El trayecto de la madera en la historia ha sido todo menos efímero. Desde ser utilizada para  cazar hasta para construir viviendas, la madera nativa permanece férrea en los muebles.    

Para el decorador y ebanista Eduardo López, la relación entre los interiores en Puerto Rico y la madera autóctona sugiere “una mirada más nostálgica a una práctica de construcción de muebles casi desaparecida que nos ayuda a reflexionar y a valorar ese mueble antiguo que ronda como fantasma por algún rincón de la casa de nuestros padres o la propia”.

“Son piezas que tienen un valor sentimental y monetario grande que desconocemos y que a menudo me las encuentro tiradas en las aceras”, detalla López, quien en ese caso recoge el mueble, lo arregla y le otorga una nueva vida.

Pero, contrario a la imagen tradicional a la cual se le suele ligar, la diseñadora de interiores Jeannette Gigante sugiere que “la madera puede ser atrevida” en términos decorativos. 

“La madera se ve excelente con la mayoría de los materiales porque crea contrastes”, expone Gigante. La experta indica que el cristal, el acrílico, el acero inoxidable y elementos decorativos como las piedras pueden armonizar con  ésta.

Para el artesano de muebles en madera David Miranda, “las maderas de Puerto Rico tienen una fibra que nos permiten unas terminaciones únicas que sobresalen a las de cualquier otro sitio”. 

Lucha de madera

Cada vez resulta más difícil hallar un hogar donde primen muebles en  madera sólida. Y es que los entrevistados coinciden en que  este material  es escaso y  caro.

“He tenido personas que quieren un mueble,  pero  al verificar el precio no es accesible.  No hay un control de calidad y el aserradero quiere vender el máximo, aun con imperfecciones en la propia madera”, comenta Miranda, quien asegura que para hacer un mueble sólido y duradero,  su grosor debe ser de pulgada y media hasta dos  pulgadas.

Miranda informa que el pie cúbico de madera fluctúa desde $4.25  hasta $12 y que al recibir pedidos de muebles,  compra la madera en el aserradero.     

Según Gigante, de la variedad de árboles que se cultivan en Puerto Rico, la madera se procesa para tablas y tablones. “Los paneles, plywood, son los que se importan. Los paneles vienen en caoba, en cedro, etc.,  y eso es lo que verdaderamente  se está  usando hoy día para hacer muebles”, menciona. 

“Debido a que las  tablas y los tablones sólidos son muy costosos,   la mayoría de los muebles se trabajan  hoy día con los paneles”, comunica Gigante.

Gigante y Miranda expusieron que el Departamento de Recursos Naturales y el Fideicomiso de Conservación regulan la talla de árboles  en el país. Miranda comenta que,  para que se autorice  la poda, “hay que solicitar un permiso, pagar unos sellos y te dan 30 días para cortarlo”. 

Miranda -quien expondrá sus muebles en una feria de artesanía en Plaza Las Américas  del 21 al 28 junio- aboga por que el Gobierno negocie  con los artesanos. Así  los artistas de la madera pueden   tener  acceso a  los árboles que se podan para construcciones grandes, y que en ocasiones se desechan.

Para consultar con el diseñador de interiores  Eduardo López, escribe  a ell_interior@yahoo.com, mientras que a la diseñadora de interiores Jeannette Gigante la consigues a través del 787-370-4280. Para citas con el artesano de muebles en madera David Miranda, llama al 787-871-1487.

Un poco sobre la madera

La madera crea un ambiente cálido, va a tono con nuestro clima y es muy duradera con el mantenimiento adecuado.

A diferencia de otros materiales que se rompen,   la madera  se puede restaurar con un sellador, aceites o lijándola.  

Hay que tener ojo con el cartón prensado que no es madera en sí, sino residuos de diferentes materiales  y probablemente dure menos de un año. 

Fuente: Jeannette Gigante, diseñadora de interiores

¿Sabías que...?

 El artesano de muebles de madera David Miranda expone que la madera, especialmente  la enea, se corta en la fase de luna menguante pues  no todos los árboles retienen el agua. “Uno cree que son cuentos de viejo pero he probado que al cortar la enea en luna nueva, la madera coge gorgojos”, apunta Miranda.