidades del ambiente artístico no tenemos que ser ejemplo para nadie. Tenemos subes, tenemos bajas, tenemos momentos alegres, tenemos momentos de dolor, tenemos momentos que queremos estar bien arregladas, tenemos momentos que queremos salir en sandalias, sin maquillaje y con un ‘clamp’. La gente piensa que, porque somos figuras públicas, tenemos que ser ejemplo para sus hijos, y yo siempre he diferido de eso. Ser reina de belleza o ser modelo es igual que ser una maestra, es igual que ser una secretaria, es igual que ser un doctor, es una profesión. Y en las profesiones no hay ejemplo. Yo, Brenda Robles”, agregó.
Respaldo a las reinas madres y a Jennifer Barreto
Treinta y dos años después, Robles celebró el cambio institucional de la Organización Miss Universe al permitir la postulación de mujeres con hijos, casadas y divorciadas, abriendo paso a una representación más amplia de la mujer.
La exsoberana respaldó estas aperturas, poniendo como ejemplo a reinas de belleza del patio como Jennifer Colón Alvarado, Miss Universe Puerto Rico 2024, así como a la actual reina nacional, Jennifer Barreto.
“Para esta generación es sumamente beneficioso. Un hijo no debe ser impedimento. Tener familia te da oportunidad de vivir experiencias que te permiten ser una mujer más madura, y si eres más madura, mejor representación vamos a tener”, argumentó. “Está la controversia de lo que significa la palabra ‘Miss’, y eso es una realidad. Pero si lo estamos aceptando, bienvenido sea, ¿por qué no? ¿Por qué no?”.
Sobre las posibilidades de Barreto, quien representará a la isla como anfitriona en la edición 75 del certamen internacional, Robles sostuvo su optimismo sobre la reina de belleza y especialista de prevención de 27 años tras compartir con ella en el evento “Las Fabulosas de San Juan Moda”.
“Esa niña tiene todas las cualidades para ganar. Es una mujer brillante, se ve sumamente segura, tiene una figura espectacular, tiene todo. Ojalá logremos esa segunda corona en nuestra tierra como pasó con Denise Quiñones”, manifestó.


