Érica Reyes se rankea con su Diploma del Café
Conoce a la primera boricua en recibir la certificación de la Specialty Coffee Association y entérate qué beneficios pudiera traer el mismo para la industria cafetalera en la Isla.

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Tras más de dos décadas haciendo del café su vocación, esta puertorriqueña ahora se luce ante el mundo con una distinción inigualable.
Es Érica Reyes, presidenta de la Escuela de Café y Baristas de Puerto Rico, primera puertorriqueña en recibir el Diploma del Café de la Specialty Coffee Association (SCA). Se trata de un reconocimiento que se confiere únicamente a las personas que cumplen el 100% de los puntos en los rigurosos cursos que ofrece la organización estadounidense sobre los múltiples eslabones en la cadena de este fruto.
La empresaria compartió con Primera Hora detalles de su más reciente logro desde la institución educativa que fundó en 2009, asegurando que el espacio -dedicado a formar a sus compatriotas en la confección del café tanto a nivel personal como profesional- fue la base para convertirse en una de las pocas mujeres a nivel mundial en obtener el reconomiento de la organización estadounidense.
“Yo abro mi barra de café en el 2006, que es Café Cola’o, en Viejo San Juan e identifico una oportunidad en la educación, porque mucha gente me preguntaba cómo se hace el café, si quieren abrir una barra de café por dónde empiezan, y ahí curioseé y empecé a dar clases, y luego me formé tomando los cursos a través de la SCA en Estados Unidos. Iba allá y volvía a compartir ese conocimiento”, expresó Reyes.
La especialista del café sostuvo que su interés de profundizar su inmersión en la industria, al igual que ser parte de la tercera generación de caficultores de Hacienda Moraica en Orocovis, la han llevado a conocer cada eslabón de la cadena del café, desde cómo sembrarlo, de qué formas se procesa y distribuye hasta la mejor forma de llevar el producto a la mesa y degustarlo.
Reyes sostuvo que “nunca fue un objetivo” obtener este reconocimiento, pero cuando la SCA introdujo este nuevo proceso para reconocer a especialistas del café, que comparó con un bachillerato, fueron sus colegas quienes le dieron la señal.

“Varios compañeros me dijeron: ‘pero Érica, tú tienes todas las certificaciones, te has insertado en toda la cadena del café, y cuando reviso ahí dije: ‘contra, es verdad’. Hasta el mismo SCA me dijo ‘eres candidata’. Sólo me quedaba una certificación de sustentabilidad y otro sobre el agua, y me dije ‘¿por qué no?’. Eran dos”, afirmó la empresaria, quien culminó con todos los requisitos a finales de diciembre y recibió la máxima distinción a principios de este año.
“Más que el reconocimiento del SCA, el mismo me emplaza a continuar con el programa educativo desde la escuela, a seguir desarrollando proyectos -porque tengo la energía-; a ver esas nuevas generaciones de cafés e identificar las necesidades que tiene cada eslabón porque como barista puedo exigir excelente café, pero no es hasta que estoy metida en la tierra que puedo ver el esfuerzo, el trabajo y hasta las inconsistencias que se ven en las cosechas. Es bonito ver esos ángulo e identificar las necesidades actuales de la industria”, manifestó.
La educadora afirmó que este diploma no sólo abre las puertas para que otros compatriotas decidan seguir sus pasos, también da visibilidad a la industria cafetalera local, la que a pesar de los desafíos que enfrenta la Isla tras una dependencia del producto importado satisfacer demanda, condiciones climáticas impredecibles que conllevan mermas en la producción del fruto y hasta la falta de mano de obra, tiene la promera de manos que están listas para llevar la industria a otro nivel.
“Aquí se cultiva poco café, pero tienes una generación nueva de cafetaleros que están mirando la educación, que sí aprenden, que están identificando las oportunidades para mirar unos nichos de mercado, no tanto los modelos de negocios que conocíamos, como los supermercados“, indicó. “Puede ser que no tenga una gran finca, pero hago unos microlotes espectaculares, ya que aprendemos a cómo llevar ese café a resaltar unas notas espectaculares; vendo eso a excelente precio y ahí construyo un modelo de negocio exitoso en el mundo del café sin tener que poseer 800 cuerdas de terreno: esa es la importancia que le veo a mi diploma”, agregó.
En cuanto a los baristas, Reyes afirma que el reconocimiento de la SCA permitirá encontrar más alternativas para conectar con los profesionales para desarrollar la preparación y servir bebidas basadas en el café con diversos sectores de la industria.
“Tenemos extraordinarios baristas y al tener productores de café, y que el barista esté tan conectado con la finca y el café que se trabaja... eso enriquece mucho su trabajo y eso no va a pasar en otros países como Italia, como Estados Unidos, y cualquier otro país donde típicamente no producen café, el mismo es importado”, exprenzó con confianza en el futuro.


