En las próximas horas tendrá lugar una jornada en la que se celebra a nivel mundial la importancia de la educación para el desarrollo y bienestar de la humanidad.

En diciembre de 2018, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) acordó proclamar el 24 de enero como Día Internacional de la Educación, y desde el 2019 se ha llevado a cabo esa celebración internacional a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco), organismo especializado de la ONU que se encarga de promover la educación.

Esta tercera edición del Día Internacional de la Educación, cuya celebración en esta ocasión se verificará el lunes 25 de forma virtual, centrará su atención en la recuperación y revitalización de la educación en estos tiempos de pandemia del COVID-19. La celebración del Día Internacional de la Educación tendrá varios eventos, incluyendo el festival “Learning Planet” que celebrará el aprendizaje en todos los contextos.

La ONU considera la educación un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva. Le reconoce además un papel importante en lograr la paz y el desarrollo de los pueblos.

La ONU incluye a la educación de calidad como uno de sus objetivos principales dentro de su más abarcador plan para lograr del desarrollo sostenible. Destaca que la educación contribuye a reducir el hambre, la pobreza y la desigualdad. También ayuda a las personas a ser más productivas, lo que a su vez promueve el desarrollo económico y la autosostenibilidad. La educación se considera además un elemento que influye positivamente en la salud, bienestar y felicidad de las personas.

Pero a través de todo el mundo son muchas las personas que carecen de acceso a una educación de calidad, una situación que se ha agravado considerablemente con la pandemia del COVID-19 y los cierres de escuelas para combatir la expansión del peligroso coronavirus. Se estima que unos 1,600 millones de estudiantes han sido afectados por los cierres de escuelas, universidades y otros centros de enseñanza.

Según cifras del organismo internacional, actualmente 262 millones de niños y jóvenes no están escolarizados, 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni manejan los elementos básicos de matemática. La situación es particularmente negativa en la zona de África subsahariana, donde unos 4 millones de niños y jóvenes refugiados no pueden ir a la escuela, y menos del 40% de las niñas logra completar estudios de escuela intermedia.