MANATÍ. Con un “buenos días” y una gran sonrisa en su rostro, nos recibió Angelie Martínez Santana en su acogedora finca Frutos del Guacabo, para iniciar un recorrido educativo, de degustación y en contacto con los animales de la granja. Mientras nos refrescábamos con una bebida de agua fusionada con un toque de limón, la química de profesión contó los orígenes del proyecto agroturístico que inició junto a su esposo, Efrén David Robles Álvarez, en 2010.

Ambos trabajaban en la industria farmacéutica en la Isla y, tras la merma de trabajos, decidieron apostar a la agricultura, enfocada en satisfacer las necesidades de los restaurantes y hoteles en Puerto Rico. Con el tiempo, la visión se expandió y abrió puertas a educar y crear conciencia sobre la producción de alimentos por cuenta propia. Hoy, Frutos del Guacabo distribuye sus productos a más de 100 restaurantes alrededor de la isla, a los cuales le proveen una variedad de 200 alimentos, y colaboran con 45 agricultores en Puerto Rico para servir de canal con los restaurantes.

“Se hacen tours a través de la finca, con un enfoque educativo, donde vamos por las estaciones, se va degustando y también, se van explicando los diferentes tipos de siembras que nosotros tenemos. Ya cuando entramos a la parte agropecuaria se da información de los animales que tenemos en finca y ordeño”, explica Angelie.

En la finca se confeccionan varios productos, entre ellos queso.
En la finca se confeccionan varios productos, entre ellos queso. (XAVIER GARCIA)

Como parte del recorrido, se descubren flores y hojas que son comestibles. Los visitantes tienen la libertad para agarrar plantas, como la hoja de toronjil, e ingerirlas. Durante la caminata, la anfitriona habla de las propiedades de cada planta y aconseja acerca de cómo se pueden utilizar. Por ejemplo, la flor Blue Butterfly Pea, funge como colorante natural en las comidas y bebidas, sin alterar su sabor. Es comestible y también restaurantes la utilizan para decorar los platos. Acerolas, berenjenas, habichuelas, tarragón mexicano y pimiento habanero dulce son algunos de los frutos que se pueden degustar.

La segunda estación es la de los viveros hidropónicos, donde se detalla cómo funciona dicho sistema, cuya siembra no se da en el suelo. Allí, trabajan con variedad de flores comestibles y microgerminados, como la arúgula, hojas de brócoli, kale y berro. Luego están las cabras y ovejas que proveen queso, leche y carne. Como parte de la experiencia, se puede aprender a ordeñar las cabras. Y para terminar, disfrutar de unas ricas tapas hechas con ingredientes de la finca.

“Tenemos los quesos, las aguas fusionadas, vegetales salteados y también cosas de otros productores de Puerto Rico que hacen aquí veggie crab, kombucha”, detalla Angelie sobre todo lo que se puede conseguir en la tienda de la finca de lunes a viernes de 7:00 a.m. a 2:00 p.m. y sábados de 7:00 a.m. a 1:00 p.m. “La parte del farm to table es donde se le da una experiencia al comensal alrededor de tres horas y media con productos confeccionados y servidos aquí. Por lo tanto, es una experiencia real… Lo que estamos haciendo es que estamos trayendo un chef por una secuencia de tres cenas y ese chef va a tratar de hacer lo más posible con su plato. Cocinar con productos de aquí, de la finca”, agregó sobre el concepto que recién incorporaron a su oferta.

Las visitas a la finca comienzan en un costo de $35 por persona y son adaptados a las necesidades del grupo los cuales pueden añadir talleres de siembra, o para los adultos, la cena de degustación. Todos los recorridos y las cenas de degustación requieren cita previa. Para más información, pueden llamar al 787-884-4216, acceder a sus redes sociales en Facebook e Instagram como @frutosdelguacabo o escribir a guacabo.tours@gmail.com.