¿Por qué no recomiendan caminar descalzo en una habitación de hotel?
Esta es la razón de higiene.

PUBLICIDAD
Cuando un viajero entra a una habitación de hotel, es habitual que dé por sentado que todos sus espacios fueron limpiados antes de su llegada. Sin embargo, algunas zonas podrían recibir atención con menor frecuencia que otras, especialmente aquellas que no forman parte de las tareas diarias de aseo.
La advertencia fue hecha por Cheri Young, profesora asociada de la Escuela de Gestión Hotelera Fritz Knoebel de la Universidad de Denver, quien lleva varios años analizando las condiciones de seguridad e higiene de habitaciones como parte de sus clases de gestión de hoteles y resorts.
De acuerdo con Young, en la última década ha observado que las habitaciones evaluadas por sus estudiantes se han vuelto progresivamente más sucias. Una de las razones estaría relacionada con los cambios que experimentó el servicio de limpieza después de la pandemia de covid-19.
Relacionadas
Durante ese periodo, muchos huéspedes preferían que el personal no ingresara diariamente a sus habitaciones.
El servicio comenzó entonces a realizarse cada dos o tres días en algunos establecimientos y, según la especialista, esa práctica terminó convirtiéndose en una norma para parte de la industria.
La especialista señala que el problema no necesariamente está en los espacios que tienen protocolos de limpieza más estrictos. De hecho, diferencia el baño del resto de la habitación y considera que esta zona continúa sometida a procedimientos de desinfección similares a los de años anteriores.
La preocupación está principalmente en aquellas áreas que no reciben una limpieza frecuente. Entre ellas pueden estar la parte superior del televisor, los zócalos, el espacio debajo de la cama y el interior de las almohadas de los sillones.
La profesora también recordó que investigaciones anteriores han identificado las cubiertas de cama, los controles remotos y los cables de teléfono entre los elementos de una habitación de hotel donde puede encontrarse una mayor presencia de gérmenes y bacterias.
Otro de los factores señalados por Young es el uso de agencias de personal para cubrir los periodos de mayor ocupación de los hoteles.
Esta modalidad permite a los establecimientos incorporar trabajadores cuando aumenta la demanda sin mantener una plantilla propia más grande durante todo el año. Sin embargo, según la especialista, también puede dificultar el seguimiento de aquellas tareas que no se realizan todos los días.
Young considera que un empleado contratado directamente por el hotel puede tener mayor conocimiento de esas rutinas y recordar qué áreas necesitan ser atendidas con cierta frecuencia.
A esto se suma la dificultad que enfrenta el sector para conseguir personal de limpieza. La especialista señaló que se trata de un trabajo exigente y poco atractivo para muchos trabajadores. Aumentar los salarios para facilitar la contratación, explicó, también representa un desafío para los márgenes de los establecimientos.
Ante este escenario, Young recomienda que los huéspedes tengan especial cuidado con las superficies que tocan con mayor frecuencia y con las zonas que tienen contacto directo con el cuerpo.
Una de sus recomendaciones es llevar toallitas desinfectantes y utilizarlas en superficies de alto contacto, de manera similar a como algunos viajeros lo hacen al abordar un avión.
También aconseja evitar caminar descalzo en la habitación y procurar que los bebés y niños pequeños no jueguen o se sienten directamente sobre el piso.

