Hoy enla Isla celebramos el Día de los Tres Reyes Magos. Para los puertorriqueños, el 6 de enero, duodécimo día después del Día de Navidad, conmemora la adoración de Melchor, Gaspar y Baltasar al Niño Dios.

El paso de los años ha rodeado de misticismo muchos datos relacionados con esta particular fiesta y aquí compartimos algunas curiosidades.

¿Eran realmente tres?

Aunque en la actualidad hablemos sobre la llegada a Belén de tres reyes magos, lo cierto es que no se sabe cuántos eran y si en efecto eran reyes. La palabra “mago” era usada para denominar a miembros de las castas sacerdotales, científicos y sabios, especialmente aquellos que investigaban el curso de las estrellas. De modo que los “magos” a los que alude San Mateo -el único evangelista que habla sobre ellos- en su evangelio probablemente eran sacerdotes o sabios.

Se le adjudica a Tertuliano, prolífico autor durante los primeros años del cristianismo, la costumbre de referirse a los magos como reyes. Se piensa que su iniciativa tenía como propósito adecuar esta creencia a un salmo de David que auguraba la visita de reyes al mesías. Pero esta práctica no se popularizó sino hasta el siglo X.

Por otro lado, en pasajes bíblicos no se especifica el número de Reyes Magos. Hasta el siglo IV, en catacumbas romanas se encontraron obras que indicaban la existencia de dos a cuatro magos. Asimismo, la Iglesia de Siria y Armenia lleva la cantidad de magos a 12, número que simboliza a los doce apóstoles y a las doce tribus de Israel. De otra parte, para los egipcios cristianos, estos personajes alcanzaron los 60.

Sin embargo, en esta tradición litúrgica prevalecieron Tres Reyes Magos ya que San Mateo menciona la entrega de tres regalos al Divino Niño. Además, el teólogo Orígenes, uno de los mayores maestros de la doctrina cristiana de su época, también contribuyó a cimentar esta creencia a través de sus escritos en el siglo III.

Su procedencia

Muchos piensan que estos personajes eran babilonios, ya que esta cultura tenía áreas en común con el pueblo judío. Otro punto a considerar es que Israel estaba rodeado por el Imperio Romano. Por otra parte, esta región era conocida por sus estudios de la astronomía, lo que invita a pensar que estos “sacerdotes o estudiosos” prestaran mayor atención a la trayectoria de los astros. Entre los logros obtenidos por dicha civilización se encuentran la división del día en 24 horas, el cálculo de la duración media entre dos fases lunares y la periodicidad de los eclipses solares. Incluso, denominaron muchas constelaciones con nombres que aún son utilizados.

A pesar de lo lógico de esta teoría, también se considera que Persia pudo haber sido el lugar de origen de los Reyes Magos. Muchos investigadores se inclinan por esta hipótesis, pues gran parte de las costumbres que forman parte de las tradiciones navideñas datan de antes del cristianismo. Ejemplo de ello es que sacerdotes persas del siglo V y VI a.C. ofrecían a su dios (Ahura-Mazda) oro, incienso y mirra.

Según estudiosos, durante los viajes de Marco Polo a Oriente, los habitantes de Saveh (hoy parte de Irán) le confirmaron al navegante que ése era el lugar de origen de estos personajes. Igualmente, representaciones antiguas de estos sabios los presentan ataviados con vestimentas persas.

Nombres y características

Los nombres de los Reyes Magos no se conocen hasta el siglo VI. Éstos aparecen en un mosaico bizantino -que data del 520 d.C.- como “Balthassar”, “Melchior” y “Gaspar”. Según la crónica “Excerpta latina barbari”, para el siglo VIII, los nombres de estos personajes eran Bithisarea, Melichior y Gataspha. Claro que es normal que los nombres varíen de acuerdo con el idioma. Por ejemplo, en hebreo, son Serakin, Galgalath y Malgalath, mientras que en el griego se conocen como Appellicon, Amerin y Damascón.

De acuerdo con la descripción del teólogo Beda el Venerable (675-735 d.C.), Melchor era “un anciano de 60 años, con cabellos blancos y largas barbas”; Gaspar, era de “40 años, imberbe y de tez rojiza”; y Baltasar tenía “20 años y tez morena, con barba espesa”.

Sin embargo, el mosaico bizantino antes mencionado difiere de esa representación. En esta pieza, Gaspar es de más de 50 años con pelo y barba largos y blancos; Baltasar cuenta con unos 30 a 40 años y tiene barba oscura; y Melchor es de 20 a 25 años y sin barba.

Se especula que la diferencia de razas entre estos personajes nace posteriormente de la necesidad del estado eclesiástico de asemejarlos simbólicamente a los hijos de Noé, que, en el Antiguo Testamento, representan las tres razas humanas que poblaban el mundo. Desde el siglo XII, según el historiador italiano Franco Cardini, era común que uno de los Reyes Magos fuera negro. Por otra parte, se piensa que éstos también representan los tres continentes conocidos, explicando así la existencia de un hombre europeo, uno asiático y uno africano.

Los regalos

El significado del ofrecimiento de oro, mirra e incienso guarda diferentes simbolismos. Por su valor, el oro se presentó al recién nacido como un tributo máximo de su posición como “Rey de los Reyes”. La mirra, substancia rojiza y perfumada que se obtenía del mar Rojo, representó la sangre que derramaría. Además, su uso medicinal la hacía también símbolo del padecimiento y naturaleza humana. Finalmente, el incienso, muy utilizado en las ceremonias religiosas, servía como representación de alabanzas y oraciones.

El concepto de que los Reyes Magos trajeran juguetes a niños surge a partir del siglo XIX. Previo a ello, estos míticos personajes obsequiaban artículos cotidianos como ropa, golosinas y hasta leña (para los que se habían portado mal).