Las alergias más frecuentes en perros y sus señales de alerta
Las enfermedades dermatológicas son los motivos de consulta más frecuentes a nivel mundial.

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La picazón persistente, el lamido excesivo de las patas, la irritación de la piel y las infecciones recurrentes de oído pueden ser señales de una alergia en los perros. Aunque algunos de estos síntomas pueden parecer menores en un comienzo, determinar su causa permite establecer un tratamiento adecuado.
Las enfermedades dermatológicas son los motivos de consulta más frecuentes a nivel mundial. Según el Royal Canin, una de cada cinco consultas está relacionada con signos como picazón, infecciones de piel y oído, enrojecimiento o pérdida de pelo.
“El rascado constante y problemas en la piel son alertas que ningún tutor debería ignorar. Identificar si el origen está relacionado con parásitos, factores ambientales o la alimentación es el primer paso para ayudar a recuperar el bienestar de las mascotas”, explica Carolina Figueroa, médica veterinaria y responsable de Asuntos Corporativos de Royal Canin en Latinoamérica.
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Entre las alergias más frecuentes en perros están la dermatitis alérgica a la picadura de pulga, alergias ambientales y alergias alimentarias. Aunque estas últimas representan un porcentaje menor, pueden presentar síntomas similares a otras enfermedades dermatológicas, por lo que es necesario hacer un diagnóstico.
Las pulgas son una de las principales causas. En algunos animales, una sola picadura puede desencadenar una respuesta exagerada del sistema inmunológico y provocar picazón intensa, irritación y lesiones en la piel. Para prevenir este tipo de reacciones, es importante mantener al día los tratamientos antiparasitarios y realizar controles veterinarios.
El polvo, el polen, algunas plantas y los ácaros pueden generar respuestas alérgicas en perros predispuestos. Esto suele manifestarse con picazón recurrente en zonas del cuerpo como orejas, rostro y patas.
Por otro lado, las alergias alimentarias pueden ser difíciles de identificar porque sus síntomas pueden confundirse con los de otros problemas dermatológicos. “La única forma de diagnosticar una alergia alimentaria es mediante una dieta de eliminación supervisada por un médico veterinario”, señala Figueroa.
Entre las señales que pueden indicar la presencia de un problema dermatológico están la picazón persistente, el lamido excesivo de las patas, infecciones recurrentes de oído, caída de pelo o cambios en la calidad del pelaje. Cuando estos signos aparecen de manera recurrente, la recomendación es acudir de inmediato al médico veterinario.
Además de atender la causa específica de la alergia, el cuidado de la piel también incluye medidas de prevención, como el control adecuado de parásitos externos, una nutrición completa y balanceada, y la consulta temprana ante cualquier signo de irritación.

