San Germán. La idea que comenzó como una manera innovadora de plasmar su arte hoy es una forma de salir adelante en medio de la emergencia que vive el País.

Milagros Santana Mariot ha desarrollado la técnica de pintar a mano verdaderas obras de arte originales y personalizadas en accesorios de vestir, como sombreros, gorras, sandalias y zapatos, entre otros. Sin embargo, más allá de adquirir un ingreso extra a través de sus trabajos, su emergente empresa podría ser un recurso económico para poder restaurar su casa, que fue afectada por los recientes terremotos registrados en la zona suroeste de la Isla.

Milly Mariot, como es conocida su firma de artista, comenzó en diciembre pasado a laborar piezas preordenadas, alentada por su esposo, Gerardo Castillo, y otros familiares que admiraban sus trabajos.

“Siempre he pintado y le regalaba a mis amigos y familiares las cosas que hacía. Mi esposo me decía que debía hacer mis trabajos y venderlos. Pero pensaba que la gente no iba a apreciarlo”, reflexionó.

Milagros Santana Mariot ve en sus creaciones una salida para reparar su casa afectada por los sismos.

Luego de una agria experiencia, en la que un comerciante le aseguró que nadie pagaría lo que pedía por sus creaciones, decidió abrir su propia página en Facebook (Milly Mariot ART) para promocionar sus trabajos y recibir pedidos personalizados.

Poco a poco sus piezas se han dado a conocer en y fuera de Puerto Rico. Al momento, ha recibido pedidos de toda la Isla e incluso de distintas partes de Estados Unidos, como Oklahoma, Texas y Florida, entre otros.

En cada trabajo plasma lo que el cliente quiera tener en su arte, aseguró.

“Ahora mismo el ‘boom’ es todo lo que tenga que ver con Puerto Rico, pero básicamente puedo pintar lo que sea”, destacó Santana Mariot, quien estudió educación en artes en la Universidad Interamericana, ha laborado en la escuela de Bellas Artes de San Germán y en el Departamento de Artes Gráficas en el municipio sangermeño.

“Cada pieza es única y no la va a encontrar en ningún lugar porque, aunque me pidan lo mismo que ya haya hecho, siempre le cambio algo, algún arte o algún color, para que sea una pieza original y no se repita”, subrayó la artista de 36 años y madre de tres hijos.

Su nueva aventura artística tomó un nuevo giro hace unas semanas, cuando la zona suroeste fue estremecida por varios sismos que afectaron muchas residencias y edificios. Su hogar en San Germán también se vio seriamente afectado al agrietarse varios pilotes de soporte.

“Después de los dos temblores fuertes que se sintieron (el 7 de enero pasado), vimos que todo se agrietó. Hasta por dentro. Yo creo que si viene uno grande eso se cae”, se lamentó.

Restaurar la estructura conllevará una inversión económica significativa. Por ende, sus trabajos personalizados se han convertido en una manera de poder ahorrar el dinero que necesitan para arreglar el hogar donde vive junto a su familia.

“Tengo que hacerlo porque es la única casa que tenemos. Podríamos quedarnos unos días con la suegra, pero no puedo mudarme allá”, subrayó.

Por lo pronto, Milly Mariot espera recibir más órdenes para afianzar su nueva empresa y arreglar lo antes posible su hogar.