Malagueta, alcanfor, menta, hierbabuena, poleo, sándalo, estragón y geranio oloroso son algunas de las plantas que la joven Paola Ortiz Reyes cultiva para la creación de sus alcoholados medicinales.

Desde muy temprana edad, la joven aiboniteña descubrió su conexión con la naturaleza gracias a su abuelo don Felo Ortiz y su papá Javier Ortiz, ambos agricultores.

“Siempre he estado conectada a la naturaleza gracias a mi abuelo que es agricultor y mi padre también; y me surgió esta idea de hacer un alcoholado a base de malagueta con plantas medicinales que ya las tenía sembradas”, explicó Ortiz Reyes, de 22 años de edad.

“A los 13 años inició la pasión por los alcoholados. Fui estudiante de Montessori y homeschooling, y al estar en la casa tenía esa sintonía con la naturaleza”, recordó.

Reyes Ortiz indicó que utiliza alrededor de 30 variedades de plantas para crear los alcoholados medicinales.

“Uso aproximadamente 30 plantas, porque cada día me instruyo más y voy aprendiendo mientras siguen surgiendo otras plantas que puedo utilizar por sus beneficios”, explicó la joven.

“Sándalo, estragón, hierbabuena, menta, alcanfor, incienso, poleo, diente de león, geranio oloroso y muchas más plantas medicinales las utilizo en mis alcoholados. Tengo la siembra en mi casa. Las plantas medicinales son bien delicadas y si no las cuidas se mueren”, subrayó.

¿Cómo es la elaboración?

Reyes Ortiz inicia con la base del alcoholado de malagueta y luego añade las plantas seleccionadas para que sus propiedades se mezclen y obtener el resultado deseado.

“El alcoholado de malagueta lo curo con las plantas. Lo dejo curando mínimo un mes y puede estar hasta dos meses. Siempre dejo que en ese periodo pase la luna llena porque, cuenta la leyenda, que la luna llena es beneficiosa”, expresó.

“Luego de ese periodo lo relleno con más plantas para reforzarlo. Cuando se cura cambia a color oscuro. Te das cuenta de inmediato como el alcoholado absorbe todas las propiedades de las plantas”, detalló.

Pero, ¿qué hace especial este alcoholado?

“Lo hago desde el fondo de mi corazón. No soy doctora, pero esto es un remedio natural. Creo en las plantas medicinales. Las propiedades que tienen las plantas para sanar son infinitas. Cada planta tiene su función y muchas de ellas tienen hasta doble función”, sentenció Ortiz Reyes.

“Este alcoholado lo hago con pasión, dedicación y valoro todo con lo que trabajo en él. El alcoholado lo puedes utilizar como cicatrizante, relajante, repelente de mosquitos; para borrar manchas, para aliviar todo tipo de dolor y hasta dolores inflamatorios, todo de forma externa”, destacó.

“El alcoholado es un ‘cúralotodo’ “, aseguró Ortiz Reyes, graduada de Administración de Empresas y Artes Culinarias en la Universidad Ana G. Méndez de Carolina.

La pasión que desarrolló de niña por las plantas medicinales se tradujo en su línea de alcoholados.

De hecho, su preparación académica la motivó a crear postres con los que suple un restaurante aiboniteño.

“Con todo lo que aprendí le dije a mamá (Carmen Reyes) que por qué no infusionamos las plantas en la comida para poner en práctica lo que estudié y ahí salió el crème brûleé de hierbabuena y el bizcocho de aceite de oliva que se venden en el restaurante Don Felo’s”, manifestó Ortiz Reyes.

“Hasta hice un crème brûleé de lavanda y fue todo un éxito”, añadió.

Entre los planes futuros, Ortiz Reyes proyecta vender además plantas medicinales, crear una hoja informativa sobre las propiedades de cada una de ellas y hacer infusiones.

“Comencé con el aceite de romero. Es una infusión que hice para consumir”, adelantó.

Los alcoholados medicinales los puede conseguir en el restaurante Don Felo’s.

Para información adicional, puede llamar al (787) 557-3604 o escribir un correo electrónico a alcoholadosmedicinales@gmail.com.