Ya sabes qué es “farmear aura”... ¿pero y lo demás?
Los niños y adolescentes utilizan un vocabulario que cambia a gran velocidad y muchas veces escapa a la comprensión de sus padres.

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“Cringe”, “farmear aura”, “NPC”, “shippear”, “delulu”, “prime” o “ghostear”... Existen decenas de palabras y expresiones que forman parte del vocabulario habitual de miles de niños y adolescentes, y que para la mayoría de los adultos siguen siendo un idioma casi desconocido, explica Jorge Álvarez, de SaveFamily.
“Hace falta que los padres entiendan el lenguaje de sus hijos para que no se convierta en una barrera para la comunicación familiar y en una fuente de malentendidos”, explica en entrevista con EFE.
Hasta ahora, cuando en una conversación familiar los padres escuchaban a sus hijos pequeños o adolescentes decir frases como “eso da cringe”, “está en su prime”, “eres un NPC” o “voy a farmear aura” tenían dos opciones: preguntarles el significado de esas expresiones o buscarlo a través de internet.
A partir de ahora los adultos tienen una tercera posibilidad a su alcance para descifrar ese lenguaje críptico y desconocido: recurrir al primer “Diccionario para Padres” en idioma español que recopila y explica la jerga infantil y juvenil en el ámbito digital.
“El objetivo de este diccionario es ayudar a las familias a que comprendan el significado de un tipo de lenguaje que evoluciona a gran velocidad”, explica Álvarez, director ejecutivo (CEO) de SaveFamily, compañía de electrónica para la seguridad familiar cuyos expertos han compuesto esta guía.
Álvarez sostiene que “los hijos hablan con palabras que forman parte de su mundo, pero que sus padres no entienden. Las expresiones, tendencias y códigos de comunicación de moda que utilizan los niños y adolescentes cambian constantemente”, lo cual supone un constante reto de compresión para el adulto.
Cada generación tiene su lenguaje informal
“La jerga juvenil siempre ha existido. Cada generación ha tenido sus propias palabras y expresiones, y una de sus funciones es construir identidad y sentirse parte de un grupo. Cuando los jóvenes comparten un lenguaje sienten que pertenecen a una comunidad y que tienen códigos propios”, explica Álvarez.
Añade que la jerga, “también puede servir para diferenciarse de los adultos y marcar cierta independencia. Y en algunos casos, puede funcionar como una forma de hablar sin que los mayores entiendan completamente lo que están diciendo, aunque no consideramos que ese sea siempre el objetivo principal”.
Expresiones y palabras que cambian con rapidez
“Como ya he dicho, cada generación ha tenido siempre su propio lenguaje, pero hoy en día los cambios en los sistemas de comunicación son mucho más rápidos porque nacen y se expanden a través de las redes sociales”, explica Álvarez.
En ese sentido señala “que muchas familias escuchan a sus hijos decir palabras nuevas prácticamente cada semana y eso puede generar una sensación de desconexión que antes tardaba años en producirse”.
Álvarez asegura que, según los especialistas, el lenguaje juvenil nunca había cambiado a tanta velocidad como ahora.
“Las redes sociales, las plataformas de vídeo, los videojuegos y la creación constante de memes han acelerado la aparición de nuevas expresiones que, en muchos casos, permanecen apenas unos meses antes de ser sustituidas por otras”, puntualiza.
“Los creadores de contenido y las tendencias hacen que una palabra pueda popularizarse en pocos días y desaparecer semanas después. Muchas expresiones nacen incluso como bromas internas de internet y terminan formando parte del lenguaje cotidiano”, asegura.
“Este fenómeno hace que incluso hermanos de edades diferentes utilicen códigos distintos en muy poco tiempo”, enfatiza.
Los expertos de SaveFamily aclaran que comprender estas palabras de la jerga digital no implica que un adulto intente hablar como un adolescente, sino que conozca mejor el contexto en el que se usan esos términos.
“Entender qué está expresando un hijo cuando utiliza determinadas palabras o frases permite a sus padres interpretar mejor las conversaciones cotidianas, detectar preocupaciones o simplemente participar con mayor naturalidad en su vida cotidiana”, de acuerdo con Álvarez.
Para entenderlos mejor
Algunas de las expresiones más utilizadas actualmente por niños y adolescentes en internet, y su significado:
Bro (amigo o colega).
Cringe (lo que da vergüenza ajena).
NPC (persona que actúa sin personalidad o de modo automático).
Ghostear (dejar de responder a alguien de repente).
Shippear (querer que dos personas sean pareja).
Delulu (persona que vive demasiado en su propia fantasía).
Aura (carisma o prestigio social).
Farmear (ganar popularidad o mejorar la reputación dentro del grupo).
Farmear aura (encuentro en el que los participantes compiten con poses, bailes, gestos y referencias al universo digital, mientras el público decide quién tiene más carisma).
Prime (estar en el mejor momento).
Factos (forma de decir “es verdad” o “tienes toda la razón”).
Mood (algo con lo que uno se siente identificado).
POV (“punto de vista”; expresión habitual para introducir una situación).
Flop (fracaso o algo que no ha funcionado).
God (persona o cosa extraordinariamente buena).
Cine (algo de muchísima calidad).
Skibidi (expresión viral nacida de un meme, sin un significado concreto).
Six Seven (muletilla juvenil sin un significado concreto).
Random (sin sentido, aleatorio).
Funa (dejar en evidencia o cancelación pública).
Flexear (presumir o jactarse de algo).
Literal (usado como intensificador).
Full (a tope, completamente).
Basado (alguien que tiene razón y es sincero).
Trolear (gastar una broma o tomar el pelo).
Estar chetado (Ser muy potente o estar muy mejorado).
El diccionario, indica Álvarez, es una herramienta divulgativa destinada a acercar ambos mundos (el de los menores y el de los adultos) y facilitar la comunicación familiar desde el conocimiento y la cercanía, ya que “entender el lenguaje de los hijos puede ser el primer paso para entender mejor su realidad, porque muchas veces, más que conocer una palabra concreta, lo importante es preguntar: “¿Qué significa eso para ustedes?” o “¿Dónde lo has escuchado?”, asegura.
“Cuando un padre entiende una palabra de su hijo también consigue entender un poco mejor qué consume ese niño o adolescente, qué le hace gracia y cómo se relaciona. Al final, lo que realmente importa no es hablar su mismo idioma, sino estar al tanto de sus interacciones y de lo que necesitan”, concluye Álvarez. a

