Desde su origen, son múltiples los cambios que el sostén ha experimentado a través de las culturas. Ni hablar de la influencia de esta prenda en el vestir de una  mujer.
 
Trascendiendo  lo estético, la  importancia de  seleccionar correctamente el sujetador es crucial para realzar la silueta femenina. “El sostén es una pieza sumamente importante  para ver cómo te quedará la ropa”, informa la vestuarista Lizette Schettini. 

Y es que el sostén puede ser agradecido con las particularidades de tu figura o bien se puede comportar como  tu enemigo, resalta la experta en
imagen.  

“Cuando la ropa   te queda bien, el sostén  hace que  la ropa te quede mejor todavía. Pero si es uno  incorrecto,  te puede hasta dañar tu peso”, asegura Schettini.

Al momento de seleccionar esta pieza, por lo tanto, es clave no lanzarse a las tiendas a comprar el primer brassiere que aparezca ni necesariamente el que más   te cautive. De acuerdo con Schettini, elegir un sostén depende del busto y lo que se quiere lograr con su apariencia.


La vestuarista ilustra que “para cada persona hay un sostén correcto, sea que quieras minimizar o aumentar el busto”. Tomando en consideración cuál es tu necesidad, entonces es momento de elegir el sujetador idóneo.

Para ejemplificar, Schettini menciona que en las tiendas “un problema craso es que  la gente tiende a escoger la talla incorrecta”. Según la experta, las mujeres no deberían temer comprar el brassiere en una talla  más grande. “Un sostén apretado te saca tu 'chichito';  no es agradecido con la figura”,
expone.

Cuidadosa elección
En el probador, dice Schettini, uno de los criterios para determinar el sujetador que la silueta pide reside en los tirantes.
 
“Una de las primeras cosas que debes hacer es colocar el tirante en su sitio. Tiene que  ser una casualidad bien grande que el sostén  que te midas te quede perfecto”, observa quien aconseja “buscarles la vuelta a las tirillas” y “ver cómo te funciona” la prenda interior.
   
Como en otros senderos de la moda, la variedad de sujetadores no faltará. La paleta de colores,  estampados y tejidos  es inmensa, de manera que “hay para todos los gustos”, expresa   Schettini.

Pero siempre hay un indispensable, que no debe ausentarse del guardarropa. “Es recomendable tener varios brassieres en color carne porque es (un tono)  básico. Y  puede servir de ropa interior y para mostrarlo”, indica la experta, quien opina que mostrar el sostén con ciertas piezas es “fashion”, siempre que “el brassiere sea  bonito y esté en condiciones perfectas”.

En cuanto a la talla, la stylist agrega que  “el brassiere  correcto depende de dónde sale el busto y del ancho del sostén en el lado”. Por ejemplo, “mientras más peso y busto tengas, los lados deben ser más anchos para que la figura se favorezca”.
  
A su vez, la talla correcta puede variar por  factores,  como la forma en que ajustes los ganchos, la  copa y la espalda. Schettini ejemplifica que “una persona que sea 34C puede comprarse  un 36B y le va a funcionar igual”.

La adquisición y presencia de esta pieza de lencería deben  responder a   su adaptabilidad. Para que la piel no se marque y los senos y la espalda no sean sinónimos de dolor  -como un sinnúmero de estudios médicos han apuntado-, la batalla contra un sujetador inadecuado tiene que darse.