El anhelo para celebrar una ocasión especial sigue presente.

Uno de los impactos del aislamiento social impuesto por la crisis del coronavirus es la alteración de planes para realizar festejos con la notoriedad acostumbrada.

Pero la ilusión por crear momentos inolvidables para una fecha particular no se ha alterado, aunque ello implique realizar ajustes tomando en cuenta la nueva realidad. Así lo han podido constatar la coordinadora de actividades Iraida Torres y la repostera Zaytma Camacho.

A petición popular

“Inicialmente pensaba que la gente iba a dejar de celebrar las fechas especiales y que se iba a quedar en casa a resolver con lo que tenían”, manifestó Iraida Torres, directora creativa de Amazing Party Events, compañía que hace 13 años se dedica a coordinar y decorar eventos. “Pero sigue habiendo el deseo y la emoción de celebrar esa ocasión, obviamente, con las limitaciones que tenemos”.

La empresaria reveló que fueron los propios usuarios en las redes sociales quienes comenzaron a solicitar alternativas para sus festejos. De esta manera fue que se motivó a mercadear el concepto del party box, con varias opciones a escoger.

“Pensé en qué hacer sin tener contacto con las personas directamente. Empiezo a pensar qué tengo en inventario”, señaló la también propietaria de la tienda Amazing Candy Store, en Carolina, quien enfatizó que “trabajamos con mascarillas y guantes” como parte del protocolo de higiene, y que la acogida ha sido tan asombrosa que “trabajamos entre 12 y 14 horas diarias”.

Las cajas se entregan solo por correo postal.

Torres comenzó promocionando una caja que incluye un globo personalizado, que el cliente está a cargo de inflar. “La gente comenzó a pedir manteles, cortinas, platos, accesorios en general”, narró sobre el ofrecimiento que inició a principios de abril con paquetes que comienzan en $35 más costos de envío, y que, dependiendo de la selección, incluyen confeti, dulces, cortinas de flecos metálicos y otros elementos decorativos.

Muestra de la celebración de un cumpleaños durante la cuarentena con varios elementos de una caja de Amazing Party Events.

“También se han pedido cajas para baby showers, aniversarios, graduaciones y Día de las Madres”, destacó la coordinadora, quien añadió que la entrega de las órdenes solo se trabajan por correo, y al momento ha enviado a “diferentes partes de Estados Unidos, a España, Colombia y Corea del Sur”.

Un bizcocho para decorar

La repostera Zaytma Camacho, propietaria de Sweet Wonders, también ha experimentado el anhelo de los clientes por celebrar más allá de la frustración por la situación de salud que vive el País.

La compañía Sweet Wonders tiene la alternativa de entregar un bizcocho para que el cliente lo decore.

Motivada por sus hijas, Daytma y Nayhara Molina, de 10 y 8 años respectivamente, a mediados de abril inició la venta de bizcochos plain con la idea de que el cliente los decore.

“Decidimos hacerlo porque la gente está necesitada de celebrar virtualmente, de que los nenes se entretengan, y dijimos ‘vamos a hacerlo’”, resaltó con ilusión, y confesó que las órdenes no se han detenido.

“Llevamos más de seis años que nos dedicamos a crear bizcochos de cumpleaños, bodas, quinceañeros, mayormente, aunque hacemos otro tipo de postres”, explicó. “Al no poder estar presencial en actividades, decidimos el servicio de llevarlo a los clientes. Habíamos visto varios colegas que están haciendo prácticamente lo mismo”.

El bizcocho se entrega en una caja. “El del tamaño estándar es a $15. Le doy dos opciones de frosting, pueden ser dos colores, y les doy lo que son los sprinkles para que decoren”, especificó, aunque también tiene para la venta los que son decorados a preferencia del cliente.

Sweet Wonders continúa con el ofrecimiento de bizcochos decorados según la preferencia del cliente.

“Ha tenido mucha acogida por la cuestión de que los nenes se entretienen un rato y lo hacen a su gusto”, dijo con satisfacción. En el proceso, procura las medidas cautelares impuestas, según afirmó.

“Los surtidores nos han dado la opción de hacer las órdenes por texto y, después, ir a recogerla. Ellos nos la entregan en el carro, que no tenemos ni que bajarnos”, destacó Camacho, quien mencionó que el área de cobertura para entregas abarca Dorado y Toa Baja.