De manos cruzadas, nunca. Tras quedar desempleada el pasado verano, la periodista Ana Torres puso oído a las peticiones de su hija Mariana Isabel (10) para que iniciara el proyecto que tenía ideado desde el 2013 y que, por diversas motivos, aún no había realizado.

En aquel primer intento por encaminar un negocio relacionado al amplio mundo de las plantas, hace siete años, la comunicadora compró una variedad de bases y materiales que necesitaría para emprender su nueva aventura. Todo lo guardó en un clóset hasta que la menor de sus dos hijos, en medio del encierro por la pandemia, lo redescubrió.

“Tenía material ahí, que había abandonado, que estaba ahí perdiéndose en cajas y no se había hecho nada y en la cuarentena, la nena lo descubre, y sigue sacando las bases, y ‘Mamá, qué vamos a hacer con esto’, y ‘Mamá, vamos a vender’, ‘Mamá vamos a hacer una página’, y yo, ‘Sí Mariana, en algún momento lo hacemos'”, contó de los diálogos que marcaron el ritmo a novel negocio, Let Love Grow.

Fue la hija de la comunicadora, la preadolescente Mariana Isabel, de 10 años, quien la estimuló a emprender un nuevo negocio de plantas.
Fue la hija de la comunicadora, la preadolescente Mariana Isabel, de 10 años, quien la estimuló a emprender un nuevo negocio de plantas.

“Le decía así para se calmara y me dejara hacer las cosas, pero no lo veía como una posibilidad hasta que mi mamá (Ana Rosa Pérez), que también es una fan de las plantas, llega este día, y le digo, ‘Mami, vamos a inventarnos algo a ver si complacemos a Mariana y hacemos algo, porque no soy de quedarme de brazos cruzados tampoco'”.

La idea de crear distintas piezas y ambientaciones con plantas, mayormente de interiores, tomó fuerza. Se la presentó a su núcleo de amigas cercanas y en poco tiempo tenía un logo, una página en Facebook (@letlovepr), y la clientela comenzó a surgir tan rápido como el amor que crece con cada planta.

Uno se enamora de la planta, después ve el tiesto, y dice ‘Esto va aquí’, es como una especie de stylist, y uno va combinándola, así es como se da la dinámica"

-Ana Torres, periodista y propietaria de Let Love Grow

“Para mí ha sido todo una terapia, porque siempre estoy en un estrés constante y encontré en esto el lugar para soltar todas esas ansiedades y me voy de este mundo. Es superrelajante, pero lo más que me disfruto es cuando las entrego, la emoción que transmite la gente cuando uno le entrega, esa es la parte que más me disfruto”, compartió la también madre de Leonardo André, de 12 años.

La recepción que están teniendo con cada planta que presenta, sea a través de las redes sociales o en cada venta, está siendo una sorpresa, al igual que la oportunidad económica.

“No imaginaba que fuera a gustar tanto, y desde el 13 de agosto que salí con ellas para la casa de una amiga para tomarle fotos e iniciarlo, ese día se convirtió en una ruta, y desde entonces no he parado. Saliendo consistentemente todos los sábados, gracias a Dios nos ha ido muy bien”, dijo.

Además de disfrutar la emoción que las plantas pueden despertar entre la gente, Torres se goza cada vez que le piden sugerencias para hacer los espacios de los hogares más acogedores. “Me han enviado fotos de sus casas, que era algo que no me esperaba, porque ha sido un gesto de confianza y no me conocen”, contó. “Verdaderamente eso no lo esperaba y es una de las partes que más me gusta, que me dejen entrar a su hogar y decirles, ‘Esto te va a quedar hermoso aquí’ o ‘Te sugiero estas cosas’".

El proceso de selección de las plantas, tiestos o bases y la colocación final se han convertido en una terapia para la comunicadora.
El proceso de selección de las plantas, tiestos o bases y la colocación final se han convertido en una terapia para la comunicadora.

Retomar el periodismo está presente entre sus anhelos profesionales, porque ahí es donde está anclada su vocación. “Pero con lo que estoy haciendo siento que hago parte de lo que hacía como periodista, que es estar en la calle, estar conversando con la gente, conocer sus historias, porque la gente también se desahoga en las entregas, así que siento que estoy haciendo parte... Estoy escribiendo, porque soy la que hago todo el contenido de la página, así que siento que todavía estoy dentro de ese mundo. Estoy ayudando de una u otra manera”, puntualizó.