La avenida Boulevard, que atraviesa la zona residencial de Levittown, en Toa Baja, posee un atributo peculiar que la distingue de muchas otras calles similares. No se trata de su extensión, pues es una vía relativamente corta. La Boulevard sí puede vanagloriarse de exhibir una considerable cantidad de negocios de todo tipo, incluyendo decenas dedicados a la venta de comida, que la llevaron a exhibir la distinción de “ruta gastronómica”.

Este reconocimiento, otorgado por la Compañía de Turismo, se debe en gran medida al esfuerzo de sus dedicados comerciantes, muchos de los cuales han mantenido los negocios de familia contra viento y marea.

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“Nos unen varias cosas en común: somos comerciantes; somos nacidos y criados aquí, así que tenemos un compromiso natural y un orgullo por este territorio, por este municipio; y queremos con nuestra capacidad, experiencia y con las relaciones que tenemos, traer un cambio y hacer movimientos a favor, no solo de los comerciantes, sino de los diferentes sectores de la comunidad”, destacó Gilberto Ramos, vicepresidente de la Asociación de Empresarios de la Boulevard y copropietario de Harry’s Tacos, negocio familiar de comida mexicana, y del supermercado de Farmcoop Levittown.

De acuerdo con Merylee Suazo, presidenta de la Asociación, actualmente hay 224 negocios registrados a lo largo de la Boulevard, de los cuales el 30% al 35% son dedicados a la gastronomía, incluyendo carritos, panaderías, conocidos restaurantes de comida rápida, pizzerías, hamburgueserías, restaurantes especializados en comida criolla, mexicana, española, china, japonesa, entre otros, desde los más sencillos hasta los más sofisticados.

Chillo frito del restaurante The Catch.
Chillo frito del restaurante The Catch. (Alejandro Granadillo)

Y a pesar de ser competidores, sostuvo Suazo, “hay algo bien bonito en esta comunidad, porque cada comerciante se distingue por algo. Tú puedes vender arroz, pero tienes un estilo diferente que el arroz que se vende en el lugar que tienes al lado. Y todos son compañeros y colegas de trabajo. La mayoría somos nacidos y criados aquí. Todos nos conocemos. Somos personas bien conscientes, bien pro negocios, bien que la gente eche pa’lante, unos se ayudan con otros”.

Ramos agregó que, “nos queda claro como grupo que la competencia no es entre nosotros, la competencia es qué ofrecemos al que está afuera para provocar que venga más gente a nuestra comunidad”.

Estar organizados y con objetivos en común, aseguraron, facilitó que Turismo acogiera reconocer la Boulevard como ruta gastronómica, algo que “la gente ha abrazado” y que ha aumentado considerablemente la cantidad de visitantes. A su vez, muchos negocios “elevaron su nivel de juego” e hicieron remodelaciones, mejoraron sus menús y le hicieron copias en inglés para mejor comprensión de visitantes foráneos, entre otras mejoras.

Con ellos coincide Jimmy Fuentes Fonseca, propietario de Otro Nivel Sport Bar, que describe el área como “otra galaxia”.

“En la Boulevard hay de todo, desde comida, ferretería, picadera, pinchos, restaurantes buenos de comida gourmet… hay de todo, sushi, arroz chino, pizzas de todas clases, ‘subway’, ‘fast food’, pincho, ‘hot dog’, aquí hay de todo… todo lo que tú quieras, todo como en milla en media”, afirmó Fuentes Fonseca.

“¿Qué tú quieres? ¡Pide, que hay! Tenemos hasta las mejores fiestas de Puerto Rico”, agregó.

De manera similar, el joven chef Raúl Andrés, que trabaja en el restaurante El Kampestre, un negocio familiar, que fundó su papá hace 17 años, aseguró que en la Boulevard “tenemos un potencial bastante amplio”, con una ruta “bastante céntrica, literalmente en la costa”, con una “variedad gastronómica” que abarca “‘brunch’, desayunos, sushi, comida mexicana, pizzerías, ‘hambergueras’” y mucho más, incluyendo “el balneario de Punta Salinas, con una vista espectacular”.

El Kampestre
El Kampestre (Xavier Garcia)

“El que venga aquí, va a comer bien. Te lo aseguro. Y todos son colegas de nosotros, y todos somos, como quien dice, uno, porque nos apoyamos unos a los otros”, afirmó.