El mundo está cambiando a un ritmo sin precedentes y el trabajo es uno de los ámbitos donde ese cambio se manifiesta con más intensidad y mayores repercusiones en nuestra vida diaria.

“En 2026, las empresas se enfocarán más que nunca en sus empleados, como su principal activo y como una inversión estratégica, mientras que ganarán protagonismo la productividad, la rentabilidad y el bienestar de los equipos humanos”, según presagian los conocedores del mercado laboral.

Dentro de esta tendencia se consolidará el modelo híbrido (unos días con presencia en la oficina y otros en remoto o teletrabajo) y flexible en lo referente al lugar dónde se trabaja, según IWG, plataforma mundial especializada en nuevos espacios de trabajo.

“Las mejoras continuas en la tecnología, incluida la IA y los nuevos enfoques de formación y desarrollo, serán impulsores clave de la productividad, el compromiso y la fidelización de los empleados”, según presagia Mark Dixon, fundador y director ejecutivo de IWG.

Esta evolución, “permitirá a las empresas crear una fuerza laboral y un entorno de trabajo preparados para el futuro y que impulsen el crecimiento del negocio”, según Dixon.

Para este especialista, “seguiremos observando un cambio fundamental en la geografía del trabajo, cuyo centro de gravedad continuará desplazándose hacia los nuevos formatos de espacios de trabajo”.

“Los notables avances en las tecnologías ‘en la nube’, el análisis de datos y los programas informáticos para videoconferencia, esenciales para posibilitar un trabajo híbrido eficaz, hacen que los trabajadores ya no necesiten desplazarse largas distancias a diario”, de acuerdo con este experto.

“Las innovaciones tecnológicas continuarán avanzando en los próximos años y reforzarán y potenciarán la flexibilidad en cuanto a la ubicación del lugar donde se trabaja”, enfatiza Dixon.

“La realidad es que la productividad y el compromiso de los empleados con la empresa, así como la atracción y retención de talentos, dependen cada vez más de cómo, cuándo y con quién se colabora, y no tanto del lugar físico en el que se trabaja”, explican desde IWG, que describe a continuación, las principales tendencias que marcarán el futuro del trabajo en 2026.

Nueva compañera de trabajo

La inteligancia artificial se integrará de forma habitual en el día a día de los equipos de trabajo híbrido, como un ‘copiloto’ laboral permitiendo automatizar tareas administrativas, optimizar agendas y facilitar el acceso al conocimiento, liberando tiempo para el trabajo creativo y la toma de decisiones, según IWG.

Adelantan que este cambio está impulsado por la colaboración intergeneracional, ya que la mayoría de los empleados de la generación Z ya están ayudando a compañeros de mayor edad a utilizar esta tecnología, lo que ha incrementado la productividad y ha abierto nuevas oportunidades de negocio.

Redes de oficinas en vez de una central única

Las empresas están adoptando modelos de trabajo híbrido más estructurados y descentralizados, y “en lugar de exigir la presencialidad en una única sede central, los empleados podrán trabajar desde distintas oficinas cercanas a su lugar de residencia o desde redes de espacios flexibles”, adelantan.

Estas redes de espacios de trabajo ofrecerán una experiencia cercana a la de un hotel boutique, incluyendo servicios de conserjería, propuestas gastronómicas de calidad y un diseño sensorial orientado a que el empleado se sienta a gusto, integrando trabajo, socialización y bienestar, enfatizan.

Destacan que este enfoque reduce los desplazamientos innecesarios, mejora la conciliación de la vida laboral y personal y refuerza el compromiso de los equipos humanos, sin renunciar a la colaboración presencial cuando es necesaria.

Certificaciones en aptitudes específicas en auge

Según IWG, en el futuro cercano, “las trayectorias profesionales estarán cada vez más definidas por habilidades que por los títulos académicos y los trabajadores híbridos tenderán a acumular microcertificaciones (credenciales breves y centradas en competencias específicas), en vez de depender exclusivamente de titulaciones tradicionales o evaluaciones anuales.

“Las empresas respaldarán esta tendencia mediante plataformas de aprendizaje bajo demanda, lo que facilitará la creación de reservas de talento más ágiles y una mayor movilidad interna basada en competencias transferibles”, puntualizan.

Directivos con experiencia especializada

A medida que atraviesan la incertidumbre económica, cada vez más empresas utilizarán el “talento directivo fraccionado”, compuesto por ejecutivos que aportan experiencia especializada de forma parcial o enfocada en proyectos, según IWG.

Este modelo permitirá a las compañías acceder a liderazgos estratégicos más flexibles, sin asumir los costes de estructuras tradicionales, en un momento en el que a la mayoría de los directores ejecutivos (CEO) y financieros (CFO) les preocupa el impacto de la inestabilidad macroeconómica y ya están reduciendo costes operativos.

Oficinas por días: tendencia en ascenso

Las “oficinas por días” se consolidarán como una solución ideal para el trabajo híbrido, ofreciendo espacios profesionales bajo demanda, sin compromisos a largo plazo, según las previsiones. Estas soluciones permitirán cubrir necesidades puntuales de concentración o colaboración laboral, manteniendo altos estándares de confort y bienestar, aseguran.

Prioridades laborales de la generación Z

En 2026, la generación Z (nacidos desde finales de la década de 1990 hasta principios de la década de 2010), consolidará su influencia en el mercado laboral, priorizando el bienestar, la salud mental, la flexibilidad horaria y el sentido del propósito.

En un contexto de envejecimiento de la población y escasez de talento, comprender las expectativas de los integrantes de esta generación será clave para poder mantener la competitividad empresarial, según concluyen las previsiones de IWG.