Disfrutar a solas de su espíritu aventurero fue una de las razones que impulsó en la exreina de belleza Karla Guilfú el interés de viajar sin acompañante a Colombia en diciembre. La inspiración de lanzarse a esta dinámica le llegó desde niña de Tata Celia, hermana de su abuelo, quien por años le ha compartido numerosas historias turísticas.

Medellín se convirtió en el primer lugar para lanzarse a explorar este anhelo. Visitar el Parque Arví, recorrer Santa Fe de Antioquia, asistir a un concierto de la banda Caribefunk y lanzarse en parapente fueron algunas de las actividades que realizó. Las experiencias fueron tan gratas, que se convenció de convertirlo en una práctica frecuente.

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“Yo me fui un miércoles y regresé el lunes”, compartió con entusiasmo Miss Universe Puerto Rico 2023. “Lo más curioso es que yo nunca me sentí sola. Viajé sola pero siempre en todos los espacios que iba, coincidía con gente que podía conectar, que podíamos hablar. Es una cosa bien espectacular, bien bonita. Obviamente, me ayuda mucho eso de que no tengo miedo de hablar, de conversar con gente nueva y todo ese tipo de dinámica”, celebró sonriente la también modelo natural de Patillas.

Al hablar de Tata Celia, repasó cuánto las anécdotas que ha escuchado por años le sirvieron de motor. “Ella es una abogada retirada que se dedica a viajar el mundo y ha visitado tantos y tantos países, y siempre nos cuenta sus historias. Se dedica a viajar sola. En muchas ocasiones ella viaja con grupos, pero de personas que conoce en el mismo viaje, así que ahí es que comienza esa semilla de tener alguien dentro de mi propia familia, una mujer de otra generación mayor que yo, evidentemente, con esa valentía y ese espíritu libre, ese espíritu aventurero de querer conocer el mundo, de conocer otras culturas y enriquecerse de esa manera. Siempre me llamó la atención desde bien pequeña”.

Los encantos de Medellín la habían conquistado en un viaje en familia. Los recuerdos le sirvieron de motivación para regresar. “Ya yo conocía más o menos cómo moverme en el lugar. Pero quería ir a cosas diferentes, visitar lugares diferentes. También estaba pendiente a las fechas del concierto de una banda local de Colombia que a mí me encanta un montón, Caribefunk”. La dinámica durante el encuentro musical es otra vivencia que atesora.

“Allí mismo en el concierto, llegué casi al frente a la tarima, miré para el lado, vi a dos muchachas que eran como más o menos de mi edad y me atreví a presentarme. Automáticamente, una conexión bien bonita con ellas dos, que son colombianas. Al sol de hoy nos seguimos comunicando. Hasta el día siguiente del concierto fuimos a comer juntas, compartimos. Se creó una dinámica bien chévere”.

El junte boricua lo encontró durante su paseo en el Parque Arví. “Tomé el tren. Me subí en el metrocable y llegué al parque, que es bien alto en la montaña, pero bien chulo. Uno hace senderismo, conectas con la naturaleza. Tienen un mercado artesanal bien bonito. Yo llegué sola, pero después regresé con un grupito de puertorriqueños que también conectamos superbién”.

Visitar Costa Rica se añade a su lista de destinos en mente. “Me encantaría poder explorar más el continente asiático. Tengo un amigo que vive en Nepal, que se dedica a dar estos tours de ‘hiking’ en el Monte Everest”.

Abraza los cambios

El 2025 le trajo diversas transiciones, incluyendo el final de su relación amorosa. Esto abonó a su deseo de dedicar más tiempo para nuevas vivencias.

“El año pasado fue uno de muchos cambios y entender que hay mucho valor en escucharme, en seguir mi intuición, y yo digo que ahí es que la magia surge. Aunque yo pueda fluir con los demás, siempre es importante darme esos espacios de vivir experiencias que de verdad vayan alineadas con mis valores, con lo que yo quiero, con lo que mi alma necesita”, sostuvo con la serenidad que la caracteriza.

La mudanza a San Juan la adoptó con ilusión. “No voy a esconder que surgió la separación. A raíz de la separación me mudo para el área metro, porque yo vivía entre Caguas y Gurabo, y estoy como que viviendo una vida nueva”, confesó. “Luego de la separación es algo similar a cuando, por ejemplo, entregué la corona. Son procesos que te invitan a ‘¿quién eres tú ahora, luego de?’. Entonces, así yo creo que he estado, como volver a conocerme, qué es lo que mi cuerpo y mi mente quiere”.

Al retomar el tema sobre lo que interesa al viajar sola, enfatizó la ganancia que deriva del proceso. “Uno crece emocionalmente, psicológicamente, espiritualmente. Es algo que te suma mucho y te abre la mente a muchas otras posibilidades y a otras formas de vivir, y yo creo que eso es lo más que busco a través de estas experiencias. Me enseñó a confiar en mi intuición y a tener mucha más claridad a la hora de tomar decisiones”. En este sentido, comparó con la dinámica de viajar en grupo.

“Cuando uno está acompañado, uno como que depende mucho de todo lo que dicen las personas que tienes al lado, cuál es la opinión de todo el mundo, qué quiere todo el mundo. Uno está tratando de como que llegar a ese punto medio. Cuando estás sola, tú misma eres quien evalúas los pros, los contras de cualquier decisión que vayas a tomar y entonces como que te empoderas aún más de lo que quizás ya estabas y confías en tus decisiones”.

Estar más alerta se convirtió en una práctica de mayor relevancia. “Afinar esa intuición. Cuando tú estás sola tienes que estar siempre bien pendiente de tus alrededores”. Apoyarse en su destreza social también lo disfrutó. “Me di cuenta también de esta capacidad que tengo de entablar conversaciones con las personas que me encuentro en el camino, porque cuando estoy acompañada suelo tomar como un rol más como pasivo”.

Aprender a disfrutar de su propia presencia fue otra ganancia. “A veces el mayor miedo, aunque no lo creas, no es tanto lo que pueda pasar por otras personas en el lugar. A veces el mayor miedo es, de verdad, estar consigo misma. No nos enseñan a estar en paz con nuestra propia compañía, y eso es un miedo que mucha gente tiene”.

Por otro lado, el tema de la salud mental y el bienestar la inspiró a culminar su maestría en consejería psicológica con práctica en psicología aplicada al deporte. Realizar conferencias se añade a sus objetivos para el 2026. “Quien me lleva siguiendo hace tiempo sabe que el comunicarme, el educar y hablar en público, es algo que me llena. Trabajar en eso está definitivamente como una de las prioridades este año”.

Sus consejos

Karla Guilfú manifestó su interés en seguir creando contenido “con relación a este tema de viajar sola” así como de otros aspectos “de mi estilo de vida para seguir inspirando a otras mujeres y a otras personas que me siguen”. De vez, compartió varios consejos para quien interese lanzarse a esta aventura.

  1. Investiga y oriéntate en la mayor medida antes de visitar un destino.
  2. Practica con el turismo interno, “ir a un pueblo que nunca has ido, a un río, una playa, un punto de interés en Puerto Rico que nunca hayas ido”.
  3. “Pregunta a otras mujeres que ya han viajado a ese país que te interesa visitar. En internet existen muchas creadoras de contenido, comunidades en las redes sociales donde las mujeres se ayudan unas a las otras compartiendo esa información”.
  4. Existen aplicaciones donde tú puedes compartir tu ubicación en tiempo real con tu teléfono móvil. Coordina esta dinámica con tus seres queridos.