Al inicio de cada año, es común que millones de personas hagan una lista de propósitos para los próximos 12 meses. Algunos eligen escribirlas y otros prefieren mantenerlas en su cabeza.

Propósitos como bajar de peso, ir al gimnasio, visitar un país o lograr ciertas metas laborales son populares entre muchos. La reflexión de cambiar aspectos de su vida es una práctica que existe desde hace años.

La doctora Candida Moss, profesora de Teología de la Universidad de Birmingham, en Inglaterra, aseguró que la tradición empezó hace 3 mil o 4 mil años en el festival de Akitu, en Babilonia.

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La celebración, que se realizaba en marzo o abril, determinaba el Año Nuevo babilónico. También indicaba el comienzo de la temporada agrícola.

“Como muchas fiestas de Año Nuevo de la antigüedad, (Akitu) celebraba la creación y la fertilidad tanto a escala agrícola como cósmica”, expresó Moss para CNN.

El festival de Akitu era una oportunidad para celebrar la creación del mundo por el dios Marduk. Se cree que en esa época los babilonios empezaron la tradición de realizar propósitos de Año Nuevo. Al inicio, eran promesas que buscaban quedar en paz con los dioses. Por lo general, eran pactos de pago de deudas o devoluciones de préstamos.

El cambio de año ha sido celebrado durante milenios por diversas civilizaciones. Aunque muchos no utilizaran el término “propósitos”, se ponían objetivos para cambiar, mejorar o cumplir con el inicio de cada temporada.

El doctor Richard Alston, profesor de Historia Romana de la Universidad de Londres, aseguró que los funcionarios de Roma solían prometer que permanecían leales a la República y al emperador.

“La lógica sigue en gran medida el principio de ‘empieza como quieras seguir’. A lo largo de la historia vemos el mismo principio en juego”, añadió Moss.

Rituales para empezar el año

También es común que diferentes civilizaciones tengan costumbres variadas para darle la bienvenida a un nuevo año. En Irlanda, por ejemplo, tener la casa limpia representa un nuevo comienzo.

Esta tradición se viene realizando desde la América Colonial, cuando se congregaban para reflexionar sobre el pasado y celebrar el futuro.

“Entre los puritanos de los siglos XVII y XVIII existía el deseo de evitar el libertinaje y reflexionar sobre los años que pasaban y los venideros. En 1740, John Wesley, fundador del metodismo, introdujo el Servicio de Renovación del Pacto como alternativa a las celebraciones estridentes. Estas reuniones incluían servicios de vigilia nocturna, canto de himnos y reflexión”, indicó Moss.

Jonathan Edwards, quien vivió entre 1703 y 1758, escribió en 1761 una lista de 70 resoluciones para cumplir el próximo año. Algunas de ellas incluyen los propósitos de evitar chismes y ser más amable.

“Una de las primeras referencias escritas que se conservan a un propósito de Año Nuevo tal y como lo conocemos se encuentra en el diario de Anne Halkett, escritora escocesa de memorias y textos religiosos”, señaló Moss sobre los primeros reportes de propósitos en el mundo moderno.

La experta también manifestó que la práctica se habría popularizado en el siglo XIX, cuando revistas y periódicos empezaron a hacer referencias a los propósitos de la gente.